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lunes, 29 de diciembre de 2025

Los medios y la IA con las ideas McLuhianas (y 4)

Para cerrar esta línea de publicaciones sobre McLuhan y sus ideas aplicadas hoy a los medios digitales y la inteligencia artificial, voy a extrapolar algunos conceptos, como el famoso "El medio es el mensaje". El mensaje de la IA implica un cambio de patrón y aquí está el núcleo mcluhaniano. El "mensaje" de la IA no es solo lo que dice ChatGPT, sino el cambio ambiental que produce.

Vemos entonces un cambio en la autoría y la verdad. La IA difumina la línea entre lo creado por humanos y lo generado por máquinas, desafiando conceptos como autoría, originalidad y confianza en lo que vemos/leemos.

También hay una transformación en los modelos de educación. Ya no se trata de acumular conocimiento, sino de cuestionar, curar y aplicar el conocimiento generado o accesible por la IA. La habilidad clave será hacer las preguntas correctas.

Hay así mismo, un cambio en la percepción de la inteligencia y la conciencia. La IA nos obliga a redefinir qué es "inteligencia", "creatividad" o incluso "pensamiento". Nos hace preguntarnos qué es únicamente humano.

Finalmente, y este es tal vez el más notable de los conceptos transformados de McLuhan, la Aldea Global se convierte en un "Cerebro Global". Si los medios eléctricos crearon una red de nervios (la aldea global), la IA podría estar creando una corteza cerebral global: un sistema que no solo comunica, sino que procesa, sintetiza y genera nueva información de forma autónoma.

Volviendo al tema de los medios, cabe preguntarse, ¿es la IA un Medio "Caliente" o "Frio"? En realidad, la IA no es un medio, pero sí lo es la internet. Aquí tenemos un caso especial. La IA es paradójica. Como herramienta de salida (output), puede ser muy "caliente": un informe generado por IA es de alta definición y deja poco espacio para la participación (parece terminado). Sin embargo, su esencia es "fría": Requiere una participación activísima del usuario (prompting, iteración, supervisión, criterio). Un buen resultado depende de un diálogo sofisticado. La IA es un medio interactivo y colaborativo por excelencia, el más frío que hemos tenido, porque simula un interlocutor.

Para cerrar podemos hacer una conclusión McLuhaniana sobre la inteligencia artificial. La IA es la extensión más radical de nuestra mente y sistema nervioso. Su "mensaje" (su efecto ambiental) es la externalización de la cognición y la creatividad. Nos está transformando de "usuarios de herramientas" a "colaboradores simbióticos" con sistemas inteligentes. McLuhan sugeriría que no nos distraigamos solo con si la IA "piensa" o es "consciente", sino que observemos cómo ya está reconfigurando el trabajo, el arte, la educación, la política y la noción misma de agencia humana.

La pregunta Mcluhaniana urgente hoy es: ¿Al extender masivamente nuestra inteligencia a través de la IA, ¿qué parte fundamental de nuestra humanidad estamos arriesgando amputar, y qué nueva facultad o conciencia colectiva podríamos estar desarrollando? La aplicación de su marco no solo es válida, sino que se vuelve una herramienta crítica indispensable para navegar la revolución de la IA sin perder de vista su impacto humano más profundo.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Los medios y la IA con las ideas McLuhianas (3)

Como hemos visto en las dos entradas anteriores, para McLuhan decir que "los medios son extensiones del hombre" es un llamado de atención. Plantea dejar de fijarnos solo en el contenido (¿es esta noticia cierta? ¿es este programa bueno?) y a observar críticamente los efectos ambientales y estructurales del propio medio tecnológico. ¿Cómo están los medios modificando mis sentidos, mis hábitos y mi percepción del tiempo y el espacio? ¿Qué están amplificando y qué están dejando en desuso? Esa es la pregunta mcluhaniana fundamental. No somos meros usuarios neutrales de herramientas; nuestras herramientas nos re-crean a su imagen y semejanza.

Lo más notable es que estas ideas de Marshall McLuhan pueden adaptarse a la realidad mediática del siglo XXI. Por ejemplo, aplicar las ideas mcluhianas de medios como extensiones a las formas de inteligencias artificiales actuales es, no solo posible, sino fascinante y esencial para entender el impacto profundo que esta tecnología tiene en nosotros. De hecho, la IA podría ser considerada la extensión definitiva que McLuhan anticipó.

En ese sentido, podemos preguntarnos si la IA es una extensión de diversas facultades humanas. En realidad, la IA no extiende un solo sentido o miembro, sino las capacidades cognitivas más centrales del ser humano. Es una extensión del cerebro y su cognición; es la herramienta más poderosa para amplificar el pensamiento, el razonamiento lógico, el reconocimiento de patrones y la resolución de problemas.

A su vez es una extensión de la intuición y la toma de decisiones. Los sistemas de recomendación y predicción (desde Netflix hasta el diagnóstico médico, siempre cuestionable) amplifican nuestra capacidad de hacer elecciones informadas, a veces más allá de lo que nuestra conciencia puede procesar. También es una extensión de la creatividad y la autonomía, pues herramientas como DALL-E, GPT o Midjourney extienden nuestra imaginación, permitiéndonos generar texto, imágenes, código o música a partir de un pensamiento embrionario. Lo crucial es que la IA tiene un grado de autonomía en esta creación, a diferencia de un pincel o una máquina de escribir.

