jueves, 30 de julio de 2020

Microcopy

En una publicación reciente hablé sobre la UX Writing, esto es, la escritura basada en la experiencia del usuario, pensada para hacer más eficiente y amable la interacción entre el usuario y los softwares de los dispositivos digitales (ver https://ciberestetica.blogspot.com/2020/07/el-ux-writing.html). Pero esta modalidad a veces se confunde con una técnica comunicacional similar, que es el Microcopy. 

Cuando se habla de microcopy, se hace referencia a una técnica que busca sintetizar las ideas a través de textos pequeños que hacen del sitio más humano y fácil de navegar. En otras palabras, los micros textos se ubican en lugares estratégicos para guiar a los usuarios a navegar por una página web, despejando cualquier tipo de dudas. 

Se puede decir que es el oficio de las palabras a un nivel micro, considerando la manera en que las palabras pueden satisfacer un requerimiento funcional al ayudar y mejorar las interacciones del diseño, y a la vez mejorar las interfaces tanto para la función como para el deleite, y ayudar a un usuario en su recorrido. 

Por lo tanto, el objetivo del microcopy es motivar a los usuarios a realizar acciones dentro de un sitio Web, eliminando los cuellos de botella generados por las inquietudes o confusiones que traen de otros sitios. Se trata de manejarse por textos breves, como nombres de menús, etiquetas de botones, frases cortas que indican al usuario qué debe hacer, aclaraciones, textos de formularios, mensajes de error y frases que ayudan a entender el contexto. Es decir, un microcopy es prácticamente cualquier texto de una interfaz, con una concepción adaptada a un nuevo funcionamiento. 



miércoles, 29 de julio de 2020

Una frase de Douglas Adams sobre la tecnología

"Estaremos realmente atrapados por la tecnología, cuando todo lo que realmente queramos sean sólo cosas que funcionen".

Douglas Adams (1952-2001) escritor y guionista radiofónico inglés, famoso por su serie de novelas de ciencia ficción y humor, La guía del autoestopista galáctico.

martes, 28 de julio de 2020

La UX Writing

La comunicación digital, las redes sociales y las interfaces informáticas, han cambiado muchas de nuestras formas de intercambio social y han generado nuevas formas de interacción y creación. Una de ellas es nuestra forma de escribir. No es lo mismo un artículo en la prensa escrita que un tuit en Twitter. No solo por la longitud, sino por la dinámica. Redactar contenidos para interfaces digitales. como sitios Webs o aplicaciones, tiene desafíos diferentes a los de escribir para otros medios digitales tipo blogs, redes sociales u otras publicaciones. Se sabe que uno de los desafíos más grandes es encontrar la forma más corta de decir las cosas sin perder claridad y autenticidad. Una de esas formas es la que se conoce actualmente como UX Writing. 

UX viene de User Experience, experiencia de usuario, por lo que la "escritura UX" es la práctica de diseñar las palabras que las personas ven y escuchan cuando interactúan con un software. Se trata de diseñar la conversación entre un producto y su usuario. En muchos sentidos es solo escribir, solo que de una forma particular para los medios y redes digitales. Muchas de las cosas que hacen que la escritura de UX sea eficiente son cosas que hacen que otra escritura sea buena: claridad, consistencia, precisión, autoconciencia, mucha revisión y atención atenta al contexto y al público.

Sucede muchas veces que los usuarios abandonan un sitio Web, desilusionados, no porque no les guste el diseño, sino porque sencillamente no entienden lo que se les piden que hagan. Es muy probable que no comprendan lo que les pedimos que completen, no se sientan familiarizados con términos técnicos, tal vez no logren encontrar el precio del costo de lo que se ofrece, no comprendan lo que pasará al avanzar al siguiente paso en su navegación, no logran encontrar la información que están buscando o tal vez se hayan topado con un mensaje de error demasiado alarmante. Para solventar eso es que se plantea la escritura enfocada en la experiencia del usuario.

