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sábado, 19 de abril de 2025

Conceptos, perceptos, Deleuze

"Los conceptos son la verdadera invención de la filosofía, y luego están los que podríamos denominar perceptos: los perceptos son el dominio del arte. ¿Qué son los perceptos? Creo que un artista es alguien que crea perceptos. Entonces, ¿por qué emplear una palabra rara, «percepto», en lugar de percepción? Precisamente porque los perceptos no son percepciones. Diría: ¿qué quiere un hombre de letras, un escritor, un novelista? Yo creo que quiere llegar a construir conjuntos de percepciones, de sensaciones que sobreviven a aquellos que las experimentan. Y eso es un percepto. Un percepto es un conjunto de percepciones y de sensaciones que sobrevive a aquél que las experimenta"

Gilles Deleuze (1925-1995), filósofo francés, en el programa de TV "El Abecedario de Gilles Deleuze".

jueves, 17 de abril de 2025

Percepto (idea 2)

En el post de ayer hablé sobre el concepto de "percepto", que tiene un sentido claro en el campo de la semiótica visual. Pero esta noción cobra otra dimensión según la definición que le da el filósofo francés Gilles Deleuze, con la que trata de establecer una diferencia con respecto a las nociones más conocidas de concepto y percepción. A diferencia de estas dos últimas nociones, el percepto sería el resultado de haber alcanzado un grado de excelencia en el producto artístico por el cual éste se volvería perdurable y trascendente al artista e incluso a la totalidad de la obra. Así mismo, esta noción intenta explicitar la capacidad en el producto artístico de contener lo intransferible una vez desaparecido su ejecutor, el artista, una vez que abandona la obra o, en definitiva, cuando ya ha muerto.

Su concepto, a menudo desarrollado en colaboración con Félix Guattari, va más allá de la idea de una simple recepción sensorial pendiente de interpretación. La idea de Deleuze sobre el percepto difiere en varios aspectos. En primer término, tenemos la independencia del sujeto. En la semiótica tradicional, la percepción suele considerarse la entrada sensorial inicial de un sujeto, que posteriormente es procesada y dotada de significado por dicho sujeto dentro de un sistema de signos. El sujeto es fundamental para el acto de percepción e interpretación. Para Deleuze, la percepción no está ligada de la misma manera a un sujeto perceptor. Argumenta que las percepciones son "seres de sensación" que existen "en sí mismas", independientemente de quienes las experimentan. No son meras experiencias subjetivas, sino que poseen una realidad objetiva. Una obra de arte, por ejemplo, es un "compuesto de percepciones y afectos" que existe por sí misma.

Otro aspecto es el que va más allá de la representación. La semiótica suele estudiar cómo los signos representan algo más (un objeto, una idea). Se centra en la relación entre el significante y el significado, mediada por el interpretante. Deleuze, en cambio, se centra menos en la representación y más en el afecto y la sensación. Las percepciones, junto con los afectos (intensidades del sentimiento), se consideran fuerzas o intensidades capturadas y expresadas, especialmente en el arte. No representan necesariamente algo más; son algo en sí mismas, capaces de generar nuevas sensaciones y pensamientos. Esto también tiene que ver con la creación. En el campo de la semiótica, si bien reconoce el papel activo del perceptor en la interpretación, la percepción inicial suele percibirse como algo recibido del mundo exterior. Pero Deleuze enfatiza el acto creativo que implica la formación de percepciones, especialmente en el arte. El artista "arranca la percepción de las percepciones", extrayendo y componiendo activamente sensaciones en una nueva entidad autosuficiente. No se trata solo de recibir pasivamente datos sensoriales, sino de moldearlos y expresarlos activamente.

Para Deleuze se produce también una conexión con lo afectivo. Si bien las emociones pueden formar parte de la interpretación de un signo, para los semióticos la percepción inicial suele considerarse una entrada sensorial más neutral. Deleuze, por su parte, vincula estrechamente las percepciones con los afectos. Son dos caras de la misma moneda en el "bloque de la sensación". Los afectos son las intensidades que acompañan a las percepciones y son inseparables de ellas. Una obra de arte no solo presenta elementos visuales (percepciones), sino que también transmite y genera afectos en el espectador. Esto se liga con la idea de inmanencia, que en el análisis semiótico a menudo implica comprender cómo funcionan los signos dentro de un sistema trascendente de significado, a menudo basándose en códigos y estructuras preexistentes, pero para el filósofo francés la inmanencia, es decir, aquello es que inseparable de su esencia, es fundamental. Las percepciones y los afectos existen en un "plano de inmanencia", un campo de pura potencialidad e intensidad, en lugar de derivar o referirse a un ámbito trascendente de significado.

Vemos entonces que mientras que la semiótica tradicional considera la percepción como una entrada sensorial que luego es interpretada por un sujeto dentro de un sistema de signos, Deleuze la ve como una entidad más autónoma y potente: un "ser de sensación" que existe de forma independiente y se crea activamente (especialmente en el arte), que está intrínsecamente vinculado al afecto y opera en un plano de inmanencia. Su concepto desplaza el enfoque de la representación y la interpretación hacia el poder y la intensidad inherentes de la propia experiencia sensorial.

miércoles, 16 de abril de 2025

Percepto (idea 1)

El concepto de "percepto" tiene dos visiones, una más conocida en el campo de la semiótica y la comunicación visual y otra, propuesta por el filósofo francés Gilles Deleuze (1925-1995), más en el espectro de la creación artística. En semiótica y comunicación visual, un percepto se refiere a la experiencia sensorial inmediata que tenemos al interactuar con un signo visual. Es la primera impresión, la captación sensorial pura de los elementos visuales antes de que nuestro cerebro los interprete completamente y les asigne un significado dentro de un sistema de signos.

