viernes, 14 de febrero de 2020

El final del arte, por Arthur Danto

En un polémico texto publicado en 1995 y compilado en el libro Después del fin del arte, de ese año, el crítico de arte y profesor de filosofía de los Estados Unidos, Arthur Danto (1924-2013), propone  su famosa tesis sobre una supuesta "muerte del arte" en el horizonte contemporáneo de la cultura actual. En alguno de sus textos previos, Danto ya había situado el fin del arte exactamente en los años sesenta del siglo pasado. Sin embargo, y a pesar de esta afirmación radical, ha continuado efectuando una crítica radical de la naturaleza del arte en nuestro tiempo, llevando su idea al desenlace final: el arte ha muerto.
"El arte ha muerto. Sus movimientos actuales no reflejan la menor vitalidad; ni siquiera muestran las agónicas convulsiones que preceden a la muerte; no son más que las mecánicas acciones reflejas de un cadáver sometido a una fuerza galvánica".
Una primera conclusión es que ya no es posible aplicar las nociones tradicionales de la estética al arte contemporáneo, sino que hay que centrarse en una filosofía de la crítica de arte que pueda arrojar luz con la que quizá sea la característica más sorprendente del arte contemporáneo: que todo es posible. Consecuentemente, toda expresión artística reciente no cabe dentro de los conceptos aceptados de lo que debe ser arte. de hecho, ya ni "arte" pueden ser consideradas.

Danto afirma que tras el declive del expresionismo abstracto y del pop art, el arte se ha desviado del "curso narrativo" que desde el Renacimiento se aplica al modo de entender lo que es arte, por lo que ahora se debe señalar el camino hacia un nuevo tipo de crítica que resulte capaz de ayudarnos a entender el arte en esta era "posthistórica" y posmoderna, donde ya nada responde a nuestros conceptos establecidos. 


Lo más irónico es que otra de las conclusiones que Arthur Danto nos deja, es que el arte habría muerto de éxito, habiendo visto cumplidas todas sus aspiraciones. Y como después de la modernidad ya no hay nada que buscar hacia el futuro, solo queda aceptar que el futuro es una especie de espejo que sólo puede mostrar nuestro propio reflejo. 


jueves, 13 de febrero de 2020

Un primer concepto de cultura

Ya en este blog he señalado que uno de los conceptos más complejos para definir es el de CULTURA. En general se acepta que es el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social determinado. Pero también pueden ser las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo. Igualmente corresponde al grupo de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. Es en este sentido que puede seguirse el origen del término. Curiosamente, los griegos y otras civilizaciones antiguas no definieron la cultura como un todo, y se estima que fueron los romanos quienes delimitaron la base de lo que hoy entendemos por cultura. 

Así, los romanos inventaron lo que debe ser un primer concepto de cultura: la cultura personal. Dieron a las palabras cultura, cultus, incultus (que tenían significados referentes al cultivo del campo y el culto a los dioses) un nuevo significado: cultivarse, adquirir personalmente el nivel de libertad, el espíritu crítico y la capacidad para vivir que es posible heredar de los grandes libros, el gran arte y los grandes ejemplos humanos. 

Cicerón habló de cultura animi, el cultivo del espíritu, unos 40 años después de Cristo, afianzando una idea que venía de sus antecesores. El "cultivo" de sí mismo ya existía, pero no estaba conceptualizado. Los romanos fueron los primeros en tomar la cultura en serio y como forma de vida. La cultura personal puede ser favorecida, afectada o ignorada por la educación, pero su base es otra cosa: lo que se hereda por el simple gusto de leer y apreciar las obras de arte, de crecer en la comprensión y transformación de la realidad y de sí mismo, de ser libre. Este es el concepto más arraigado, que como sabemos hoy en día, es bastante parcial y limitado, porque se aplica sólo en el campo individual. No obstante, ese origen tiene valor para saber de dónde viene nuestra... cultura. 


miércoles, 12 de febrero de 2020

Otra muestra de arte abstracto digital en la Web

Aquí pongo varias imágenes halladas en la Web, que son muestra del arte digital abstracto contemporáneo, composiciones realizadas por la artista chilena Ana Luisa Muñoz Flores.







martes, 11 de febrero de 2020

¿Es el arte beneficioso para la salud?

