lunes, 16 de marzo de 2020

El ciberarte de José Luis García R.

Nacido en la ciudad de San Félix, en el estado Bolivar, Venezuela, en 1969, José Luis Gracía R. es un caso notable de artista digital. Autodidacta, sitió pasión por el dibujo desde los 11 años, en sus estudios de bachillerato, y al graduarse, incursiona en el diseño gráfico sin mayor formación que su intuición. Si bien profesionalmente se dedicaba a diversas cosas, durante la década de 1980 comenzó a realizar obras de arte sin intención de exponer. Quería desarrollar imágenes sin las ataduras de un convencionalismo preestablecido. 

Con la aparición del mundo digital, empieza a usar computadoras para sus trabajos, y desarrolla patrones y formas abstractas basadas en algoritmos y programas informáticos. Con el surgimiento de las redes sociales decide difundir sus creaciones, entendiendo que es un espacio diferente para obras diferentes. En 2013 es invitado a mostrar públicamente su trabajo, y a partir de 2018 se dedica tiempo completo a exponer e innovar.

Ha incorporado tecnologías multimedia, y su catálogo llega a unas 3.000 obras, en 30 años de trayectoria. Afirma que "para mí, el arte es un modo de representar mi visión del mundo, libremente, sin ataduras ni convencionalismos". Su estilo, abstracto y colorido, suele estar signado por patrones y formas irregulares. En 2018 trabajó junto al reconocido artista Carlos Cruz-Diez, en la tapa del disco Guaco Bidimensional, del grupo musical venezolano Guaco, y el 2019 tuvo una gran exposición individual en el Centro de Arte Los Galpones, en Caracas, titulada "Secuencia Inicial en Espacio Monitor", que duró cuatro meses. Su lugar en el sitio Web arteinformado.com es https://www.arteinformado.com/guia/f/jose-luis-garcia-r-199975.
En Linkedin.com: https://www.linkedin.com/in/jlgr/ y en Facebook: 
https://www.facebook.com/grjoseluis.art. 










Gracias a mis alumnos Bárbara González, Mónica Khourie y Ely Quintero, que me consiguieron datos e información sobre este artista. 

domingo, 15 de marzo de 2020

Ian, un corto en CGI

Este es un video de animación digital CGI, hecho en 2018, con una técnica muy atractiva y que tiene un contenido excelente. Para estos días de cuarentena, coronavirus y pánico, es muy hermoso y esperanzador. "Ian" fue dirigido por Ariel Goldfarb, escrito y producido por Gastón Gorali, con música de Pablo Borghi. Fue realizado en Argentina, apoyado por diversas instituciones, y estuvo patrocinado por varios canales de TV, para impulsar la Fundación Ian, que ayuda al chico que inspira el corto. Ganó distintos premios por su mensaje. Me recuerda a un alumno que conozco, recién graduado de Comunicador Social en la Universidad Central de Venezuela, a quien tuve de tutorando, que es también un héroe: Axcel Saduy. Disfrútenlo. 








Dedicado a mi querido Axel

sábado, 14 de marzo de 2020

Reflexión, por Dickens

“Reflexiona sobre tus bendiciones presentes, de las que todo hombre posee muchas; no sobre tus pasadas penas, de las que todos tienen algunas”.

Charles Dickens (1812-1870), reconocido novelista británico.

jueves, 12 de marzo de 2020

El notable talento de Seymour Chwast

De los varios diseñadores que forman o formaron parte del equipo de Push Pin Studios, que ya reseñé aquí, destaca notablemente Seymour Chwast. Nacido en el Bronx, Nueva York, en 1931, fue, junto con Milton Glaser, Edward Sorel, y Reynold Ruffins, fundador del Push Pin Studios, ahora llamado The Pushpin Group, Inc., y del cual es su actual presidente, y su trabajo en el campo del diseño gráfico es tan importante que aún ahora sigue siendo referencia para quienes trabajan en este campo de la comunicación. 

