miércoles, 6 de julio de 2022

Multimedia digital, por Tony Feldman

En su libro de 1997, Multimedia digital, el escritor estadounidense Tony Feldman, da cuenta de la evolución y aplicación de los medios digitales. Es un teórico pionero en este análisis y sus ideas siguen teniendo validez, aún hoy 25 años después. Al aclarar las tecnologías subyacentes en la multimedia digital, identifica su inmenso potencial comercial y humano. Tomando como punto de partida una simplificación que considera los nuevos medios en dos sectores distintos; medios "fuera de línea" tal como los CD-ROM; y el mundo de los medios transmitidos, que incluye la transmisión digital y los servicios interactivos en línea, Feldman brinda una descripción completa del panorama de los medios digitales. 

Se centra entonces en la multimedia y los medios de entretenimiento, describe y analiza el espectacular aumento de la información basada en CD y el desarrollo igualmente revolucionario de Internet y los servicios en línea. Sus predicciones tienen aún validez. Se ubica luego dentro de un contexto comercial, donde los lectores pueden identificar el potencial para generar ingresos y ganancias de los nuevos medios. Hace también una introducción a los medios digitales, previendo su expansión, tal como sucede hoy, y concluye con una evaluación estratégica de las implicaciones de digitalizarse para individuos, empresas y corporaciones.

Es interesante porque deja clara la diferencia entre la multimedia analógica, compuesta por la combinación de medios audiovisuales analógicos y la multimedia digital, en la que todas las formas de interacción están apalancadas en un mismo soporte. La plataforma digital soporta todas las formas comunicacionales, lo que convierte a cada dispositivo en un aparato multimedial. Es sin duda, la realidad que nos rodea. 

martes, 5 de julio de 2022

La querella de los dispositivos, por Bellour

En 2012, el escritor francés y crítico de cine, Raymond Bellour, nacido en 1939, publicó La querella de los dispositivos, un libro en el analiza el impacto de los nuevos dispositivos mediáticos y de comunicación en el cine y otras forma de arte audiovisual. En forma de diálogo, a lo largo del texto reflexiona sobre el estado del dispositivo cinematográfico en la contemporaneidad y su relación con el arte en la actualidad.

Bellour va describiendo la transformación irremediable que se ha originando por los diferentes dispositivos tecnológicos que se han venido desarrollando, ya no sólo el ordenador, las tabletas digitales, los teléfonos inteligentes o la televisión digital, sino también por parte de otros dispositivos más institucionales que se convierten también en lugares de proyección: una galería, un museo o un centro de arte contemporáneo. Estas formas o "dispositivos físicos" transforman el lugar de recepción, o de proyección  en una experiencia distinta a la tradicional pasiva de los medios clásicos. Es decir, el panorama ahora es muy complejo para todos los soportes mediáticos. 

Aquí Bellour considera que este el cine de sala no ha desparecido, pero el hecho de que haya una recepción del film en otros dispositivos, genera cierta variación  sensorial de la percepción de las imágenes fílmicas. Además, los dispositivos móviles presentan una diferencia fundamental entre el espectador y el "visitante- espectador", el cual frente a estas películas de apenas un minuto que se ven en las redes sociales, tiene una impresión de realidad que se inscribe en un tiempo efímero, según la memoria y el olvido y todas sus posibilidades,

El espectador de cine reclama el silencio, el aislamiento y la obscuridad, él es parte del espectáculo. A pesar de todos los cambios y los casi ya innumerables dispositivos de reproducción, lo que realmente diferencia el cinematógrafo del resto de los dispositivos es que acogen la imagen en movimiento basado en la proyección y no en la presentación. Esto también produce una contraposición entre lo que convencionalmente conocemos como cine en su versión masiva, y ese "otro cine", individual y bajo el control del espectador. 

