martes, 17 de febrero de 2026

Las teorías sobre el arte de R.G. Collingwood (1)

Robin George Collingwood (1889-1943), es un filósofo, crítico y arqueólogo británico, autor del influyente libro Los principios del arte (1938), para quien la experiencia del arte no es un asunto de técnica, entretenimiento o simple belleza estética, sino, fundamentalmente, la expresión de la emoción. Este pensamiento sustenta todo un desarrollo teórico sobre la estética y la percepción del arte bastante original y que sigue siendo aplicable en la actualidad. 

Propone una visión en la que la experiencia artística es una actividad esencialmente expresiva e imaginativa, alejada de la mera artesanía o la producción de objetos bellos. Para Collingwood, el arte es un proceso de conocimiento y clarificación emocional que ocurre en la mente, tanto del artista como del espectador. Por esto, hace una distinción crucial entre el arte puro (art proper) y la artesanía (craft).

En la artesanía, el artesano comienza con un plan, sabe qué quiere fabricar y utiliza herramientas para llegar a un fin predeterminado. En el arte, el artista no sabe exactamente qué va a resultar. Empieza con una "emoción turbia" o un sentimiento confuso que necesita aclarar. El proceso de crear la obra es, en realidad, el proceso de descubrir qué es lo que siente.

Para Collingwood, sentir una emoción no es lo mismo que expresarla. Si solo "descargas" una emoción (como gritar de rabia), eso es un síntoma, no arte. El arte ocurre cuando el artista logra darle una estructura a ese sentimiento, pasando de un estado de opresión emocional a uno de claridad y autoconocimiento. Al expresar la emoción, el artista deja de estar dominado por ella y se convierte en su dueño.

De esta manera se entiende que el arte es expresión de emociones. La función central del arte no es describir una emoción ya conocida, sino clarificarla y hacerla consciente a través del proceso de expresión. El artista no sabe de antemano qué emoción va a expresar; el acto creativo es un viaje de descubrimiento donde la emoción se vuelve clara para él mismo al ser expresada. Por lo tanto, el arte es una actividad imaginaria. La obra de arte no es el objeto físico (el lienzo, la partitura), sino una experiencia que ocurre en la imaginación del creador y del receptor. Collingwood introduce el concepto de "experiencia imaginativa total" para explicar cómo la imaginación no es una mera receptora pasiva, sino una actividad que organiza y da sentido a las sensaciones y emociones brutas.

En la siguiente publicación trataremos más sobre esta idea, la diferencia entre artesanía y arte en todas sus expresiones y su propuesta de experiencia imaginativa total, que es el fundamento de su teoría estética, porque no se trata solo de ver una imagen o escuchar un sonido, sino de una síntesis donde todos nuestros sentidos y pensamientos se unen para crear una unidad coherente en la mente. Esto es lo que hace interesante y actuales a sus planteamientos.  

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