La visión de Chwast es única y muy personal. Toma referencias del arte primitivo, de las tiras cómicas, del arte infantil y del Pop-Art. El uso del color en sus imágenes es intenso, frontal, y maneja las superficies como planos sin preocuparse por la profundidad. Además su preocupación por la tipografía lo destaca entre los diseñadores de su generación. Las formas de letras figurativas y su habilidad para integrar la información alfabética con el contenido le han permitido llegar a soluciones gráficas inesperadas. 

Muchas de sus obras son trascendentes y muy reconocidas. Es famoso su afiche en contra de la guerra de Vietnam, de 1968, End Bad Breath. Sus caricaturas (la de Donald Trump es notable), las tapas de libros y de revistas, los posters (en especial el de los tres monos), y los anti bélicos en general. Seymour Chwast tiene una trayectoria de casi 70 años, y también ha señalado un camino en el mundo de la comunicación, la publicidad y el diseño gráfico contemporáneo. Este sitio Web sobra su obra es muy completo: http://seymourchwastarchive.com/.











miércoles, 11 de marzo de 2020

El singular diseñador Milton Glaser

De los integrantes del Push Pin Studios, que nombré ayer, los dos más notables diseñadores son Seymour Chwast y Milton Glaser, siendo este último el que tiene la obra más original y representativa del grupo. Glaser, nacido en Nueva York en 1929, estudió en la Cooper Union, una universidad privada ubicada en Cooper Square en el distrito de East Village en Manhattan, entre entre 1948 y 1951, y estudió luego, becado, la Academia de Bellas Artes de Bolonia, en Italia, donde estuvo con el pintor Giorgio Morandi. Estuvo en Push Pin Studios entre 1954 y 1974. Ha creado más de 300 carteles entre los que se cuenta el famoso de Bob Dylan, un símbolo de los años sesenta. Glaser se ha dedicado al diseño editorial y a la identidad corporativa.

Durante la década de 1960, su más productiva, creó imágenes de figuras planas formadas con líneas de sección delgada, básicamente en tinta negra, a las que añadía el color con película adhesiva. Ese estilo de dibujo, esquemático pero poderoso, era eco de la tendencia que se mostraba en las tiras cómicas (también tomadas como motivo por el pintor de Pop-Art, Roy Lichtenstein), que al final sería un referente en el diseño de esa época psicodélica y pop. Glaser también admitió influencias del Art Nouveau y de ciertos pintores impresionistas. 

Su trabajo visual exigía del perceptor completar los detalles con su propia imaginación. Para él las formas geométricas, las palabras y las cifras no son solamente signos abstractos, sino entidades tangibles de objetos vivos que pueden ser interpretados como motivos y alusiones. En sus diseños gráficos para música, carteles de conciertos o tapas de discos, logró una especial combinación de efectos visuales ligados al contenido del mensaje. En 1967 realizó un cartel promocional para el músico Bob Dylan, que resultó ser un hito en su momento. Pero su trayectoria va más allá de este ámbito cultural. Fue también el creador del famoso logo de "I LOVE NY", y hace unos años realizó un muy reconocido afiche para la campaña de Barack Obama.   

Respecto a su identidad como creador, ha dicho: "No existe tal cosa como una personalidad creativa. Como si la gente creativa pudiera simplemente llegar y hacer cosas. Como si fuera fácil. Creo que la gente necesita que se le recuerde que la creatividad es un verbo. Un verbo que consume mucho tiempo. Va de coger una idea en tu cabeza y transformar esa idea en algo real. Y ese siempre va a ser un proceso largo y difícil. Si lo estás haciendo de la manera correcta, vas a sentirlo como un trabajo". Aún hoy, con sus 91 años, sigue siendo una referencia en el campo del diseño.








martes, 10 de marzo de 2020

Push Pin Studios

El Push Pin Studios fue uno de los estudios estadounidenses de diseño más importantes influyentes entre mediados de 1950 y finales de 1980, tanto por la cantidad y como por la calidad de los trabajos producidos. Su primer presidente fue el maestro del diseño Milton Glaser. Fundado en 1954 por el mismo Milton Glaser, junto Seymour Chwast, Edward Sorel y Reynold Ruffins, el grupo trabajó incansablemente en distintos campos de la comunicación visual: publicidad, diseño gráfico, carteles y otras áreas estéticas.