Claro, como toda extensión, la IA conlleva riesgos de "amputación", esto es, disminución de habilidades en el uso de las facultades inherentes a la limitación humana. Por ejemplo, se pueden generar pérdidas de capacidades críticas y de juicio profundo porque al delegar el análisis y la síntesis al algoritmo podemos atrofiar nuestra propia capacidad de razonar desde cero, verificar fuentes o pensar de manera lateral. Igual puede traer atrofia de la memoria y el aprendizaje orgánico. ¿Para qué memorizar o dominar una disciplina si un agente de IA puede realizarla? Esto puede erosionar la base de conocimiento personal y la "intuición experta". Finalmente se tiende a producir una erosión de la autenticidad creativa, ya que si gran parte de lo que "creamos" es co-creado o generado por IA, ¿qué pasa con nuestro sentido de autoría, voz única y proceso creativo interno?

En la siguiente publicación trataremos de llegar a alguna conclusión a estas inquietudes y esa nueva propuesta de relacionar los medios y las ideas de McLuhan al uso de la inteligencia artificial en la sociedad de hoy.  

sábado, 27 de diciembre de 2025

Los medios y la IA con las ideas McLuhianas (2)

En la publicación de ayer vimos cómo el filósofo canadiense Marshall McLuhan (1911-1980) define los medios en general, y los medios de comunicación en particular, como "extensiones" de las capacidades humanas. Esta idea se liga a otras propuestas suyas, como relacionar a los medios con el mensaje y a las mediaciones tecnológicas según maneras de globalización en la forma de entender nuestro mundo actual como una "Aldea Global". Todas estas nociones pueden hoy seguir aplicándose, con sus adaptaciones al momento contemporáneo. 

Por ejemplo, McLuhan McLuhan también clasificó los medios según la cantidad de participación que exigen del usuario. Así tenemos medios de comunicación "calientes" y "fríos". El medio caliente extiende un solo sentido en alta definición (mucha información), dejando poco espacio para la participación o el llenado de vacíos. Ejemplos: el cine, la radio, la fotografía, un libro. El medio frío, en cambio, es de baja definición (poca información) y exige una alta participación del usuario para completar el mensaje. Ejemplos: el teléfono, la televisión (en su época de baja resolución), una caricatura, un seminario.

Para entender esta clasificación pero aplicada los medios contemporáneos podemos poner estos ejemplos. El smartphone es la que podemos llamar "extensión definitiva". Extiende nuestra memoria (fotos, contactos), nuestro oído y voz (llamadas), nuestra vista (cámara, internet), nuestro sistema nervioso (notificaciones instantáneas) y hasta nuestra identidad (redes sociales). Su mensaje (su efecto real) es la expectativa de disponibilidad constante, la fragmentación de la atención y la conexión ubicua. Es un medio caliente.

La internet, por su parte, extiende nuestra conciencia colectiva. Nos da acceso a una "mente global", pero amputa nuestra capacidad para concentrarnos en una sola tarea durante mucho tiempo y cambia nuestra manera de investigar (de la lectura profunda al escaneo rápido). Pero exige siempre completar el mensaje o la información. Es un medio frío. 

En cambio, las Redes sociales pueden ser calientes y frías a la vez. Extienden nuestra necesidad de reconocimiento social y pertenencia, pero pueden amputar la interacción íntima y presencial, y cambiar nuestros patrones de autoestima y validación.

Por supuesto que esta clasificación puede ser discutida y rebatida, tal como se hizo en la época en que McLuhan la propuso, pero no hay duda de que es interesante su forma de ver los medios y cómo pueden ser revisados hoy en día. Más aún en este momento, cuando la inteligencia artificial está modificando las forma en que vemos y comprendemos los mensajes. Sobre esta realidad es que tratará la próxima publicación. 

viernes, 26 de diciembre de 2025

Los medios y la IA con las ideas McLuhianas (1)

Como en varias entradas anteriores en este blog, y siendo Marshall McLuhan un pensador importante para mi, voy a trabajar otra de sus propuestas para ir cerrando el año 2025 con una de sus ideas claves, la de los medios como extensiones del hombre, misma que ya he referido con anterioridad, pero llevándola a la actualidad de la inteligencia artificial, usando también, como ayuda metodológica, a la misma IA. 

La idea de que "los medios son extensiones del hombre" es uno de los núcleos de la teoría de McLuhan y resume su visión revolucionaria de hace más de medio siglo, sobre la tecnología y la comunicación. En esencia, él argumenta que cada herramienta, tecnología o medio de comunicación es una prolongación o amplificación de alguna facultad física o mental humana. No son solo canales pasivos para transmitir información, sino que modifican activamente nuestras capacidades, nuestra percepción del mundo y, en última instancia, la estructura misma de la sociedad.

En primer término, son la extensión de nuestros sentidos y capacidades. Cada medio "extiende" una parte de nosotros. La rueda es una extensión del pie. El martillo es una extensión del puño y el brazo. La ropa es una extensión de la piel. La computadora es una extensión del sistema nervioso central (procesa y distribuye información de manera similar a como lo hace nuestro cerebro). Incluso el libro es una extensión del ojo y del conocimiento, aunque el escritor argentino Jorge Luis Borges señala correctamente que el libro además y a diferencia de las otras extensiones humanas, es el único invento que es extensión de la imaginación y la memoria. 

Ahora bien, se nos presenta también una paradoja mcluhaniana: toda extensión conlleva una amputación. Cuando amplificamos una facultad, atrofiamos otras o delegamos en la tecnología. Al extender nuestros pies con el automóvil, atrofiamos nuestra capacidad de caminar largas distancias. Al extender nuestra memoria con la escritura o Internet, podemos volvernos menos capaces de recordar de manera orgánica. Al extender nuestra voz con el teléfono o las redes sociales, podemos perder habilidades de comunicación cara a cara.