 A lo largo del libro Bellour deja en claro que cada dispositivo (re)inventa su cine. Como corolario, es preciso afirmar que ese dispositivo que reinventa un cine reconfigurado, también renueva y modula su propio espectador cinematográfico. Es una observación interesante porque no es pesimista sino realista: ¿bajo qué condiciones, a partir de qué regímenes puede ser posible el cine? Pues bien, entendiendo cada dispositivo, podemos hablar de distintas formas de cine y maneras de arte cinematográfico, que pasa por el video y la grabación digital hasta el clásico que ya tiene más de ciento veinte años de inventado. 

lunes, 4 de julio de 2022

Una opinión de Margaret Thatcher y la TV

"Vivimos en la era de la televisión. Una sola toma de una enfermera bonita ayudando a un viejo a salir de una sala dice más que todas las estadísticas sanitarias".

MARGARET HILDA THATCHER (1925-2013), política inglesa, Primera Ministro de Gran Bretaña entre 1919 y 1991. 

domingo, 3 de julio de 2022

Hipertelevisión (y 2)

En la publicación anterior hice referencia al libro de 2009 La hipertelevisión: géneros y formatos, de la profesora española Inmaculada Gordillo, en el que explica lo que podemos entender como TV en este siglo XXI, y un a de las cosas que señala es la variación y pr5oliferaqción de géneros televisivos que se presentan en la actualidad, entendiendo como género al tipo de contenido presente en los programas que se presentan al público, bien sea en las televisoras de señal abierta o en las de suscripción; nada que ver con la ideología de género, tan de moda ahora.  

La autora habla entonces de hipergéneros, que es una taxonomía modificada de los tradicionales.  Estos son: hipergénero ficcional, informativo, docudramático, publicitario y el de variedades y entretenimiento. Reconoce, sin embargo, que es complejo diferenciar todos en grupos cerrados, porque el espectador desarrolla su vez sus formas de comprensión e identificación en función del emisor y sus circunstancias. Aquí es donde el género se adapta también al formato del espacio y del medio. El formato incluye la organización y estructura de los contenidos, en tanto el género tiene que ver con el mensaje y su forma. Dice Gordillo: "El género organiza la esencia la esencia de cada espacio televisivo, mientras que el formato lo configura y materializa sus componentes morfológicos y sintácticos".

Por otra parte, separa cada segmento televisivo o programa según criterios discursivos: criterio anagráfico o la presencia de un nombre, aquellos que carecen de un título y que usualmente son segmentarios o fraccionados. Incluye los spots publicitarios; criterio de programación, aquellos cuya frecuencia e identificación los hace reconocibles a pesar de su unicidad; criterio de periodicidad, aquellos cuya regularidad los convierte en presencia permanente en cada programación. Por consecuencia, se define como programa a una unidad cuya emisión incluye determinados contenidos y presenta distintos tipos de periodicidad. Esto aplica a cualquier modelo televisivo. 

En último caso no hay que perder de vista que la publicidad, de una forma de otra sigue estando presente y aunque los canales del estado y los de paga por suscripción no dependen, en principio, de ningún patrocinio, la verdad es que de una forma de otra este elemento está siempre presente, bien sea como propaganda política, como promoción, o simplemente como impulso a alguna forma de venta. Como sea, es un hecho que la televisión ha sido capaz de adaptarse a la era digital y a las nuevas formas de comunicación y sigue siendo un medio de enorme fuerza y relevancia. 

sábado, 2 de julio de 2022

Hipertelevisión (1)

La profesora española, Inmaculada Gordillo, publicó en 2009 un libro titulado La hipertelevisión: géneros y formatos, en el que propone un análisis del fenómeno televisivo del siglo XXI visto desde la perspectiva de la realidad tecnológica digital que se presenta en nuestro mundo globalizado de hoy. Ella define como "hipertelevisión" la tercera generación de la TV como medio, entendiendo que la primera va desde los años 1950 hasta las 1980, en los que aparece la televisión por cable, la segunda desde esa década hasta el año 2000, en que la internet se populariza, y esta tercera generación, que tiene unos 20 años, en la que la TV se ha repotenciado y reinventado de forma insospechada. Hace unas décadas se llegó a hablar de la decadencia y fin de este medio, pero la realidad actual ha demostrado lo contrario.