El origen del grupo tiene que ver con dos de ellos. Después de graduarse en Cooper Union, Sorel y Chwast trabajaron por un corto tiempo en la revista Esquire, y ambos fueron despedidos el mismo día. Uniendo fuerzas para formar un estudio de arte, lo llamaron "Push Pin", inspirados en una pieza, The Push Pin Almanack, que publicaron durante su tiempo en Esquire. Sorel y Chwast alquilaron un piso en East 17th Street en Manhattan, junto con Reynold Ruffins. Unos meses después, Glaser regresó de un año de beca en Italia y se unió al estudio. 

Sorel dejó Push Pin en 1956, y durante algunos años, Glaser y Chwast dirigieron Push Pin, hasta que se retiró Ruffins en 1963. Luego, ellos dos llevaron adelante el estudio por más de dos décadas. En ese período, se convirtió en una referencia guía en el mundo del diseño gráfico. Hoy, Chwast es director de The Pushpin Group, Inc. Tanto individualmente como en equipo, estos creadores renovaron los conceptos de su momento. La estética de sus realizaciones es muy identificable, y su estilo marcó fuertemente la década de 1960. En los años 1970 y 1980 algunos de sus trabajos fueron exhibidos en muestras en museos por todo el mundo. Aún hoy siguen generando nuevos materiales.






lunes, 9 de marzo de 2020

Manifiesto Transhumanista

En la publicación de ayer hice referencia a algunas ideas sobre el "transhumanismo", ese movimiento intelectual y tecnológico que propugna el paso de nuestra actual humanidad a una mejorada tecnológicamente.  Si bien las primeras ideas de una humanidad modificada surgen de la literatura de ciencia ficción, en las últimas décadas del siglo XX se concretaron muchos avances que permiten pensar en una posible realidad transhumana.

Diversos científicos e intelectuales han emitido opiniones al respecto, y han hecho declaraciones sobre la conveniencia o no de estas transformaciones. Por ejemplo, el filósofo y futurólogo iraní transhumanista, Fereidoun M. Esfandiary (1930-2000), hizo una primera declaración en 1978, que era una visión optimista del futuro tecnológico, con una referencia a la idea política de que ni la izquierda ni la derecha realizarían los cambios necesarios para ese futuro positivo. 

En 1990, ya con un código más formal y concreto, un grupo denominado"Transhumanistas Libertarios", tomó la forma de los Principios Transhumanistas de Extropía (siendo el extropismo una síntesis del transhumanismo y el neoliberalismo), y los llevó a un enunciado coherente, que finalmente, en 1999, y gracias a la Asociación Mundial Transhumanista, se convierte en la Declaración Transhumanista, que se cita en Wikipedia así​:

MANIFIESTO TRANSHUMANISTA

*En el futuro, la humanidad cambiará de forma radical por causa de la tecnología. Prevemos la viabilidad de rediseñar la condición humana, incluyendo parámetros tales como lo inevitable del envejecimiento, las limitaciones de los intelectos humanos y artificiales, la psicología indeseable, el sufrimiento, y nuestro confinamiento al planeta Tierra.

*La investigación sistemática debe enfocarse en entender esos desarrollos venideros y sus consecuencias a largo plazo.

*Los transhumanistas creemos que siendo generalmente receptivos y aceptando las nuevas tecnologías, tendremos una mayor probabilidad de utilizarlas para nuestro provecho que si intentamos condenarlas o prohibirlas.

*Los transhumanistas defienden el derecho moral de aquellos que deseen utilizar la tecnología para ampliar sus capacidades mentales y físicas y para mejorar su control sobre sus propias vidas. Buscamos crecimiento personal más allá de nuestras actuales limitaciones biológicas.