Por otra parte, también hay acá otra transformación. El mensaje real es el cambio de escala, ritmo o patrón. Aquí vemos que su famosa frase "el medio es el mensaje" se deriva directamente de esto. No es el contenido lo más importante (por ejemplo, los programas de TV), sino el cambio que el propio medio introduce en nuestra forma de pensar, actuar y organizarnos. El alfabeto y la imprenta extendieron la vista y favorecieron un pensamiento lineal, secuencial y especializado. Llevaron a la civilización de lo tribal a lo nacional, a la individualidad y a la producción en masa. Los medios eléctricos (telégrafo, radio, TV y, en nuestra era, Internet) extienden el sistema nervioso central. Son instantáneos, simultáneos y crean una red interconectada. Favorecen un pensamiento no lineal, integral y holístico. McLuhan predijo que esto nos llevaría a una "aldea global", donde todos estamos interconectados e inmediatamente afectados por los eventos globales. 

Estas ideas, todas formuladas antes de 1980, siguen teniendo validez y las adaptamos a las realidades actuales. Incluso, como veremos en las siguientes publicaciones, sus ideas de "medios fríos y calientes", que si bien ya no se pueden aplicar tal como McLuhan las definió, se adaptan (de otra manera) a los medios contemporáneos. 

martes, 5 de noviembre de 2024

Medios fríos y calientes, según McLuhan

En otras publicaciones he mencionado al filósofo y sociólogo canadiense Marshall McLuhan (1911-1980), quien es considerado un importante teórico de la comunicación y sus medios. Siempre polémico, algunas de sus propuestas tienen hoy gran vigencia, como la idea de que vivimos en una "aldea global", un mundo totalmente conectado en tiempo real por los distintos medios comunicacionales. Una de sus nociones más controversiales tiene que ver con una particular clasificación mediática, que hoy no parece tener la misma vigencia que hace cincuenta años. Son los medios "fríos" y los "calientes", a los que ya me referí anteriormente en el blog (ver: https://ciberestetica.blogspot.com/2013/09/medios-segun-mcluhan.html).

McLuhan propuso una clasificación de los medios de comunicación en "fríos" y "calientes" basada en el grado de participación que requieren del receptor. Así, los medios fríos son aquellos que, según esta división, requieren una mayor participación activa del receptor para completar la información. Estos medios suelen ser de baja definición y dejan muchos espacios en blanco que el usuario debe llenar con su propia imaginación o conocimiento. Como ejemplo tenemos la televisión tradicional, la radio y el teléfono. Sus características serían una baja definición (la información no está completamente detallada), una alta participación del receptor (el usuario debe completar la información faltante) y un relativo estímulo de la imaginación pues de alguna manera requieren de creatividad interpretativa y una participación activa.

Por otro lado, los medios calientes son los que proporcionan una gran cantidad de información de alta definición, dejando poco espacio para la interpretación del receptor. Ejemplos de estos son la fotografía, el cine y la prensa. En este caso las características son una alta definición (la información es detallada y completa), una baja participación del receptor (el usuario recibe la información de forma pasiva) y la estimulación primordial de un sentido, bien sea la vista o el oído, aunque el cine sea audiovisual.

Cuando se formuló esta propuesta, internet estaba muy incipiente, por lo que no entraba en ninguna clasificación, pero según la definición podría ser considerada como un medio caliente. El hecho del "calor" o del "frío" no desmerece la importancia de ninguno de los medios, solo se refiere a cómo participa el perceptor en la comprensión de los mensajes y su interpretación. Esta clasificación fue importante en su momento porque pretendía ayudar a entender cómo los diferentes medios de comunicación influyen en nuestra forma de pensar y de relacionarnos con el mundo. No olvidemos que McLuhan sostuvo que "el medio es el mensaje", es decir, que la forma en que nos comunicamos es tan importante como el contenido del mensaje en sí mismo.

Aunque esta teoría se desarrolló en la década de 1960, sigue siendo relevante de alguna forma en la actualidad. Por ejemplo, la evolución de la televisión hacia plataformas más interactivas y la creciente importancia de las redes sociales han transformado este medio en algo más cercano a un medio frío. Igual pasa con internet, que en función de su medialidad, puede pasar de una a otra categoría. La teoría de los medios fríos y calientes llevó a reflexionar sobre cómo los diferentes medios de comunicación moldean nuestra percepción de la realidad y cómo interactuamos con el mundo que nos rodea, y a pesar de sus críticas, tiene un componente analítico aún trascendente al día de hoy.

domingo, 4 de agosto de 2024

La aldea global electrónica

Es conocido el concepto de "aldea global" propuesto por el sociólogo y filósofo canadiense Marshall McLuhan (1911-1980) a mediados del siglo XX (que ya he citado antes acá en el blog), que se refiere a la creciente interconexión entre personas de todo el mundo gracias a los avances en las tecnologías de la comunicación. Sin duda desde hace algunas décadas vivimos en una aldea global, pero hoy en día esa globalización se ha potenciado con el exponencial desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación. 

Es por esto que podemos hablar ahora de una "aldea global electrónica". Esta idea ha cobrado cada vez más relevancia en los últimos años y su existencia es indiscutible. Se manifiesta de varias formas, a través de internet, los teléfonos celulares. los medios de comunicación digitales o el comercio electrónico. 

La red de redes ha revolucionado la forma en que nos comunicamos, trabajamos y accedemos a la información. Plataformas como las redes sociales, los motores de búsqueda y el correo electrónico nos permiten conectar con personas de cualquier parte del mundo en tiempo real. Esto ahora más que nunca.

Los teléfonos inteligentes han dejado de ser simples dispositivos para realizar llamadas. Hoy en día son poderosas herramientas que nos permiten acceder a internet, tomar fotos y videos, y utilizar una amplia variedad de aplicaciones, como las redes sociales y la inteligencia artificial.

Los medios como la televisión, la radio y la prensa, en todas sus presentaciones, han evolucionado y siguen siendo canales importantes para difundir noticias e ideas a nivel mundial. De hecho, los medios masivos siguen siendo grandes impulsores de la globalización.