Siendo así, hay que actualizar los conceptos y reconsiderar las formas televisivas, desde los formatos hasta los géneros. El asunto del formato es muy amplio, porque se trata no solo del formato físico, es decir, la pantalla y sus variantes, sino del formato de su programación, esto es qué tipos de programa se hacen y se ven. Respecto del soporte material, tenemos pantallas de todo tipo. Es increíble como se venden miles y miles de aparatos de televisión a diario en el mundo, sin contar con los monitores de computadores y los teléfonos inteligentes. Todo es TV, desde la tradicional hasta YouTube.

Respecto del formato televisivo y de contenido, tenemos desde los programas clásicos de la televisión típica (seguimos viendo programas y películas de décadas pasadas) hasta las nuevas formas de videopodcasts. De hecho, hasta existen Vlogs, blogs dedicados y basados en los videos. Las nuevas empresas tipo Netflix han también cambiado el modelo de ver series, películas y programas, sin eliminar el formato de las televisoras convencionales con décadas de funcionamiento. Todo este "coctel" es lo que podemos llamar hipertelevisión. Así como hay hipermodernismo, hiperrealismo, hipertetxtos y hasta hipermercados, existe esta nueva convergencia de formatos y modelos televisivos, que desdicen aquellos pronósticos finiseculares que hablaban del fin de este medio. Afirma Gordillo: "Hay que tener en cuenta que la televisión está considerada como el medio de comunicación que mayores cambios evolutivos ofrece desde el punto de vista discursivo, afectando a todos los niveles tanto en cuestiones externas -técnicas y tecnológicas-, comunicativas -modos de producción y consumo- sin olvidar las internas: aspectos de sintaxis narrativa, de géneros, formatos y contenidos". Esta realidad nos lleva también a considerar, de nuevo la idea de "género televisivo", cosa que veremos en la siguiente publicación. 

viernes, 1 de julio de 2022

Sobre la belleza y el alma, según Noel Clarasó

"El que no lleva la belleza dentro del alma no la encontrará en ninguna parte. Embellece tu vida con pensamientos y con palabras. Trata tú mismo de descubrir cuáles han de ser los pensamientos que te embellezcan la vista y que, al convertirse en palabras, ofrezcan esta belleza a otros".

Noel Clarasó i Serrat, (1899-1985), escritor español, guionista de cine y televisión.

jueves, 30 de junio de 2022

Algunos Gifs animados con trucos 3D

Pongo aquí algunos GIFs (Graphic Interchange Format) animados, hallados en la Web, con temas de personajes de películas de animación 3D, que están realizados usando un truco visual (las líneas blancas o negras verticales) que ayudan a dar una sensación de relieve tridimensional a la imagen. Son de movimiento constante y además cargados de humor.  





miércoles, 29 de junio de 2022

Yendo al cine con Foucault

En un texto de 2013, el investigador argentino Federico Luis Abiuso, trabaja el tema de "ir al cine con Foucault", esto es, revisar al cine como memoria de la sociedad según una reflexión teórico-política de la subjetividad. Ya aquí en el blog he citado al notable filósofo francés Michel Foucault (1926-1984) sobre otros aspectos de la cultura, la sociología, la lingüística, le estética, la comunicación y la filosofía. Él también ha hecho algunas observaciones sobre el cine, desde su aspecto sociológico. Foucault afirma que el cine es una manera de recodificar la memoria popular. Esta constituye un fuerte factor de lucha. Si se tiene la memoria, se tiene la experiencia, el saber de las luchas anteriores; todo lo cual constituye un gran factor de enseñanza en el presente. 

Federico Abiuso hace un análisis de los comentarios del Foucault sobre algunos filmes que tocan ciertos puntos específicos, como la guerra, la resistencia y el conflicto político y social en el siglo XX. Esto le plantea varios interrogantes a Foucault en relación con este tipo de películas y con respecto al cine en general. Uno de ellos es formulado de la siguiente manera: ¿es posible hacer un filme positivo sobre las luchas de la resistencia o de la guerra en general?. Foucault concluye que no; pero esto plantea a su vez el problema del héroe positivo, de un nuevo tipo de héroe. Frente a esto, el filosofo francés dice que no se trata del problema del héroe, sino que es el problema de la lucha. En este punto, y enfocándose en la relación entre las luchas y el cine, Foucault hace un interrogante fundamental: ¿Puede hacerse un filme de lucha sin que existan los procesos tradicionales de la glorificación de los personajes? Es una cuestión interesante.