*De cara al futuro, es obligatorio tener en cuenta la posibilidad de un progreso tecnológico dramático. Sería trágico si no se materializaran los potenciales beneficios a causa de una tecnofobia injustificada y prohibiciones innecesarias. Por otra parte, también sería trágico que se extinguiera la vida inteligente a causa de algún desastre o guerra ocasionados por las tecnologías avanzadas.

*Necesitamos crear foros donde la gente pueda debatir racionalmente qué debe hacerse, y un orden social en el que las decisiones serias puedan llevarse a cabo.

*El transhumanismo defiende el bienestar de toda conciencia (sea en intelectos artificiales, humanos, animales no humanos, o posibles especies extraterrestres) y abarca muchos principios del humanismo laico moderno. El transhumanismo no apoya a ningún grupo o plataforma política determinada​.

Lo interesante es que este grupo y este manifiesto tienen implicaciones políticas, más allá de la tecnología. Se consideran de tendencia central, sin ir a la derecha o a la izquierda, y esperan que la humanidad cambie en muchos de sus aspectos. Es una nueva forma de evolución. Una idea atractiva, que parece de difícil control e implementación. 

domingo, 8 de marzo de 2020

Transhumanismo

Se ha definido como "Transhumanismo" al movimiento técnico, cultural e intelectual, de alcance internacional, que tiene como objetivo final transformar la condición humana mediante el desarrollo y fabricación de tecnologías que mejoren las capacidades humanas, tanto a nivel físico como psicológico o intelectual. Los teóricos transhumanistas están estudiando los posibles beneficios y peligros de las nuevas tecnologías aplicables, que podrían superar las limitaciones humanas fundamentales, potenciando sus capacidades. Estos especulan sosteniendo que los seres humanos pueden llegar a ser capaces de transformarse en seres con nuevas y extensas habilidades, que pueden identificarse bajo el rótulo de "posthumano".

Esta propuesta conlleva ciertos dilemas morales y éticos, obviamente: si la especie humana se encamina hacia la "tecnoera" (era de la supremacía de lo tecnológico) y al transhumanismo, ¿no terminaremos siendo como robots, asociados a una inteligencia artificial? ¿Y si la inteligencia artificial, en lugar de redimirnos, nos aniquila como especie? Desde hace muchos años este conflicto se ha esbozado en los libros y cuentos de ciencia ficción, pero ahora la realidad parece acercarnos a ese problema. La tecnología para ello ya se está desarrollando en diversos laboratorios del mundo. 

Se supone que todo comienza con la implantación de un microchip en el cerebro. Es el primer paso para asemejarnos a los robots, con el fin de transferir nuestra mente a un ordenador para asociarnos a un sistema en forma de código. Notablemente, en esta línea van también los proyectos en marcha para la prolongación de la vida. Muchos escritores y científicos se han preocupado por esta tecnología. Pero todo parece indicar que, sin bien no llegaremos aún a ser organismos cibernéticos (los llamados cyborgs), estamos muy cerca de alcanzar algunas formas de transhumanismo. 

De hecho, algunos autores consideran que la humanidad ya está siendo transhumana, porque los progresos médicos en las últimas décadas han alterado de manera significativa nuestra especie. En este blog he nombrado a Hans Moravec (ver la etiqueta), pero no es el único; cientos de intelectuales están discutiendo si ya entramos en esta condición. Trasplantes, implantes, prótesis y dispositivos digitales asociados ya llevan años utilizándose. Sin embargo, todo ello no lo sería de una forma consciente y, por tanto, no una condición verdaderamente transhumanista, para la cual hay que tener un grado de concientización todavía no universalizado. No obstante, es una realidad que tenemos en puertas, y que hay que considerar: ¿hasta cuando seremos humanos? 

sábado, 7 de marzo de 2020

Una frase de Fellini

"Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador".