El comercio electrónico y las compras en línea han transformado la forma en que adquirimos productos, permitiendo que personas de diferentes países puedan comprar y vender entre sí. Esta es también otra forma de vivir en la aldea global electrónica. 

Por supuesto, estas innovaciones implican una nueva realidad. La aldea global electrónica ha acelerado el proceso de globalización, llevando a una mayor interdependencia entre países y culturas. Así mismo, la cultura popular se ha vuelto más globalizada, con música, películas y programas de televisión que se consumen en todo el mundo. A su vez ello trae consecuencias en la economía y el comercio electrónico, y la economía digital ha creado nuevas oportunidades de negocio y ha cambiado la forma en que trabajamos. En el campo de la política esta disponibilidad técnica ha facilitado la organización de movimientos sociales y ha permitido a las personas participar en debates políticos a nivel global.

Finalmente, esta aldea global electrónica trae importantes desafíos a superar, como la brecha digital o la desinformación. No todas las personas tienen acceso a las tecnologías de la información, lo que crea una brecha digital entre países desarrollados y en desarrollo. Mientras tanto, la facilidad con la que se puede difundir información falsa en internet tiene consecuencias negativas para la sociedad. También se ve afectada la privacidad de los usuarios, porque la gran cantidad de datos que se generan en el ciberespacio plantea importantes desafíos en términos de individualidad y seguridad de la información. Sin duda, la aldea global electrónica es una realidad que ha transformado profundamente nuestra sociedad, que ofrece oportunidades para la conexión, el aprendizaje y el crecimiento, pero a la vez representa un reto en términos de ética, legalidad, privacidad, veracidad y transculturización. 

sábado, 12 de agosto de 2023

Más de la tétrada de McLuhan (y 2)

En la publicación anterior retomé un tema que ya en otras ocasiones he tratado por su importancia en la comunicación: la tétrada de Marshall McLuhan. Ya vimos que este es un modelo, basado en cuatro preguntas, que nos ayuda a comprender mejor el impacto de los medios de comunicación. Aquí pongo algunos ejemplos de esta forma de análisis:

    El medio de la televisión amplifica la visión y el sonido, y desplaza el medio de la radio. Esto significa que la televisión nos permite ver y escuchar cosas que no podríamos ver o escuchar de otra manera. También significa que la televisión es más atractiva que la radio, y que es más probable que nos mantenga entretenidos.

    El medio de internet amplifica la capacidad de compartir información y comunicarse con otros. También desplaza los medios tradicionales de comunicación, como los periódicos y las revistas. Esto significa que internet es una herramienta poderosa para la educación y la organización, y que está cambiando la forma en que nos relacionamos con el mundo.

    El medio de las redes sociales amplifica la capacidad de conectar con otros y compartir información. También desplaza los medios tradicionales de comunicación, como los periódicos y las revistas. Esto significa que las redes sociales son una herramienta poderosa para la educación y la organización, y que están cambiando la forma en que nos relacionamos con el mundo.

En todo caso ninguno de los cambios o transformaciones elimina a otro medio, pero si le obliga a superar su obsolescencia. Lo interesante de este método es que es un modelo complejo que puede ayudarnos a comprender las formas en que los medios de comunicación nos cambian y van cambiando con la tecnología y la sociedad. 

La idea principal detrás de la tétrada de McLuhan es que cada nuevo medio de comunicación tiene el potencial de cambiar y transformar nuestra forma de vida, afectando diferentes aspectos de la sociedad en múltiples niveles. McLuhan creía que entender el impacto de los medios en estas cuatro dimensiones nos ayudaría a comprender mejor el efecto que tienen en nuestra cultura.

viernes, 11 de agosto de 2023

Más de la tétrada de McLuhan (1)

Ya en entradas anteriores he hablado sobre este modelo de leyes teóricas llamado "la tétrada",  propuestas por el filósofo canadiense Marshall McLuhan (1911-1980), a quien además he citado y nombrado en el blog (sobre la tétrada ver aquí y aquí), por sus importantes aportes a la comunicación; creo que esa formulación vale la pena ser vista de nuevo por su originalidad conceptual. La tétrada de McLuhan es un modelo para analizar los efectos de los medios de comunicación en la sociedad y fue propuesto básicamente por McLuhan en su libro de 1977, "The Medium is the Message" (El medio es el mensaje) y luego desarrollado por Bruce R. Powers, coautor del libro "Global village" (La aldea global), de 1988. El término Aldea Global hace referencia a las consecuencias socioculturales de la comunicación inmediata y mundial de todo tipo de información.

La tétrada entonces se basa en la idea de que los medios de comunicación no son simplemente canales neutrales de información, sino que tienen un impacto significativo en la forma en que pensamos, sentimos y nos comportamos. McLuhan argumenta que los medios de comunicación no son simplemente medios de comunicación, sino que son extensiones de nuestros sentidos. Cada medio tiene sus propias fortalezas y debilidades, y cada uno tiene un impacto diferente en la forma en que percibimos el mundo. Este modelo consta de cuatro preguntas:

¿Qué amplifica o intensifica el medio?

¿Qué vuelve obsoleto o desplaza el medio?

¿Qué recupera el medio?

¿Qué invierte el medio?

Al responder a estas preguntas, podemos comprender mejor los efectos de los medios de comunicación en la sociedad. Por ejemplo, el medio de la televisión amplifica la visión y el sonido, y desplaza (o modifica) al medio radiofónico. La televisión también recupera la experiencia del teatro, y invierte la experiencia del libro. 