En lo personal, estoy convencido de que sí, porque disfrutar toda forma artística es placentero, lo cual sin duda hace bien para nuestra salud. Pero aquí pongo el enlace a un breve video de CNN en español, donde justamente responden a esta pregunta. No sé cuán riguroso puede ser el estudio al que se refiere, pero en todo caso, es un tópico interesante de analizar.  

https://cnnespanol.cnn.com/video/artes-museos-menos-riesgo-muerte-oraa-montoya-cafe-cnne/

lunes, 10 de febrero de 2020

GLU, un pavo

Este es un cortometraje de animación en 3D digital realizado en 2010 por estudiantes del curso ANIMUS de cine en la academia OZI, Escuela de Audiovisual, en Brasilia, Brasil, titulado "Glu", y que muestra habilidad e ingenio en su creación. Un pavo es el protagonista malhadado, que llega a una casa de campo en la que vive un viejo matrimonio con "ciertas" diferencias, en compañía de un loro sagaz. Dirigido por Yuri Alves y Marco Lellis, se conjunta aquí el trabajo de un gran equipo, que colabora en los distintos aspectos de la producción, con una música muy buena, una trama jocosa y un final inesperado. El sitio Web de la Escuela OZI: www.ozi.com.br.



domingo, 9 de febrero de 2020

El expresionismo tipográfico de Herb Lubalin

Herb Lubalin (1918-1981) fue un diseñador gráfico y tipógrafo norteamericano, nacido en Nueva York, que es considerado como uno de los más notables creadores en su campo durante la segunda mitad del siglo XX. Es llamado "el genio tipográfico de su tiempo". En la obra de Lubalin se unificaron dos impulsos principales del diseño gráfico estadounidense: la tendencia hacia un concepto verbal-visual que venía del campo de la publicidad y los conceptos formales de las escuelas europeas. No se debe olvidar que durante las décadas de 1930 y 1940 la emigración que llevó a los EE.UU. a muchos creadores e intelectuales europeos tuvo gran influencia en la cultura estadounidense. 

Los dones creativos de Lubalin comenzaron a destacarse, justamente, en los años cincuenta. Había estudiado en la Cooper Union School entre 1935 y 1939, muy pronto comenzó a trabajar como director creativo en diversas agencias de publicidad. En 1945 entró en la agencia de comunicaciones Sudler & Hennessey, donde trabajó por casi 19 años, hasta 1957. Luego se independizó y se asoció con John J. Graham en NBC Peacock Studier. En 1964 creó su firma Herb Lubalin, Inc. para trabajar solo, hasta su muerte en 1981.

Desde un punto de vista visual, Lubalin convirtió al espacio y a la superficie en consideraciones claves para su diseño. Abandonó las reglas y prácticas tradicionales de la tipografía, porque veía en en los caracteres del alfabeto, tanto una forma visual como un mensaje, y en esto fue muy original. Ejerció el diseño no como una forma artística o una artesanía creada en el vacío, sino como un medio para dar forma a un concepto y al mensaje. En su trabajo más innovador, ambos (concepto y mensaje) están ligados en una forma visual unitaria, que él llamó tipograma, que es un "pequeño poema visual tipográfico". Es capaz de transformar palabras en mensaje en sí mismos, usando las letras como formas cargadas de contenido. Es el expresionismo de la tipografía.

Lubalin diseñó logotipos, rótulos, portadas de revistas, páginas, textos, diarios y folletos, aportando nuevos enfoques técnicos e ideas. "Algunas veces tienes que transigir con la legibilidad para ganar en impacto", afirmó, buscando el equilibrio entre lo sorprendente y lo tradicional.  Se esmeró en en proyectar un mensaje a través de tres medios de expresión: fotografía, ilustración y letras, dejando un legado de obras tremendamente originales y señeras. Diseñó y patentó diversos tipos de letras y múltiples logos, y formó parte de comités y jurados notables, lo que lo convierte en uno de los diseñadores estadounidenses más importantes del siglo XX, libre de trabas, más allá de cualquier tradición o pensamiento limitante, con una estética propia, sin barreras que no puedan ser vencidas. 














sábado, 8 de febrero de 2020

Una frase de Steve Jobs sobre la creatividad

“La creatividad se trata de conectar cosas. Cuando le preguntas a personas creativas cómo hicieron algo, se sienten un poco culpables porque realmente no lo hicieron, sólo lo vieron. Pareció obvio para ellos después de un tiempo”.