FEDERICO FELLINI (1920-1993) Director de cine y guionista italiano.

jueves, 5 de marzo de 2020

Kitsch y mal gusto en imágenes

Para cerrar esta serie de publicaciones referidas al kitsch, pondré una pequeña muestra de algunas obras y artículos considerados kitsch o de mal gusto. Por supuesto, como dije anteriormente, el criterio y valor es siempre relativo, pues ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito, y menos en este mundo digital.










miércoles, 4 de marzo de 2020

Gusto y genio, según Joshua Reynolds

Sir Joshua Reynolds (1723-1792), fue uno de los más importantes e influyentes pintores ingleses del siglo XVIII, especialista en retratos y promotor de lo que se llamó el "Gran Estilo" en pintura, que propugnaba la idealización de lo imperfecto. Afirmó:

“Si pudieran enseñarse mediante reglas el gusto y el genio, no existirían ni el gusto ni el genio”.

También dijo: "La invención, hablando con rigor, es poco más que una nueva combinación de esas imágenes que han sido previamente recogidas y depositadas en la memoria". Fue el primer Presidente de la Royal Academy de Inglaterra, y uno de los principales tutores del gusto y el estilo de mediados del 1700 en Gran Bretaña.

martes, 3 de marzo de 2020

Estructura del mal gusto

En Apocalípticos e integrados, libro de 1964 del filósofo italiano Umbero Eco (1932-2016), que ya he citado aquí, hay un capítulo titulado "Estructura del mal gusto", en el que aborda el tema lo Kitsch y la industria cultural. Una cosa importante es que Eco aplica este término a toda forma de manifestación artística, incluyendo la literatura, la poesía, la arquitectura y la música, además de la pintura y la escultura. Para Eco, de partida, lo más difícil es, justamente, definir el mal gusto. Dice que el mal gusto, como el arte mismo, es complicado para establecerse: "Todo el mundo sabe lo que es, y nadie teme  individualizarlo y predicarlo, pero nadie es capaz de definirlo". Por lo menos sin lugar a dudas.

Para ello se suele recurrir a la opinión de expertos, que al final tampoco coinciden. En ocasiones reconocer aquello que es de mal gusto o es Kitsch, es intuitivo. Todo aquello desproporcionado, fuera de lugar, ridículo o cursi, entra en esta definición. Eco aplica esta idea a cierta literatura excesivamente efectista, a la música vulgar, o al arte prefabricado. Claro, siempre reconoce la subjetividad y parcialidad de estos valores, pero afirma que en esas obras hay una "imposición del efecto", esto es, apelar a lo básico en el campo sensorial. Una forma de "pereza intelectual". Lo Kitsch es una "reafirmación cultural para un público que cree gozar de una representación original del mundo, cuando en realidad goza solo de una imitación secundaria de la fuerza primaria de las imágenes". Imágenes éstas de todo tipo.

Ahora bien, si se admite que el Kitsch puede ser una comunicación que tiende a la provocación de un efecto en un público determinado, es público termina siendo identificado con la masa, por lo que se relaciona con la industria cultural analizada por los teóricos marxistas de la Escuela de Frankfurt. Aquí pueden entrar también dos análisis: el semiótico, que estudia el mal gusto desde el punto de vista simbólico, y el mediático, que entiende la cultura de masas como producto de los medios masivos de comunicación.   

En todo caso, Eco concluye que lo Kitsch a veces se halla en el mensaje, a veces en la intención del que lo ofrece, y a veces, finalmente, en la necesidad de quien lo demanda. El mal gusto también compite con la vanguardia artística, cuando esta pretende burlarse del arte mismo (¿No es el urinario de Marcel Duchamp una obra de "mal gusto"? ¿Y los animales viviseccionados en formol de Damien Hirst?). Finalmente señala, desde su óptica de hace más de 50 años, que el Kitsch es un episodio típico de la sociedad industrial moderna (desde mediados del siglo XIX), llena de rápidos cambios y modificaciones en los patrones estéticos y gustos sociales. Sin embargo, puede decirse hoy que la polémica continúa. Cualquier innovación corre el peligro de convertirse en producción de una costumbre y de un vicio futuros. El mal gusto tiene una estructura propia, que aún sin poder definirse, es claramente perceptible. O por lo menos eso parece...