Elias Crespin Gunz, nacido en Caracas en 1965, es un artista plástico e informático venezolano, cuya obra rescata el movimiento cinético del siglo pasado y le aporta una nueva visión tecnológica. Hijo de matemáticos, es nieto de los reconocidos artistas y diseñadores germano-venezolanos Gego y Gerd Leufert. Estudió computación en la Universidad Central de Venezuela, pero su interés se enfocó pronto hacia la producción artística.
A principios de la década del 2000 comienza a desarrollar su obra cinética inspirada en los grandes creadores venezolanos exponentes de esta tendencia, como Jesús Soto, Alejandro Otero y Cruz Diez, así como en los trabajos de su abuela, Gertrud Goldschmidt, GEGO. Ya en el año 2006 presentó en Caracas su primera exposición individual en el Canal Centro de Producción Cultural.
Las esculturas móviles de Crespin han sido expuestas en lugares como el Grand Palais y el Museo de la Música en París; El Museo del Barrio en Nueva York; el Kinetica Museum de Londres; MALBA y MNBA Buenos Aires; y el Museo de Bellas Artes de Houston, entre otros, así como en colecciones privadas. Estas producciones, que en principio son tridimensionales, se relacionan con el espacio a través de programas informáticos y hoy en día incopora la digitalización a sus creaciones, adentrándose en una nueva estética.
Las esculturas móviles de Elias Crespin se componen de mallas metálicas modeladas a mano o de elementos individuales suspendidos por hilos invisibles, que forman en su conjunto figuras geométricas. Mediante motores dirigidos por una programación informática, las esculturas dibujan lentamente en el espacio una danza, transformándose de forma casi imperceptible, pasando de una forma a la otra siguiendo una coreografía diseñada por el artista. A esta investigación que concierne el tiempo, la forma y el movimiento, Elias Crespin asocia a menudo el estudio del color a través de la experimentación con diferentes materiales y texturas, de la luz y de la sombra.
Su trabajo fusiona sus dos universos de pertenencia, el arte y la informática: partiendo de sus investigaciones en programación, las aplica a las artes plásticas para crear esculturas en movimiento. Hoy es reconocido como un reivindicador de una estética moderna que ha pasado al mundo de lo digital. Desde enero de 2020 su escultura L'Onde du Midi ("La onda del mediodía"), forma parte de la colección del Museo del Louvre. Su obra destaca por la investigación sobre el tiempo, la forma y el movimiento como vínculo entre el cinetismo, las matemáticas y la programación. Vive actualmente en Francia. Su sitio Web: https://www.eliascrespin.net/.

