STEVEN PAUL JOBS (1955-2011), empresario estadounidense, fundador de APPLE COMPUTERS


viernes, 7 de febrero de 2020

Una mano animada por computadora en 1972

En 1972, en la Universidad Utah, EE.EE., el joven científico computista Ed Catmull, junto con el ingeniero Fred Parke, realizaron uno de los primeros videos -si no el primero- con animación computarizada de la historia. Es una mano en movimiento, que será pionera en el proceso de creación 3D para los medios digitales. El hoy doctor Edwin Catmull (nacido en 1945), es cofundador de Pixar, así como presidente de los estudios Pixar Animation Studios y Walt Disney Animation Studios hasta 2019. Todo comenzó aquí. Este es un video interesante porque además muestra cómo se trabajó su creación en ese entonces. 






jueves, 6 de febrero de 2020

El vacío, Lao-Tsé

Una reflexión del filósofo chino Lao-Tse (siglo VI a.C.), sobre el vacío y su importancia:
Cuando se usa una rueda, 
Treinta rayos se vuelven uno
En los orificios del cubo;
Los unifican los vacíos entre ellos.
El uso que damos a una jarra moldeada en arcilla
Se debe al hueco de su ausencia;
En una casa, las puertas, las ventanas,
Son usadas por su vacío;
Así nos ayuda lo que no es
A usar lo que es.
Algunas veces la ausencia es tan útil como la presencia... ¿no?


miércoles, 5 de febrero de 2020

Más de la obra de Oscar Olivares

Como parte de mi actividad académica, en mis materias los estudiantes han presentado trabajos sobre arte y estética digital, en particular sobre autores venezolanos. Un grupo de alumnos de la Universidad Católica Andrés Bello, de Caracas, presentó una investigación sobre la obra del artista venezolano Oscar Olivares, a quien ya reseñé aquí en el blog (ver: https://ciberestetica.blogspot.com/2017/04/la-venezolanidad-digital-de-oscar.html). Esa vez hice hincapié en su trabajo venezolanista, pero tiene más obras, tal como lo enseñan en esta exposición. Aquí pongo el video de la entrevista que le hicieran en diciembre de 2019, y la presentación realizada por Amanda Solís, Paola Martínez y Leonardo Recine. ¡Gracias! 





martes, 4 de febrero de 2020

No apriete este botón...

"Don't push this button" (No apriete este botón). Se explica por sí sola, jejeje. Imagen humorística hecha digitalmente, hallada en la Web, de libre reproducción. 


lunes, 3 de febrero de 2020

Una frase sobre el futuro por Clive Staples Lewis

"Hemos preparado a los hombres para pensar en el futuro como una tierra prometida que alcanzan los héroes, no como lo que cualquiera alcanza a un ritmo de sesenta minutos por hora, haga lo que haga".

Clive Staples Lewis (1898-1963), Escritor británico de fantasía y literatura de ficción, mejor conocido como C. S. Lewis



Esta es una versión más larga de una frase de C.S. Lewis que ya había citado antes aquí

domingo, 2 de febrero de 2020

El día cero dos cero dos veinte veinte

Es muy inusual que haga dos publicaciones en un mismo día en este blog. Pero hoy vale la pena, porque además del tema que traté sobre el Hombre Máquina, quiero hacer referencia a esta fecha bastante curiosa, dado que es una cifra capicúa: 02/02/2020. Dos de febrero de dos mil veinte. Una secuencia que se ve muy poco en el calendario, puesto que se lee igual de adelante hacia atrás que de atrás hacia adelante: 02022020. 