Podemos desarrollar esta idea en sus elementos procesales. Es primer término tenemos la sensación primara. El percepto es la respuesta directa de nuestros sentidos (principalmente la vista en la comunicación visual) a los estímulos visuales. Incluye la captación de formas, colores, líneas, texturas o movimientos, en su estado más básico. El proceso sigue con la interpretación previa, que se produce antes de que el cerebro aplique códigos culturales, convenciones o experiencias previas y que va luego a permitir comprender el significado de lo que vemos. Esta fase inicial de es de pura recepción sensorial. Finalmente esto constituye la materia prima del signo. El percepto es la base sobre la cual se construye la percepción y la interpretación del signo visual. Es el "material bruto" que luego se organiza y se dota de sentido.

El manejo de los perceptos es crucial en la comunicación visual porque atrae la atención del perceptor. Un percepto visual fuerte (por ejemplo, un color vibrante, una forma inusual, un contraste marcado) puede captar la atención del espectador de manera inmediata. Luego, genera una primera impresión. La calidad y las características del percepto influyen en la primera impresión que el espectador tiene del mensaje visual. Y después condiciona la interpretación. Aunque el percepto es pre-interpretativo, sus características pueden influir en cómo el espectador aborda la posterior interpretación del signo. Por ejemplo, una imagen con líneas agresivas puede generar una sensación inicial de tensión.

Podemos poner algunos ejemplos para ilustrar la idea. Al ver una mancha roja brillante, el percepto es la sensación visual del color rojo y su intensidad. La percepción posterior podría ser que es una señal de peligro, un símbolo de amor, o simplemente una mancha de pintura, dependiendo del contexto y la interpretación. Igualmente, al observar una serie de líneas curvas, el percepto es la captación de esas formas sinuosas. La percepción podría ser que representan movimiento, suavidad o la forma de un objeto específico. Es decir que el percepto es el primer paso para la construcción de mensajes visuales.

Así, el percepto, en semiótica y comunicación visual, es la experiencia sensorial directa e inmediata de los elementos visuales, la base a partir de la cual se construye la percepción y la interpretación del significado dentro de un sistema de signos. Es la materia prima visual que impacta nuestros sentidos antes de ser procesada cognitivamente, tal como lo señaló Abraham Moles. Sin embargo, como veremos en la siguiente publicación, Gilles Deleuze desarrolla un concepto más complejo de esta idea sensorial básica, añadiéndole elementos de mayor profundidad experiencial.

domingo, 12 de marzo de 2023

Frase de Deleuze sobre el arte

"El arte es lo que resiste: resiste a la muerte, a la servidumbre, a la infamia, a la vergüenza".

Gilles Deleuze (1925-1995), filósofo francés. 

domingo, 15 de mayo de 2022

Lo sublime en Kant según Deleuze

En su libro de 1983, La imagen-movimiento, que es el primero de dos tomos respecto a Estudios sobre el cine (el segundo, del mismo año, es La imagen-tiempo), el estudioso y filósofo francés Gilles Deleuze (1925-1995) comenta una proposición del filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) sobre lo sublime, que es un tema que ya he abordado antes en el blog por su relación con la belleza y la estética. Dice Deleuze:
"Kant distinguía dos especies de sublime, matemático y dinámico, lo inmenso y lo poderoso, lo desmesurado y lo informe.Ambas tenían la propiedad de deshacer la composición orgánica, una desbordándola, la otra quebrándola. En lo sublime matemático, la unidad de medida extensiva cambia tanto que la imaginación ya no logra comprenderla, choca con su propio límite, se anonada, pero da lugar a una facultad pensante que nos fuerza a concebir lo inmenso o lo desmesurado como todo. En lo sublime dinámico, es la intensidad la que se eleva a una potencia tal que ciega o aniquila a nuestro ser orgánico, lo deja aterrorizad, pero suscita una facultad pensante por la cual nos sentimos superiores a aquello que nos aniquila, para descubrir en nosotros un espíritu supraorgánico que domina toda la vida inorgánica de las cosas: entonces ya no tenemos miedo, pues sabemos que nuestra destinación espiritual es lisa y llanamente invencible".
Aclara Deleuze que esta óptica de lo sublime es distinta a la visión francesa contemporánea, centrada en la naturaleza y lo sensible, que a su vez será una visión diferente a la que propongan los expresionistas alemanes doscientos años más tarde.    

viernes, 21 de enero de 2011

Deleuze y el lenguaje digital

"Ya sabemos un poco en qué un código es digital. ¿Y qué quiere decir la expresión <código digital>? Que el código es el principio de un lenguaje digital. Como dicen los americanos con frecuencia, el lenguaje es digital. ¿Qué quiere decir que el lenguaje es digital? No quiere decir que está hecho con los dedos o que es sordomudo. Quiere decir una cosa muy precisa, quiere decir que el lenguaje está constituido por unidades significativas determinables por una sucesión de elecciones binarias. Esto es lo que quiere decir la fórmula <el lenguaje es digital>". (págs 128 y 129).

"Pero entonces, ¿cómo podríamos definir el lenguaje analógico, a diferencia de este lenguaje digital o de códogo? Les recuerdo. Primera hipótesis: el lenguaje analógico es el lenguaje de la similitud y está definido por la similitud. No hace falta decir que esto es insuficiente. Pero al menos la similitud nos permitiría definir un primer tipo de analogía. Es lo que habíamos llamado la analogía común o, en última instancia, la analogía fotográfica". (págs 151 y 152). 

Gilles Deleuze: LA PINTURA. El concepto de diagrama. 1981.