La tétrada de McLuhan es una herramienta útil para analizar los efectos de los medios de comunicación en la sociedad. Es un modelo complejo que puede ayudarnos a comprender las formas en que los medios de comunicación nos cambian. En la próxima publicación veremos algunos de sus aplicaciones en la realidad tecnológica contemporánea.

sábado, 4 de abril de 2020

Medios y clisé, McLuhan

El término "clisé" se refiere no sólo a la plancha de metal en relieve con la que se imprime, sino al "cliché", que es el "lugar común", la idea o expresión demasiado repetida, que de tantas veces formulada se vuelve carente de sentido real. En su libro de 1970, Del clisé al arquetipo, el filósofo canadiense, Marshall McLuhan (1911-1980), aborda diferentes tópicos relacionados con la comunicación, las costumbres, el uso del sentido, paradojas y arquetipos de la sociedad de la información. Su punto es ver cómo algunos lugares comunes se han vuelto modelos que sirven como pautas para imitación, reproducidos o copiados, resultando en patrones que llevan a otros paradigmas de valores distintos a los pretendidos. En uno de sus segmentos, dice, respecto a los medios de comunicación:

"Todos los medios de comunicación son clisés que sirven para ampliar el radio de acción del hombre, sus patrones de asociación y percepción. Estos medios crean ambientes que entorpecen nuestras facultades de atención por pura penetración. Los límites de nuestra percepción de estas formas no restringen su acción sobre nuestras sensibilidades. Así como la rotación del planeta arregla losa componentes de áreas de alta y baja presión, así los ambientes creados por las extensiones lingüísticas y de otra clase de nuestras facultades están creando constantemente nuevos climas de sentimiento y pensamiento. Como los sistemas simbólicos resultantes son numerosos, están en intercambio perpetuo, creando una especie de espectáculo de luz y sonido en una escala siempre creciente". 

Esto aplica aún hoy para todos los medios actuales, incluyendo internet, que han cambiado nuestros patrones sensoriales, de velocidad y alcance, estableciendo arquetipos basados en lugares comunes que se difunden rápidamente y sin control. 

viernes, 31 de enero de 2020

Del mundo acústico al visual, según McLuhan

En el libro de 1967, El medio es el masaje, escrito por Marshall McLuhan en colaboración con Quentin Fiore, se hace la siguiente afirmación:

"Hasta que se inventó la escritura, el hombre vivió en el espacio acústico: sin límites, sin dirección, sin horizonte, en las tinieblas de la mente, en el mundo de la emoción, con la intuición primordial, con el terror. El lenguaje es un mapa social en este pantano.  
La pluma de ganso acabó con la conversación. Disipó el misterio; dio arquitectura y ciudades, trajo caminos y ejércitos, la burocracia. Fue la metáfora básica con la que empezó el ciclo de la civilización, el pasaje de la oscuridad a la luz en la mente. La mano que llenaba la página de pergamino edificaba una ciudad".

Este planteamiento propone una idea notable: la escritura transformó al ser humano, de un ente predominantemente auditivo a uno visual. La palabra se escribe, permanece en el tiempo, y para poder convertir el texto en sonido, debe leerse, lo que finalmente, es una actividad visual. De un mundo a otro mundo.


miércoles, 21 de noviembre de 2018

El medio es el mensaje

Hace algunos días hice una publicación sobre este aforismo acuñado por el filósofo de la comunicación canadiense Marshall McLuhan, que es una de las afirmaciones más polémicas en el campo de la teoría comunicacional. The medium is the message, "El medio es el mensaje". Esta frase significa, en principio, que la forma de un medio se incrusta en cualquier mensaje que transmita o cubra, creando una relación simbiótica por la cual el medio influye en cómo se percibe el mensaje.

La frase se introdujo en el libro de McLuhan, Entendiendo los medios: las extensiones del hombre, publicado en 1964. El autor propone que el medio de estudio sea un medio en sí mismo, no el contenido que transporta. Dijo que un medio afecta a la sociedad en la que desempeña un papel, no solo por el contenido entregado en el medio, sino también por las características del medio de comunicación en sí. Al extender el argumento para entender el medio como el mensaje en sí, propuso que "el contenido de cualquier medio es siempre otro medio"; por lo tanto, el habla es el contenido de la escritura, la escritura es el contenido de la impresión y la impresión en sí misma es el contenido del telégrafo. De esta forma se lo ve desde un punto de vista tecnológico y no sociológico.

Por otro lado, también señala cómo el contenido del mensaje, llevado por un medio, se ve afectado por ese medio. Del mismo modo, esa afectación hace que el mensaje cambie su sentido particular. Pone un ejemplo: el mensaje de un noticiero sobre un crimen atroz puede ser menos acerca de la historia de las noticias en sí, el contenido, y más sobre el cambio en la actitud pública hacia el crimen que el noticiero genera, por el hecho de que tales crímenes se están sucediendo. 

Como los valores, las normas y las formas de hacer las cosas de la sociedad cambian debido a la tecnología, es entonces que nos damos cuenta de las implicaciones sociales del medio. Estos van desde cuestiones culturales o religiosas y precedentes históricos, a través de la interacción con las condiciones existentes, hasta los efectos secundarios o terciarios en una secuencia de interacciones que no conocemos. Esta frase, que se presta a muchas interpretaciones, ha sido aplaudida, cuestionada, reafirmada, defenestrada, negada y alabada durante años por decenas de estudiosos de la comunicación. Sigue siendo tan polémica hoy como lo fue hace 45 años cuando fue formulada. 

lunes, 8 de enero de 2018

Aldea global, Archipiélago global

El profesor de comunicación argentino Mario Kaplún (1923-1998), a quien cité recientemente, hizo un análisis, a finales de la década de 1990, de la influencia de los medios de comunicación en el aprendizaje, más allá de los clásicos estudios de aproximación negativa a la realidad mediática. Entre las muchas cosas que aportó, hay una idea interesante que puede aplicarse a la multimedialidad contemporánea: la aparición de un archipiélago global planetario, paralelo a la aldea global propuesta por el filósofo canadiense Marshall McLuhan.