La palabra CAPICÚA viene de la expresión catalana cap i cua que significa, “cabeza y cola”, y quiere decir, según el Diccionario de la Lengua Española, “número que es igual leído de izquierda a derecha que de derecha a izquierda“. La última vez que ocurrió algo similar fue hace ocho años, el 21 de febrero de 2012, o 21/02/2012. Cada siglo tiene nueve años con 10 días capicúas similares, y quedan 55 días capicúas en todo el milenio: el último sería el 29 de diciembre de 2192, es decir, el 29/12/2192. Es interesante ver que pueden leerse en todos los formatos (en EE.UU. se pone el mes primero, por ejemplo). Mi cumpleaños será capicúa en el año 5050, el 5 de mayo, pero no creo que llegue a verlo.

Como nota adicional, llevamos 33 días del año y quedan 333 días para terminar 2020, que es bisiesto. La próxima fecha similar es el 12 de febrero del año próximo, o sea, el 12/02/2021. Claro, nada de esto tiene que ver con la ciberestética, es sólo una curiosidad sin trascendencia (el calendario gregoriano no es universal, aunque ya es usado en casi todo el mundo contemporáneo), porque esos números no afectan nuestra cotidianidad. Pero vale la pena destacarla aquí por su singularidad. Claro, hay que aceptar la convención de poner un cero antes del día y otro antes del mes, porque si es 2-2-2020, no funciona. Tampoco con 02-02-20, que es la otra convención usual. Además los años se escriben sin el punto del millar, es decir, no es 2.020. Un dato curioso: el número 02022020, escrito en base tres, es igual a 1680 en base diez. Otro dato curioso: la hora de publicación de esta entrada es las ocho y dos minutos de la noche, esto es, las 20:02. ¡Un domingo para divagar!

El Hombre Máquina

Uno de los personajes más curiosos y extraños de la Ilustración francesa del Siglo XVIII, fue Julien Offray de La Mettrie (1709-1751), médico y filósofo que es considerado uno de los primeros escritores materialistas de su generación. Proveniente de una familia medianamente acomodada, estudió medicina y fue cirujano militar. En París, tras unos años de ejercicio, se decidió a publicar las conclusiones a las que había llegado durante su práctica médica, y publicó un libro polémico, la Historia natural del alma (1745), en el que afirmaba que los fenómenos físicos en el organismo eran producto de los los mismos cambios orgánicos en el cerebro y en el sistema nervioso, por lo que no había un "alma" que rigiera las dolencias humanas.

Sus ideas tuvieron tal impacto negativo que La Mettrie hubo de mudarse a Leiden, en Holanda, donde desarrolló sus teorías con gran originalidad y ya de manera más completa y atrevida. En sus obras El Hombre Máquina y El Hombre Planta, textos claramente materialistas, concluye que el fin de la vida se encuentra en los placeres de los sentidos, y que la virtud puede reducirse a cultivar el amor propio. Más aún, propone que se debe adoptar el ateísmo como forma de pensamiento, para que así no haya ni guerras religiosas, ni la búsqueda de la salvación de un "alma" inexistente, que distrae al hombre de su realidad. 

Finalmente, esta posición más radical aún, lo obligó a huir a Berlin, Alemania, donde el rey Federico el Grande de Prusia le permitió continuar su práctica médica, y además lo tituló "Lector de la corte". Allí La Mettrie escribió otro libro capital, el Discurso sobre la felicidad, en 1748, que fue objetado y cuestionado hasta por los mismos intelectuales de la Ilustración. 

En El Hombre Máquina, de 1747, dice: “Dado que todas las facultades del alma dependen de la organización misma del cerebro y de todo el cuerpo, a tal punto que no son evidentemente otra cosa sino esta organización misma, ¡he aquí una máquina bien iluminada! Pues aun cuando sólo el hombre hubiera recibido en herencia la ley natural, ¿sería menos, por eso, una máquina?" Esto significa que el cuerpo humano es, y funciona, como una máquina orgánica. Cree entonces que una vez establecido el principio mínimo de movimiento, los cuerpos animados tienen todo cuanto les hace falta para moverse, sentir, pensar, arrepentirse y, en una palabra, para guiarse en lo físico y en lo moral, sin necesidad de alma o espíritu que los conduzca. 