Abiuso afirma que esa es una reflexión importante acerca de la forma de narrar luchas en las películas; una reflexión que invita o propone que la pensemos y que busquemos una alternativa a una historia contada en términos de héroes. Dice: "Pues ese tipo de historia, que casi siempre coincide con una historia contada en términos de grandes acontecimientos, deja muchas cosas -pero sobre todo, luchas- en el olvido. Es la tarea del genealogista hacer reemerger lo que la historia, con sus campos de luchas ha dejado en la oscuridad".

Luego en su texto, Federico Abiuso aborda el análisis de otras películas sobre las que Foucault ha comentado y analizado, siempre desde sus puntos de vista, expresados en sus libros (como el caso de Vigilar y castigar). Un ejemplo clave tiene que ver con el asilo mental y psiquiátrico y su manejo cinematográfico. Es esta realidad la que Foucault analiza desde el costado teórico-conceptual y la que puede profundizarse a partir de ver estos filmes, en la medida en que da de cuenta algunas de las principales características, y mecanismos, que tienen las instituciones asilares y de reclusión. Y en este sentido, arrojan luz sobre un tema que, a simple vista, parece ser bastante oscuro. Este es un aporte notable del cine a la comprensión de estas realidades. 

Así como el cine nos invita a ver en algunas películas los modos a partir de los cuales los sujetos se constituyeron como tales, también nos invita a vivir una experiencia subjetiva con las películas. Hacia esa reflexión se dirige Foucault en una de las entrevistas recopiladas en Foucault va al cine, libro de Patrice Maniglier y Dork Zabunyan, de 2011, que sirven a Abiusio para sustentar sus interpretaciones: una relación entre la pantalla y uno mismo tomar como punto de partida la noción de inquietud de sí, el hecho de ocuparse de sí mismo, de preocuparse por sí mismo. Esta noción engloba las siguientes cuestiones. En primer lugar, el tema de una actitud general con respecto a sí mismo, con respecto a los otros, con respecto al mundo; en segundo lugar, es también una manera determinada de atención o de mirada sobre uno mismo; y en tercer lugar, designa una serie de acciones que uno ejerce sobre sí mismo: "acciones por las cuales se hace cargo de sí mismo, se modifica, se purifica y se transforma y transfigura", en palabras de Foucault. Y esta reflexión cierra con una pregunta: ¿no sería el cine un modo de realizar las transformaciones necesarias sobre uno mismo para acceder a la verdad?

martes, 28 de junio de 2022

El arte digital de Anita Kunz

Anita Kunz es una ilustradora y artista canadiense, residenciada ahora en Toronto, nacida en 1973, que  ha sido galardonada con diversas medallas y premios a lo largo de su carrera. Además, su trabajo ha sido incluido en las revistas Time, Rolling Stone, Vanity Fair, The New Yorker, Sony Music, GQ, entre otras, y sus obras se exhiben en museos de Canadá, Roma y Washington. En 2007 dio una conferencia sobre las portadas que diseñó para The New Yorker para TED. Y ha sido nombrada como una de las 50 mujeres más influyentes en Canadá por el National Post. Fue designada como “Oficial de la Orden de Canadá”, el honor civil más alto del país. Desde las ciudades de Londres, Nueva York o Toronto, donde ha vivido, ha realizado trabajos muy variados, incluyendo agencias de publicidad de diversos países. Su técnica abarca distintos medios, tanto analógicos como digitales. Tiene una estética muy particular, de líneas suaves y texturas blandas, que da una impresión particular a toda su obra, que abraca desde retratos y caricaturas hasta imágenes de ficción y fantasía, con mucha ironía y crítica. En la Web hay muchos reportajes y reseñas de su trabajo. Aquí pongo una pequeña muestra y su página en Facebook: https://www.facebook.com/anita.kunz.73.