La Aldea Global, esbozada por McLuhan entre 1962 y 1964, describe las consecuencias socioculturales de la difusión, inmediata y mundial, de todo tipo de información, posibilitada por los medios electrónicos de comunicación, que en su universalidad, terminan convirtiendo al mundo en una aldea: nos enteramos de todo lo que sucede en todas partes, como si fuera en nuestra vecindad. Esa vecindad es el globo. Antes éramos habitantes de un mundo construido desde nuestro hogar y donde a lo sumo leíamos sobre tiempos y lugares lejanos. Ahora vivimos en un villorrio donde se cruzan todos los lugares y todos los tiempos.


Pero hoy está sucediendo un fenómeno que distorsiona esa concepción. La hipercomunicación, las multimedialidad y el ciberespacio han transformado, según Kaplún, esa aldea global. Estamos viviendo la instauración de un "archipiélago" global, compuesto de personas tecnológicamente conectadas pero socialmente aisladas. Es decir, ahora podemos comunicarnos sin tener comunicación. Se puede vivir en un aislamiento social, pero vivir en la sociedad del ciberespacio.  Inclusive, la reconocida interactividad de la Web y las redes sociales, al final termina siendo sólo virtual. Somos millones de islas que los medios conectan pero no comunican, entendiendo como "comunicación" una interlocución recíproca, simultánea y creadora de relaciones dialécticas, donde somos interdependientes y conscientes. 

McLuhan no parecía emitir opiniones sobre estas realidades, ni creer que los medios fuesen buenos o malos per se; sólo hizo un diagnóstico y expone lo que piensa es inevitable. Kaplún, por su parte, si bien tampoco cuestiona la existencia de la nueva multimedialidad, sí se preocupa por saber qué consecuencias puede traer, sobre todo desde el punto de vista educativo. McLuhan murió en 1980 y Kaplún en 1998. Ninguno pudo ver o prever esta realidad digital contemporánea, de hiperconexión y redes sociales, pero ambos sí vislumbraron los cambios que podían producirse. Tal vez sea muy pronto para notar las consecuencias en las próximas generaciones, pero no hay duda de que vivimos en una aldea global de archipiélagos globalizados.    

miércoles, 3 de agosto de 2016

La Tétrada de McLuhan y la Realidad Virtual.

En las publicaciones anteriores presenté lo que se llama la "Tétrada de McLuhan", que son cuatro postulados formulados por el filósofo canadiense Marshall Mc Luhan en su texto de 1979 Las leyes de los medios. Las cuatro leyes se formulan como cuatro preguntas, y buscan analizar el impacto de los medios de comunicación, formando un sistema práctico para percibir la acción y los efectos de cualquier instrumento o servicio humano. Estas son:

– ¿Qué es lo que el medio extiende, intensifica, acelera o hace posible? Esta cuestión
puede plantearse para una papelera, una pintura, una máquina de vapor o
una cremallera, lo mismo que a una proposición euclidiana o a una ley de la
Física. Puede plantearse en cualquier mundo o mediante cualquier lenguaje.

– Cuando el medio extiende o potencia un aspecto, simultáneamente se atrofia
o desaparece un aspecto de la anterior situación o condición. ¿Qué reduce o
hace obsoleto el nuevo “órgano”?

– ¿Qué acciones, servicios o formas de medios retornan o son recuperadas con
el surgimiento del nuevo medio? ¿Qué bases anteriormente obsoletas o anticuadas
son recuperadas e integradas por la nueva forma mediática?

– Cuando la nueva forma de medio es llevada hasta su límite en sus potencialidades,
(fenómeno que también es complementario) tiende a producir una
reversión y un retorno a la situación previa a su aparición. ¿Cuál es la reversión
potencial de la nueva forma mediática?

Esta tétrada de los efectos de las tecnologías y artefactos no constituye un proceso
secuencial, sino más bien una serie de fenómenos simultáneos. Los cuatro
aspectos son inherentes a cada artefacto desde su mismo origen. Los cuatro son complementarios, y requieren una observación cuidadosa del medio en relación con su
origen, más que considerar cada artefacto en abstracto. Se pueden aplicar a cualquier medio, época, lugar y circunstancia.

El profesor de comunicación y diseño de la Universidad de Kingston, Inglaterra, aplica este modelo a los sistemas de Realidad Virtual, de la siguiente manera. A la pregunta de qué aspectos de la sociedad realza o amplifica este nuevo medio (la R.V.) podemos responder que incrementa la interacción y participación, tanto en lo individual como a escala global, cuando intervienen muchos usuarios. Como respuesta a la pregunta de los aspectos de los medios dominantes que se vuelven obsoletos, aun es pronto para ver las consecuencias, pero desde ya ha dejado atrás al teléfono, al cine, al pincel e incluso eclipsa parcialmente a la T.V. Respondiendo a la pregunta de qué es lo que el medio vuelve a actualizar, podemos señalar que la R.V. agrupa todos los medios en una nueva forma multimedia, impulsando una nueva sensorialidad. Y por último, podemos contestar a la pregunta de qué es lo que el medio revierte señalando que la R.V. incluye en sí misma el potencial de muchos de los anteriores medios de comunicación.

La digitalización, la internet y la multimedialidad, combinadas con las nuevas formas de Realidad Virtual, están generando un nuevo enfoque mediático que habrá de ser estudiado atentamemente bajo las leyes de la Tétrada de McLuhan... si es que se puede. 


martes, 2 de agosto de 2016

Aplicaciones de la Tétrada de McLuhan

En la publicación anterior señalé las Leyes que aplican a los medios de comunicación, que el filósofo canadiense Marshall McLuhan propuso como parte de su metodología de análisis mediático, a finales de la década de 1970. Éstas las denominó como su "Tétrada", porque son específicamente cuatro etapas que estudian la evolución y cambio en esos medios de comunicación.

