Continuando con la publicación de ayer sobre Data, Big Data, Huge Data, hay que hacer algunas precisiones más respecto al concepto de "data". Por ejemplo, en el desarrollo de softwares, el concepto de dato se opone al de programa. Mientras que el programa es el conjunto de instrucciones (el código) que le dice a la computadora qué hacer, los datos son los elementos que el programa manipula (como un documento de texto, una lista de clientes o los valores de una variable durante la ejecución). Para que los datos sean útiles, a menudo se acompañan de metadatos (datos sobre los datos), que describen su origen, formato o significado, facilitando su correcta interpretación por parte del sistema.
Ahora bien, desde un punto de vista más abstracto, la teoría de la información define el dato como una "diferencia" o falta de uniformidad en el mundo o en un sistema. Luciano Floridi, un filósofo de la información, propone que un dato es una entidad relacional que surge de una diaphora (diferencia). Por ejemplo, un punto negro en un fondo blanco constituye un dato porque hay una diferencia perceptible. Esta definición subraya que el dato no es un hecho aislado, sino que siempre implica una relación y un contraste que permite su identificación.
A nivel físico y lógico, toda data en un sistema informático se reduce a patrones binarios (ceros y unos o bits), organizados en unidades superiores como bytes, palabras y bloques. Sin embargo, en la arquitectura de software y bases de datos, la data se modela a través de capas de abstracción. Tenemos así tipos de datos primitivos, como números enteros, flotantes, caracteres, booleanos; y estructuras de datos, o sea formas organizadas de almacenar y manipular la data en memoria o disco (arrays, listas enlazadas, árboles, grafos, tablas relacionales).
Hoy en día, el concepto de data ha evolucionado drásticamente debido al volumen y la complejidad de los sistemas digitales. Tenemos distintas tipologías, que se clasifican en estructurada (bases de datos SQL, tablas con esquemas rígidos), semiestructurada (JSON, XML, etiquetas que facilitan el parsing) y no estructurada (texto libre, archivos de audio, imágenes, video). También se presenta el llamado ecosistema de procesamiento, que va desde los sistemas tradicionales de almacenamiento transaccional (OLTP) y analítico (OLAP), hasta arquitecturas distribuidas de gran escala (como clústeres de procesamiento paralelo) y el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial basados en representaciones vectoriales masivas (embeddings).
En resumen, el dato es el elemento discreto y cuantificable que, tras ser procesado e interpretado, se transforma en el conocimiento que impulsa la computación moderna. Muchos de estos datos me lo dio, justamente, la inteligencia artificial, que maneja enormes cantidades de datos, conocidos también como Big Data, de lo que hablaré en la siguiente publicación.






