lunes, 27 de junio de 2022

Ratchet & Clank, la película

Esta es una versión fílmica de un famoso juego de video, Ratchet & Clank, que ha sido muy exitoso en los últimos años. La película aprovecha ese suceso y lleva a los personajes a una acción de ciencia ficción realizada en animación 3D digital. Fue producida por Rainmaker Entertainment y Blockade Entertainment. La desarrolladora de la serie del videojuego, Insomniac Games, tuvo un papel en la producción de la película, guion, desarrollo de personajes, y consultoría de animación y fue dirigida por Jericca Cleland y Kevin Munroe. Estuvo hecha en Vancouver, en el estudio de Rainmaker Entertainment en Canadá, y su productor ejecutivo fue Michael Hefferon, presidente de Rainmaker Entertainment. Es decir, todo un concepto transmedia. Se estrenó en 2016 y tuvo relativa repercusión en su ámbito objetivo.

En la trama del film, un mecánico amante de la acción y su compañero, un pequeño e inteligente robot, serán los protagonistas de esta futurista y colorida historia que tiene como fondo el valor de la amistad. Viajando por el universo a través de distintos planetas, su objetivo será ayudar a aquellos con problemas, coleccionando armas y objetos curiosos a su paso y conociendo a los más disparatados personajes. De alguna forma, esto se relaciona con el tema del videojuego. Pero la cosa se complicará para viajeros espaciales y un gran problema se pondrá en su camino. Deberán poner a prueba su fuerza y su mente para resolverlo y devolver la paz al lugar, y sobretodo mantenerse unidos en esta lucha para que reine el bien y la armonía. Muy característico de una película enfocada básicamente a niños. Lo interesante es cómo fue llevada la estética del videojuego a la pantalla. Aquí dejo dos videos con el trailer en español y el film completo.







domingo, 26 de junio de 2022

Sobre la modernidad y la política, por Todorov

"La modernidad tiene defectos: en democracia no vivimos obligatoriamente felices, pero descubrimos con las amargas experiencias totalitarias que el remedio de imponer por la fuerza estas soluciones es un remedio peor que el mal. La democracia no trae soluciones, pero el nazismo, el comunismo y las dictaduras son aún peores que el mal del que nos querían curar".

Tzvetan Todorov (1939-2017), lingüista, filósofo, historiador, crítico y teórico literario francés de origen búlgaro. 

sábado, 25 de junio de 2022

Posmodernidad y sus variantes

He hablado en entradas anteriores sobre el movimiento moderno del siglo XX, sus antecedentes y sus consecuencias. las tres etapas de la estética moderna (Art Nouveau, Modernismo y Estilo Internacional), la premodernidad del siglo XIX y la posmodernidad el el último tercio del siglo XX. Se entiende por "posmodernidad" al conjunto de cambios sucedidos desde mediados de la década de 1960 en todos los ámbitos sociales, políticos y sobre todo culturales, que surgen como crítica de lo establecido como "modernidad". Sus primeras manifestaciones surgen en el arte, la música y la arquitectura y ya a principios la década de 1980 se ha consolidado como nueva expresión de un racionalismo múltiple, que presta atención a lo formal, junto con un eclecticismo que busca diversas formas de expresión, que se junta, de alguna manera, con una carencia de ideología y compromiso social.

Este movimiento se asocia con la teoría de la deconstrucción, que se considera una posición post-estructuralista de análisis de la realidad, basada en las paradojas y aplicada a diversas disciplinas. Es la complejidad y la contradicción como forma de pensamiento. La modernidad se ve afectada por estos cuestionamientos, que derivan en distintas versiones posmodernas: el tardo-modernismo, el neo-modernismo, el re-modernismo y el hipermodernismo. En la arquitectura esto se nota fuertemente, pero también en todas las artes, la literatura, la moda y en la cultura occidental en general. 

La hipermodernidad se relaciona con el digitalismo, que es el momento histórico y cultural que estamos viviendo en estas primeras décadas del siglo XXI y que a su vez se asocia con las ideas de modernidad líquida, en la que los cambios son constantes y representa una realidad de la transitoriedad. Al contrario de los sólidos, que conservan su forma y persisten en el tiempo, los líquidos son informes y se transforman constantemente, o sea, fluyen. Así es lo hipermoderno. Un ejemplo lo es la desregulación, la flexibilización o la liberalización de los mercados, así como la aceptación de toda forma expresiva cambiante y efímera. 

