jueves, 8 de enero de 2026

El biohacking

En esta era de novedades de todo tipo, se ha desarrollado un concepto curioso que combina tecnología con salud corporal: el biohacking. Esta técnica es, en términos sencillos, la práctica de aplicar la "mentalidad de hacker" al cuerpo humano. En lugar de aceptar nuestra biología como algo fijo, los biohackers ven el cuerpo como un sistema que puede ser optimizado a través de la ciencia, la tecnología y la autoexperimentación. Suena extraño, pero va teniendo cada vez más adeptos.

El objetivo principal es mejorar la salud, el rendimiento físico y la capacidad mental, a menudo buscando la longevidad (vivir más y mejor). Hay tres especies de niveles en su aplicación, según los expertos, que clasifican el biohacking en tres grandes categorías, desde lo más natural hasta lo más extremo. Así tenemos:

Nivel 1. Cambios en el estilo de vida (paso Low-Tech)

Es el punto de entrada más común. Se basa en ajustar factores biológicos básicos para maximizar la energía. Propone ayuno intermitente, y controlar los tiempos de comida para mejorar el metabolismo, así como higiene del sueño (por ejemplo usar luces rojas por la noche o bloquear la luz azul para optimizar la melatonina) y una cierta exposición al frío, con duchas frías o baños de hielo (como el método Wim Hof) para reducir la inflamación y fortalecer el sistema inmune.

Nivel 2. Biohacking Tecnológico y Nutrigenómica

Aquí se utiliza la tecnología para medir y corregir datos específicos del cuerpo. Tenemos por ejemplo, Wearables, anillos como el Oura o dispositivos como el Apple Watch para monitorear el ritmo cardíaco y el sueño. También Nootrópicos, sustancias (desde cafeína hasta compuestos más complejos) diseñadas para mejorar la función cognitiva, y la Nutrigenómica, analizar el ADN para saber exactamente qué alimentos se procesan mejor y qué suplementos se necesitan.

Nivel 3. Biohacking Extremo (Grinders y DIYbio)

Este nivel es el más controvertido y se acerca al transhumanismo. Incluye el uso de implantes, personas que se insertan chips NFC bajo la piel para abrir puertas o imanes en las yemas de los dedos para "sentir" campos electromagnéticos; o edición genética, experimentos caseros con tecnología como CRISPR (muy peligroso y poco regulado).

¿Para qué sirve realmente este biohacking? La mayoría de las personas que lo practican buscan resultados específicos. Aumentar la productividad, evitar la "niebla mental" y tener energía constante. Longevidad, retrasar el envejecimiento celular para llegar a los 80 o 90 años con la vitalidad de alguien de 50. Control: No depender solo de la medicina tradicional reactiva (ir al médico cuando ya estás enfermo), sino ser proactivo.

Como toda experiencia nueva, el biohacking puede ser muy beneficioso, pero también conlleva riesgos. Las prácticas extremas sin supervisión médica pueden causar daños irreversibles. Siempre es mejor empezar por lo básico (sueño y alimentación) antes de probar suplementos o tecnologías invasivas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario