En la publicación anterior hablé del programa informacional ELIZA, que se considera seminal en el desarrollo de lo que conocemos hoy ampliamentne como inteligencia artificial y sus chatbots generativos. Es interesante saber entonces cómo funcionaba ese software y sus repercusiones actuales.
Veamos. ELIZA no entiende el significado de las palabras ni utiliza redes neuronales o inteligencia artificial generativa. Su funcionamiento se basa enteramente en coincidencia de patrones (pattern matching) y sustitución de texto. Está fundamentado en un sistema relativamente sencillo de reconocimiento de normas y reglas de transformación que crean la ilusión de una conversación. Su ilusión se sustentaba en tres pilares principales:
- Detección de palabras clave: ELIZA escanea la frase del usuario en busca de palabras clave (como "madre", "triste" o "siempre"). Si encuentra alguna, utiliza una regla asociada para generar su respuesta .
- Frases envolventes: cuando detecta una palabra clave, suele reformular la frase del usuario en forma de pregunta o comentario. Por ejemplo, si dices "Estoy triste", puede responder "¿Puedes explicarme por qué estás triste?" .
- Frases comodín (genéricas): si el programa no encuentra ninguna palabra clave relevante, recurre a frases genéricas y neutrales para mantener la conversación, como "Cuéntame más sobre eso" o "¿Por qué dices eso?".
En otras palabras, el algoritmo sigue este proceso interno:
- Búsqueda de palabras clave. El programa escanea el texto del usuario buscando palabras registradas en su diccionario (por ejemplo: padre, madre, triste, siempre, nadie, me siento).
- Jerarquía y prioridades. Si una frase contiene varias palabras clave, ELIZA selecciona la que tiene mayor prioridad asignada en su código.
- Sustitución de pronombres y personas. Intercambia los pronombres de primera persona a segunda persona (y viceversa). Yo / Mi / Me, Usted / Su / Le.
- Transformación mediante plantillas. Aplica una regla de reescritura asociada a la palabra clave. Por ejemplo, Usuario: "Mi padre me ignora". Detección: Palabra clave = padre. Plantilla: "Háblame más sobre tu [X]". Respuesta de ELIZA: "Háblame más sobre tu padre".
- Respuestas por defecto (fallback). Si el usuario escribe algo que no contiene ninguna palabra clave programada, ELIZA utiliza respuestas evasivas de propósito general para mantener la conversación en marcha, tales como: "Por favor, continúe", o "¿Eso le hace sentir incómodo?", o también "¿Qué le sugiere esa idea?".
A pesar de su extrema sencillez algorítmica, la estructura conversacional de ELIZA demostró que la mente humana está dispuesta a poner de su parte para encontrar sentido y contexto donde solo hay reglas de texto preprogramadas.
Aquí tenemos un ejemplo de conversación, que es una de las más famosas que se tuvieron con ELIZA, en su papel de "DOCTOR":
-Usuario: "Todos los hombres son iguales".
-ELIZA: "¿EN QUÉ SENTIDO?".
-Usuario: "Siempre nos están molestando por una cosa u otra".
-ELIZA: "¿PUEDES PENSAR EN UN EJEMPLO ESPECÍFICO?".
-Usuario: "Bueno, mi novio me hizo venir aquí".
-ELIZA: "¿TU NOVIO TE HIZO VENIR AQUÍ?".
La simplicidad de ELIZA es clave para entender su legado. Al carecer de memoria, no podía aprender ni recordar conversaciones previas. La ilusión de inteligencia se desvanecía si el usuario no se adaptaba al papel de paciente y empezaba a hacer preguntas sobre el propio programa.
Aun así, fue una demostración valiosa de cómo un programa simple podía generar una conexión emocional, un fenómeno que sigue siendo relevante hoy. De hecho, su código original, que se creía perdido, fue redescubierto y el programa fue "resucitado" a finales de 2024, permitiendo que cualquier persona pueda experimentar en primera persona esta pieza histórica de la inteligencia artificial.