Estas subdivisiones, como ocurre en toda descripción histórica, son ciertamente relativas y no exactas, ni en tiempo ni en lugar, pero sirven para darnos una idea de cómo se ven (o se veían) las cosas en algún momento del pasado cercano. Para nuestro caso, conocer estas referencias es importante porque la era digital y su estética están ligadas, sin duda, a todas estas revoluciones artísticas de las últimas décadas.

viernes, 24 de junio de 2022

Más del modernismo y el posmodernismo

Como señalé en otras publicaciones, el modernismo como estética abarca desde finales del siglo XIX hasta el segundo tercio del siglo XX. Etimológicamente, el término se forma a partir de la palabra moderno, del latín modernus, que significa ‘reciente’, y el sufijo ​-ismo, que indica ‘movimiento’. Hablamos de modernismo, modernidad y moderno en general para referirnos a ese grupo de expresiones artísticas y culturales caracterizado por romper con las tendencias dominantes del momento, asociadas al pasado y al atraso, renovando y modernizando el pensamiento humano en todas sus manifestaciones. 

Como ya señalé, hay un primer modernismo que va desde las dos última décadas del siglo XIX hasta las dos primeras del siglo XX, caracterizado por su inspiración en la naturaleza, el uso de la línea curva, la estilización de las formas, la sensualidad y el uso de motivos exóticos. Se consideró una de las primeras artes decorativas universales. Igual afectó tanto a la arquitectura como a la música y a la literatura en su aproximación a esa nueva realidad. El fin de la Primera Guerra Mundial en 1918 trajo un gran cambio en muchos aspectos en casi todo el mundo, afectando también a la estética modernista. Aquí surge entonces esa segunda modernidad, que abraca desde 1920 hasta 1940, cuando la Segunda Guerra Mundial vuelve e afectar la realidad planetaria.  

Esta segunda modernidad incluye al surrealismo, al expresionismo abstracto, al suprematismo y a la modernidad arquitectónica de líneas y colores puros, vidrio y metal. Esta estética, como ya he señalado en otras publicaciones aquí en el blog, va a tener tal fuerza que sus ideas y formas van a perdurar, de una u otra manera, hasta hoy. De hecho, a partir de 1945 y hasta finales de la década de 1960, ese modernismo, ya en una tercera ola, va a ser dominante en todo el mundo, definiendo lo que se llamó el estilo internacional. 

No es sino hasta el inicio de la década de 1970 que se define una nueva interpretación, ahora crítica, de esa modernidad: el posmodernismo. Esa posmodernidad va a tocar todas las áreas de la cultura, la estética y el pensamiento, con múltiples variantes que hacen casi indefinible su concepción. Esto lo veremos en la siguiente entrada.   

jueves, 23 de junio de 2022

El premodernismo y el modernismo

Como ya señalé un publicaciones anteriores, el modernismo es aquel movimiento estético que, surgiendo de aquellas posiciones de transformación iniciadas en las artes en la segunda mitad del siglo XIX, va a cambiar las visiones del arte y la cultura de forma intensa y casi radical, cuyas estelas siguen viéndose hoy. El modernismo, que con todas las características estilísticas de su momento, se identifica con el Art Nouveau, que surge alrededor de 1890 y dura hasta 1915, aproximadamente, resulta del "premodernismo" que se da con el impresionismo en pintura y escultura, con la modernidad literaria y en el diseño, así como en la música y el teatro. Todos esos cambios de las dos últimas décadas del siglo XIX (con el post-impresionismo y el neo-impresionismo), van a definir esa primera modernidad, que llegará hasta el inicio de ls Gran Guerra, la Primera Guerra Mundial.

El "Art Nouveau", Arte Nuevo o Modernista, se caracteriza por la presencia de elementos de la naturaleza, enfatizando sus líneas complejas como una analogía a la libertad, frente a la rigidez de la máquina industrial. Es altamente decorativo, imaginativo y rompedor. Se separa de la estética Neoclásica y Romántica, típicas del Siglo XIX.  Es en este período cuando en las artes visuales se generan los famosos "ismos: cubismo, expresionismo, futurismo, constructivismo, dadaísmo, fauvismo y hasta el ultraísmo en literatura. Si bien no hay ni coherencia ni unicidad en todos estos estilos, sí hay una idea de cambio dramático respecto a lo que se había hecho en el arte occidental.