Es una práctica y un trabajo que existe principalmente en las compañías de software y también en las agencias digitales. A veces se llama estrategia de contenido, aunque la estrategia de contenido es un campo bastante amplio que también puede incluir cosas como arquitectura de información y redacción de marketing. ¿En qué se diferencia la UX writing de otros tipos de escritura? Pues bien, es una forma especializada de escritura debido a su contexto (software) y el entorno en el que se produce (empresas de tecnología). Se trata de encontrar la forma más corta de decir las cosas, intentando mantener la claridad y autenticidad.

La escritura UX (y el diseño ad hoc) debe ser accesible para los usuarios con diferentes habilidades, para que todos puedan tener una gran experiencia, ya sea que naveguen por el software con los ojos o los oídos, ya sea que vean ciertos colores o no. La escritura UX debe ser inclusiva para no alienar a ningún público potencial. A menudo debe ser fácilmente traducible, de modo que pueda localizarse a través de límites lingüísticos, geográficos y culturales.


lunes, 27 de julio de 2020

Stefanía Díaz en Coexistencia 2020

Estudiante de Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela, la joven venezolana Stefanía Díaz, hace trabajos de diseño gráfico como parte de su expresión profesional. Recientemente presentó un juego de imágenes para el concurso auspiciado por la Institución Ana Frank de Venezuela, el "Salón Nacional de la Coexistencia 2020", obteniendo una mención honorífica por su trabajo. Ella primero hace el boceto en papel y luego lo digitaliza. A partir de esa primera imagen hace todo lo demás: vectorización y ajuste de los detalles del dibujo con el programa Illustrator, y luego el color con el programa Photoshop. Aquí están las tres imágenes con las que participó y ganó, y el enlace al sitio del concurso, donde aparece como Estefany Carolina Pérez Díaz.

https://espacioannafrank.org/coexistencia-2020-resultados/seleccionados-diseno-grafico_c0/?fbclid=IwAR0_l1upoFLx73FZHFxLAEi8-Reer7t-xhEqhgb5RCAhGK7M5PwgjR5Hd58




domingo, 26 de julio de 2020

Un deseo plegado, un corto animado

Este es un corto de animación digital en CGI, realizado entre 2019 y 2020, que presenta una original combinación de estética oriental japonesa y estética digital actual, creada por en equipo de animadores chinos, parte del equipo de Amoeba Productions. "A Folded Wish", Un deseo plegado, es un cortometraje creado por 19 estudiantes que se especializaron en cursos de animación digital e ilustración avalados por The One Academy of Communication Design de Malasia. Fue dirigido por Yeow Chien Huey, y aunque la trama pareciera hacer referencia a la actual pandemia de COVID-19, cuando se hizo el guión y empezó la producción no se sabía nada de este virus; en realidad tiene que ver con una epidemia de tuberculosis en el Japón de los años 1940, y la historia es triste y nos hace reflexionar. Más información en  https://www.therookies.co/entries/4852.





sábado, 25 de julio de 2020

La reflexión en lo estético, por Menke

En una publicación anterior (https://ciberestetica.blogspot.com/2017/07/estetica-y-negatividad.html) comenté un análisis sobre la definición de estética y su importancia en la cultura, desde el punto de vista crítico, realizado por el filósofo alemán Christoph Menke en su libro Estética y negatividad (2011). En ese mismo texto, el autor analiza otro aspecto interesante del enfoque estético que surge del campo perceptivo: la obra de arte como "presentación". Para ello aplica el concepto de reflexividad, que consiste en el pensar críticamente sobre todo objeto artístico o estético. Para Menke, lo estético es un acontecimiento esencialmente reflexivo, es decir, que es determinado por una forma particular de reflexión.

El concepto de estética surgido en el  siglo XVIII, se basa en el conocimiento sensible, compuesto de causas externas y proyección interna, que apela a un ejercicio de apreciación racional de lo bello. Aquí se trataba de entender una "presentación" de lo sensible. Pero según el criterio de Menke, esa idea debe transformarse en una "presentación" de lo comprensible, Es por esto que la estética (aquello que nos afecta emocionalmente, pero además nos habla de un estilo y unas cualidades perceptivas), de verse como un fenómeno reflexivo. Más allá de los criterios de belleza, lo que priva es la subjetividad.

