En el campo de la semiótica, mismo que es relevante para estudiar la comunicación, hay un elemento importante que vale la pena reseñar; es el signo ostensivo. Un signo ostensivo (o índice ostensivo) es aquel que señala directamente un objeto, persona, lugar o situación en el contexto inmediato de la interacción. Su función principal es dirigir la atención hacia algo presente en el entorno compartido entre el emisor y el receptor. Visto de otra manera, es aquel que señala o demuestra su referente mediante una demostración física o contextual (gestos, señalar, mostrar un objeto, etc.), de modo que el receptor puede identificarlo sin depender solo de palabras.
Veamos algunas características para entender esto mejor. En primer término, tenemos la dependencia del contexto. Para entenderlo, hay que ver qué está señalando el emisor (con un dedo, una mirada, un gesto, etc.). Esto tiene que ver con la inmediatez, pues suele usarse cuando el referente está a la vista. Un ejemplo: alguien dice "Ese libro es mío" mientras señala con el dedo. La palabra "ese" sola no te dice qué libro es, pero con el gesto se vuelve claro.
Es decir, funciona cuando se apoya en la acción de mostrar algo. Alguien señala, señala con la mano, coloca un objeto frente a la vista, o utiliza una demostración visible. Así, el significado se infiere por la presencia de la demostración, no solo por una etiqueta verbal. Frecuentemente se usa en aprendizaje y en contextos donde hay interacción directa: enseñar conceptos, identificar objetos, indicar cuál es el referente.
Hay varios tipos de signos ostensivos, muchos de los cuales se combinan o complementan, y pueden incorporar otras formas sígnicas.
- Gestuales: señalar con la mano, la cabeza o los ojos.
- Lingüísticos: los demostrativos (este, ese, aquel) y adverbios de lugar (aquí, allí, allá) cuando se acompañan de un gesto o situación visible.
- Prosódicos: entonación o pausas que enfatizan algo presente.
A diferencia de otros signos, no es simbólico (como una palabra que representa algo de forma arbitraria, por ejemplo "árbol"), no es icónico (como un dibujo que se parece al objeto), y es directo y físico: el referente está ahí, en el momento del acto comunicativo. Se puede destacar la diferencia entre signo ostensible y signo lingüístico, señalando que el primero depende de la demostración física o contextual, en tanto el segundo depende de símbolos y convenciones de una lengua (palabras, gramática). Desde la semiótica, puede verse como un tipo de signo índice (indica o señala algo concreto) que establece una conexión directa con el referente mediante la acción de señalar o mostrar. En gramática son los demostrativos: palabras como este/esa/aquel funcionan como signos ostensivos cuando se acompañan de gestos para señalar el referente.
Finalmente, en el signo ostensivo, el significado depende del contexto. El receptor debe entender qué se está señalando. También puede combinarse con palabras, como “esto es un zapato” (gesto más palabra). Es especialmente útil en aprendizaje de conceptos nuevos, en entornos multilingües o cuando no hay suficiente vocabulario previo.

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