Esa tesis, que en su momento suscitó un violento rechazo, parece hoy bastante cierta: el hombre es como una máquina, no perfecta pero que funciona eficientemente miles y millones de veces. ¡Y que puede ser reparada! El ser humano no está compuesto por "cuerpo y alma" sino por piezas con un ensamblaje extraordinario. En consecuencia, hay que vivir lo más que se pueda mientras esa máquina funcione. La muerte apaga ese motor. Es esta una posición epicúrea y egoísta, pero no alejada de nuestra realidad contemporánea.

Lo más irónico es que La Mettrie murió a los 41 años a causa de una indigestión, tras un excesivo atracón durante un banquete celebrado en su honor por el embajador británico en Prusia, Lord Turconnel. Un final tal vez adecuado para un hombre nada común. 





sábado, 1 de febrero de 2020

El diseño constructivista de Herbert Bayer

Austríaco de nacimiento, Herbert Bayer (1900-1985) fue un importante diseñador gráfico, pintor, fotógrafo y arquitecto, uno de los más innovadores de la Escuela de la Bauhaus, a la que perteneció entre 1924 y 1928. Luego de emigrar a los EE.UU. en 1938, huyendo del nazismo, desarrolló una larga y brillante carrera, en la que destacó en prácticamente todos los aspectos de las artes gráficas.

En los cuatro años que estuvo en la Bauhaus de Dessau, tuvo como profesores a Wassily Kandinsky, Paul Klee y László Moholy-Nagy, entre otros, quienes influyeron en su pensamiento, y fue tan destacado alumno, que Walter Gropius lo nombró director de impresión y publicidad. Influenciado por el minimalismo y el constructivismo, Bayer desarrolló un estilo visual propio con innovaciones eficaces, como por ejemplo una tipografía sans serif completamente en minúsculas para todas las publicaciones de Bauhaus. En 1925 diseñó una fuente geométrica, la Universal, cuya versión digital recibe hoy el nombre de Architype Bayer.

Entre 1928 y 1938 fue director artístico de la oficina en Berlín de la revista Vogue, y escapando de los Nazis por sus ideas no convencionales, recaló en Nueva York, donde absorbió las nuevas formas estéticas que se desarrollaban en el Nuevo Mundo. Durante la Segunda Guerra Mundial elaboró varios afiches de respaldo a los aliados, para motivar y justificar la posición estadounidense durante el conflicto. Aquí estableció su estilo, que le hizo relevante en el campo del diseño visual. 

En 1946 fue contratado por el dueño de la Container Corporation of America, Walter Paepcke, un empresario y visionario que apoyó las artes visuales, desde su campo industrial. Bayer volvió a mudarse entonces, esta vez a Aspen, en Colorado, y comenzó una carrera de otros 10 años como consejero artístico. En ese período, además de sus aportes como diseñador gráfico, trabajó en el diseño arquitectónico del Aspen Institute y restauró la Wheeler Opera House.

A partir de las década de 1960 y hasta el fin de su vida (ya ciudadano estadounidense), se desempeñó como consejero, curador, fotógrafo y editor, ahora con un estilo maduro y decantado, lejos de la influencia suprematista de Theo Van Doesburg, aunque conservando su espíritu minimalista. Los carteles producidos por Herbert Bayer durante y después de la guerra fueron sorprendentes por sus cualidades ilustrativas, que filtraban su impulso constructivista para buscar solución a problemas de comunicación. Al final, Bayer evolucionó hacia una expresión casi pictográfica, con ilustraciones que combinaban información y composición, en jerarquías que venían de su experimentación en Dessau. 

Su legado puede verse en la obra gráfica que dejó, misma que fue influencia para toda una generación de la postguerra, desde carteles hasta fuentes tipográficas, pasando por empaques, avisos publicitarios, afiches y logotipos. Sus aportes siguen estando presentes en muchos trabajos visuales contemporáneos.