Esa Tétrada delimita y define cuatro efectos de los medios, que son: amplificación (enhances), obsolescencia (obsolesces), recuperación (retrieves), inversión (reverses). ¿Qué aspectos de la sociedad realza o amplifica un medio? ¿Qué aspectos de un medio anterior se hacen obsoletos ante un nuevo medio? ¿Qué aspectos antes obsoletos se rescatan a través de un nuevo medio? ¿Qué aspectos invierte o devuelve un medio cuando se ha desarrollado al máximo?

Ezequiel Giordanego refleja algunos ejemplos de cómo se puede aplicar este análisis a alguna formas mediáticas, no necesariamente masivas. Dos de ellos pueden ser la radio y la fotocopiadora (que reproduce textos como una imprenta). 

APLICACIÓN DE LA TÉTRADA A UNA RADIO

Amplificación: extiende, la comunicación oral mas allá de las distancias. 
Obsolescencia: vuelve obsoletos aspectos de la comunicación escrita como diarios y revistas.
Recuperación:  devuelve la capacidad oral de los locutores, es decir, que de alguna forma recupera el reunirse alrededor del orador para escuchar sus ideas, en este caso alrededor de la radio.
Inversión: la radio se convierte en una irradiación de sonidos, un aparato que puede revertir la soledad; nadie se queda sólo en silencio, sino que siempre tiene una radio a su lado.

APLICACIÓN DE LA TÉTRADA A UNA FOTOCOPIADORA

Amplificación: extiende la capacidad del lápiz, bolígrafo y la máquina de escribir.
Obsolescencia: vuelve obsoleta la capacidad de copiado del papel carbónico o el mimeógrafo.
Recuperación: retoma la capacidad reproductiva de la imprenta clásica. 
Inversión. revierte en la posibilidad de plagio y desconocer el derecho de autor. Este aspecto puede ser visto como negativo, pero a la vez como positivo para quien no puede acceder a un libro (o parte de el).


Este método entonces se puede aplicar a medios existentes o nuevos. Un caso interesante es aplicarlo a la Realidad Virtual, como veremos en la próxima publicación.



lunes, 1 de agosto de 2016

La Tétrada de McLuhan

Uno de los últimos aportes teóricos al estudio de la comunicación que hizo el filósofo canadiense Marshall McLuhan (1911-1980), apareció en su libro póstumo Las leyes de los Medios, publicado en 1988 por su hijo Eric McLuhan, quien completó los trabajos de investigación de su padre. Durante la década de 1970, Marshall McLuhan estuvo buscando un modelo de normas aplicables a todo medio y facultad humana, una especie de leyes (al final así las llamó) que explicaran los espectros de comunicación humana, desde el ámbito perceptivo y sensorial, al multimedia y automático de la actividad social.    

Lo que propone entonces, son cuatro "leyes empíricas", que suceden en forma simultanea y que permiten percibir la acción y los efectos de las tecnologías en la comunicación. Teniendo en cuenta que McLuhan se refiere al medio como cualquier artefacto del hombre que extiende su cuerpo o mente, dichas leyes pueden aplicarse en cualquier medio. Pero para lograr la aplicación de la Tétrada McLuhan propone que se realicen las siguientes preguntas sobre el medio en cuestión:

¿Qué extiende cualquier artefacto? En este caso cada tecnología extiende una facultad física o mental del usuario.

¿Qué se vuelve obsoleto? Cuando un medio se extiende parte de su entorno se vuelve obsoleto; esto sucede porque debe darse un equilibrio en los elementos sensoriales.

¿Qué recupera? Todo medio recupera algo previamente obsoleto. Anteriores estructuras y entornos o antiguas formas de acción, organización social y pensamiento, reviven, se recuperan y transforman.

¿En qué revierte? Cuando una tecnología se lleva al limite, trasciende a sí misma e invierte sus características y pueden emerger características opuestas, o convertirse en un nueva.

Estas preguntas son, justamente, las que generan las cuatro propuestas: ampliación; obsolescencia; recuperación; inversión. En la próxima publicación, las consecuencias de estas leyes de la Tétrada de McLuhan.



domingo, 13 de marzo de 2016

Una frase de McLuhan sobre tecnología

"Toda la tecnología tiende a crear un nuevo entorno humano... Los entornos tecnológicos no son meramente pasivos recipientes de personas, son procesos activos que reconfigurar a las personas y otras tecnologías similares".

Marshal McLuhan (1911-1980) filósofo canadiense, teórico de la comunicación y educador, creador de la idea del mundo como Aldea Global.


sábado, 12 de marzo de 2016

Glocalización

La idea del mundo actual como una "aldea global" ya fue planteada por el sociólogo canadiense Marshall McLuhan hace más de 50 años. El concepto aparece varias veces en sus libros La galaxia de Gutenberg de 1962 y Entendiendo los medios de 1964, y se popularizó a partir de éstos. En 1968, McLuhan lo utilizó formalmente en el título de su libro Guerra y paz en la Aldea Global. El se refiere a la "aldea global" como un cambio producido en el mundo principalmente por la radio, el cine y la televisión, medios de comunicación audiovisual que difunden imágenes y sonidos de cualquier lugar y momento, y que ocupan un espacio cada vez más importante en el hogar y la vida cotidiana, con una expansión muy significativa en la segunda mitad del siglo XX. También aportó a la globalización la difusión del teléfono, la fotografía, la reproducción y grabación de sonido, la prensa gráfica, y luego el procesamiento digital.