Además, los medios de comunicación que se iban consolidando, el cine, la radio, la fotografía, el fonógrafo, el teléfono, hacían que se pensara de una nueva manera en el acceso a la información, por lo que la rapidez de la difusión de las nuevas ideas era también un elemento que condimentaba esos cambios. El inicio de la guerra va a trastocar muchas de las experimentaciones artísticas se en Europa se estaban dando, lo que termina produciendo, a inicios de la década de 1920, una transformación de aquellos conceptos, que da paso a una nueva modernidad, misma que ya he comentado antes en el blog, pero que en la siguiente publicación volveré a abordar. 

miércoles, 22 de junio de 2022

Premodernismo, modernismo, posmodernismo, hipermodernismo

Ya en publicaciones anteriores he hablado sobre el tema de la modernidad y del modernismo como estilo y estética. Pero es un tema al que me gusta volver, porque entender la modernidad es entendernos a nosotros hoy, porque somos, culturalmente hablando, resultado de esa realidad histórica. Histórica y estética. Me gusta aclarar que el término modernismo lo aplico a cierta estética propia de fines del siglo XIX hasta mediados del XX. No obstante, hay otra clasificación que viene de la llamada "Historia Universal", que subdivide los períodos históricos en cinco:

La Prehistoria, que comprende lo que se conoce como "Edad de Piedra", desde unos 2 millones de años a.C. hasta la aparición de los primeros centros poblados, unos diez mil años a.C. aproximadamente. 

La Edad Antigua, que va desde el 10.000 a.C. hasta el año 476 d.C. en el que se produce la caída definitiva del Imperio Romano de Occidente. 

La Edad Media, período que abarca desde el fin de Roma en el 476 d.C. hasta la caída de la ciudad de Constantinopla, en 1453 d.C. que se asume como el fin del Imperio Romano de Oriente.

La Edad Moderna, que empieza en ese 1453 d.C. y dura hasta la Revolución Francesa, en 1789 d.C.

La Edad Contemporánea que daría inicio en el 1789 d.C. y abarca hasta el día de hoy. 

Como podemos ver, son subdivisiones a veces imprecisas, arbitrarias y nada más que occidentales, porque no toman ninguna referencia de las civilizaciones asiáticas, por ejemplo. Además las fechas son también borrosas y cuestionables; de hecho, hay autores que dividen la prehistoria en dos partes, otros que toman la llegada de Cristóbal Colón a las islas del Caribe como fin de la Edad Media y otros hacen más subdivisiones en los espacios temporales.

En todo caso, lo que me importa es destacar el período que se considera "moderno", que va desde mediados del siglo XV hasta fin del silgo XVIII, cosa muy extraña, porque la idea de lo moderno se asocia más a aquello perteneciente o relativo al tiempo de quien habla o a una época reciente, como dice el Diccionario de la Lengua Española. De hecho, la etimología hace referencia a lo reciente, así que hechos de hace más de 200 años, no lo son.

Para mí tiene mucho más sentido aplicar la palabra modernidad a lo que se considera el resultado estético y cultural de los cambios sucedidos en el mundo desde final del siglo XIX hasta hoy. Se puede hablar de un premodernismo que, desde el punto de vista occidental, comienza con la aparición de la fotografía, el telégrafo, el ferrocarril, la industrialización y otros acontecimientos que transformarán rápidamente la vida del común de la gente en esos años. En el campo de lo estético, hay otro fenómeno, que es el cambio de las percepción artística, hecho muy notable con la consolidación del Impresionismo como movimiento. Sobre esta base, se puede entonces considerar que hay una transformación de esas concepciones en los últimos 150 años, que son las que entenderemos como fases del Modernismo: premodernismo, modernismo, posmodernismo, hipermodernismo, cada una con sus variantes y subclasificaciones, que veremos en las siguientes publicaciones.