La llamada estética Low Poly es un fenómeno curioso porque nació como una restricción técnica y terminó convirtiéndose en un lenguaje visual consciente y expresivo. Es un caso similar a la estética del Arte Pixelado. En este caso, al reducir la geometría a sus componentes esenciales, el estilo renuncia al hiperrealismo para abrazar la abstracción geométrica, la síntesis visual y la economía de formas.
Se trata de un estilo de modelado en creciente tendencia dentro de la animación. Esta técnica se basa en el diseño de objetos tridimensionales pero utilizando polígonos de baja resolución. El término “Low Poly” se refiere a la baja cantidad de polígonos utilizados para crear modelos 3D, lo que da como resultado una apariencia estilizada y geométrica. Por su naturaleza, tiene pocas caras y pocos vértices, dándole al objeto una apariencia más simple y minimalista.
En realidad, esta técnica tuvo su origen a mediados de la década de 1990, principalmente por temas de rendimiento. Al tener un número reducido de polígonos, resultaba menos exigente a la hora de ser procesado. Esto permite un mejor funcionamiento a tiempo real, especialmente en dispositivos con recursos limitados.
Algunos rasgos importantes son las facetas geométricas visibles, la abstracción y su economía visual, el color y la luz como parte de la estructura. Las superficies no se suavizan mediante algoritmos de interpolación (como Smooth Shading). En su lugar, se utiliza un sombreado plano (Flat Shading), lo que hace que cada cara triangular o cuadrangular refleje la luz de forma independiente, acentuando los bordes y ángulos del objeto.
Esta estética se apoya en el concepto de síntesis. con pocos vértices se debe capturar la esencia, la silueta y el peso visual de un objeto o figura humana. Recuerda en cierta medida al cubismo o al origami digital. Dado que la geometría es limpia y esquemática, la dirección de las luces, las sombras facetadas y las paletas de color (a menudo saturadas, de gran contraste o pastel) son las encargadas de construir el volumen y la profundidad atmosférica.
En la siguiente publicación veremos más detalles sobre esta forma estética visual y sus aplicaciones contemporáneas, tanto en el campo de la computación como en los videojuegos y en el ciberarte.