En su análisis busca describir las consecuencias socioculturales de la comunicación inmediata y mundial de todo tipo de información, y lo que posibilitan y estimulan los medios electrónicos de comunicación en todo campo cultural. Sugiere que, en especial, ver y oír permanentemente personas y hechos -como si se estuviera en el momento y lugar donde ocurren- revive las condiciones de vida de una pequeña aldea: percibimos como cotidianos hechos y personas que tal vez sean muy distantes en el espacio o incluso el tiempo, y olvidamos que esa información es parcial y fue elegida entre una infinidad de contenidos. Ello convierte al globo en una "aldea" por su proximidad, pero esa aldea es todo el planeta.

Esta propuesta se ha extrapolado a todas las actividades humanas: económicas, políticas, sociales, militares, y por ello se habla de una globalización en todo sentido. El mundo se ha uniformizado. Como contraposición a esta masificación, se plantean las ideas de glocalización. Sobre este tema he trabajado las últimas publicaciones en este blog, insistiendo en la idea de que los medios de comunicación, en especial los digitales, pueden lograr combinar la inevitable globalización con las expresiones locales de cada pueblo. De esta forma los modos culturales pueden tener expresión y cabida en espacios universales, y eso trae como consecuencia una mezcla de elementos que, ente otras cosas, es la que contribuye a la idea de estética digital que aquí propugno. Siendo así, la ciberestétca tiene formas de glocalismo, tanto en su multiplicidad y multidifusión como es su expresividad propia. Una estética glocalizada que vivimos día a día y que busco siempre difundir aquí. 


jueves, 28 de mayo de 2015

Un pensamiento de McLuhan

“Situando nuestros cuerpos físicos en el centro de nuestros sistemas nerviosos ampliados con la ayuda de los medios electrónicos, iniciamos una dinámica por la cual todas las categorías anteriores, que son meras extensiones de nuestro cuerpo, incluidas las ciudades, podrán traducirse en sistemas de información”.

Marshal McLuhan (1911-1980) filósofo, estudioso de la comunicación y educador canadiense.


martes, 10 de febrero de 2015

Ciberestética y los Qualias

Revisada la idea de Qualia y sus aplicaciones, se puede hacer la aplicación hacia la confirmación de una definición de estética de lo digital, que resuma los conceptos pertinentes. Es así que sobre la base de estas determinaciones y bajo un punto de vista estrictamente teórico (la comprobación gráfica y sensorial se hace observando nuestro entorno globalizado usando estos criterios), no cabe duda de que el uso de la computadora, la informática, los programas de diseño, edición gráfica, sonido y demás, han creado una forma de percibir el mundo muy propia de esta época, que refleja con certidumbre la presencia de una nueva estética, esa que podemos llamar “ciberestética”, en consonancia con la del escritor Douglas Rushkoff de llamar a nuestro mundo actual “Ciberia”, donde la interconexión global y el hipertexto, el hipervínculo y el ciberespacio crean un nuevo planeta interconectado, que pareciera dejar pequeña a la Aldea Global que Marshall Mc Luhan asomara a finales de la década de1960.

Podemos entonces, una vez aplicada la metodología ya señalada de Etienne Souriau, afirmar que por todas estas condiciones y cómo se manejan según las cualidades perceptivas (esos Qualias señalados), hay sin duda una forma nueva de construir realidades sensoriales sobre la base de las herramientas tecnológicas. Consecuentemente, el mundo digital está basado en la reconstrucción de la realidad, en contrapartida del mundo analógico, fundamentado en la reproducción de la realidad. En este sentido también se aplican los conceptos de la filosofía deconstructivista y el enfoque estructuralista de análisis de lo real, sea en lo físico, mental, conceptual o metódico. Dado que este es el tema central de este blog, más adelante se seguirán añadiendo publicaciones sobre estos contenidos.



domingo, 15 de septiembre de 2013

Internet caliente o frío

En una publicación anterior hice referencia a la visión de los tipos de medios de comunicación que propone Marshall McLuhan en función de su relación con el usuario. Así, medios "fríos" son aquellos que proporcionan poca información y obligan al perceptor a completarla y comprenderla. Los medios "calientes" son aquellos que tienen mucha o excesiva información y no exigen mayor atención por parte del receptor, que recibe pasivamente esos mensajes.   

La definición de los datos transmitidos a través de un medio, y el grado de participación de las audiencias partícipes al medio, son los dos criterios fundamentales que propuso McLuhan para distinguir medios fríos y calientes. Para él, la "alta definición" es el estado del ser bien abastecido de datos. En este sentido, una fotografía es una alta definición y una caricatura es una definición baja puesto que proporciona muy poca información visual. Dice McLuhan: "El teléfono es un medio frío o un medio de definición baja debido a que se da al oído una cantidad reducida de información, y el habla es un medio frío de definición baja, debido a que es muy poco lo que se da y mucho lo que el oyente tiene que completar. Los medios cálidos son de poca o baja participación, mientras que los fríos son de alta participación para que el público los complete". 


Asumiendo que:
Medio caliente: Alta definición - Más información - Menos participación
Medio frío: Baja definición - Menos información - Más participación
Podemos analiazar entonce qué tipo de medio es internet.

Y aquí se da un fenómeno interesante. Si aceptamos esta propuesta clasificación, cosa que muchos comunicólogos no hacen, por cierto, tenemos que en el caso de internet considerado como medio, cosa que otros comunicólogos tampoco aceptan, tenemos una situación única porque cae en ambas definciones. Es un medio frío y cálido a la vez.   

Es caliente porque tiene gran cantidad de información, que puede terminar siendo avasallante, e incluso poco exigente en participación. Es de "alta definición". Pero a la vez es muy participativo e intercativo, y puede motivar al perceptor a completar y buscar más información. Esto es porque Internet es un medio multimedia, que incorpora características de otros medios, desde el teléfono a la televisión, así que sin duda presenta características y condiciones de todos ellos. Además es global y omnipresente. Aún estamos empezando a conocer el potencial de la o el Internet...