La determinación del concepto reflexivo de una obra de arte, es que se la entienda como modos de presentación que no sólo presenta algo, sino que también hace resaltar la actividad o el acto creador. Es decir, que hay dos niveles en la presentación, el perceptivo y el que implica su proceso. Se puede hablar del "producto" y su "producente". Explica Menke: 

"Esto puede entenderse de la siguiente manera: las presentaciones son o aparecen como 'productos' en tanto son portadores o medios de un significado reconocible e identificable. Las presentaciones son o aparecen como 'producente' en tanto concretizan o bien producen significados mediante la constelación de materiales perceptibles de manera sensible".

Como consecuencia, la estética  tiene que ver, más allá de la apreciación sensible de lo bello, y de la cualificación por los elementos estilísticos y sensoriales, con la reflexión que se hace sobre lo que se nos presenta. Es la relación entre la presentación como hecho comunicativo y la constitución generadora de significado de sus materiales. En esta relación consiste la obra de arte.


René Magritte

viernes, 24 de julio de 2020

Una frase de Bolívar sobre la educación

Hoy es 24 de julio, y en medio de una pandemia de coronavirus, se conmemora otro aniversario del natalicio de Simón Bolívar, El Libertador, uno de los más notables americanos en la historia. Político y militar, también fue un pensador relevante, y muchas de sus reflexiones siguen siendo válidas aun hoy, a 237 años de su nacimiento en Caracas. Aquí pongo uno de sus pensamientos, totalmente vigente.
"Las naciones marchan hacia su grandeza al mismo paso que avanza su educación. Por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza. La educación es el fundamento verdadero de la felicidad. Siempre verás al ignorante y necio darse humos de talentoso y vivo".

SIMÓN BOLÍVAR (1783-1830), militar y político venezolano.


Retrato de 1823 por el pintor peruano José Gil de Castro (1785-1837)

jueves, 23 de julio de 2020

Signo y simulacro (y 2)

Varios de los libros del filósofo, sociólogo y escritor francés Jean Baudrillard (1929-2007), abordan el problema de la sociedad de consumo, el uso simbólico de las mercancías y la realidad como simulacro. Sus opiniones siempre polémicas, llegan a ciertos extremos, como cuando en la década de 1990 afirmó que la Guerra del Golfo no habría sucedido. Claro, la realidad del combate existió, pero desde el punto de vista simbólico, no solo que nada cambió (la situación de esos países y de los EE.UU. no varió), porque al final, ni Saddam Hussein perdió, ni Estados Unidos logró nada, sino que la consecuencia es la misma que si esta no hubiera ocurrido. Claro, estas afirmaciones le trajeron grandes críticas. 

Desde que en 1970 publicó La sociedad de consumo, sus ideas han ido variando, pero en esencia, se mantienen sus postulados. Podemos resumir su análisis así: a)- la utilidad de los objetos no es una propiedad previa al valor de cambio; b)- el valor de uso es uno de los efectos del valor de cambio (una coartada para que los productos circulen) y c)- en esta lógica, el intercambio simbólico es crucial. Aquí se llega a una de sus conclusiones básicas, vigente en todo su pensamiento: la sociedad es un simulacro, creado por signos y símbolos que se consumen, y es alimentada por los medios de comunicación. Esto lleva a una de sus últimas concepciones: la hiperrealidad simbólica. Baudrillard insiste en que la ficción supera a la realidad y asegura que los receptores de la hiperrealidad desempeñan un papel pasivo. Para él no existe la construcción de sentido independiente. A partir del momento en que algo es nombrado, codificado, cifrado, forma parte del circuito del intercambio, y se suma a la hiperrealidad, aquella que va más allá de lo real. 

Como consecuencia, se produce una incapacidad de la conciencia de distinguir la realidad de la fantasía, especialmente en las culturas posmodernas tecnológicamente avanzadas. Esto es, que vivimos en un simulacro. Podría pensarse en que la hiperrealidad es una realidad formada través de intermediarios, que son los medios de comunicación y las estructuras simbólicas. En particular, Baudrillard sugiere que el mundo en el que vivimos ha sido reemplazado por un mundo copiado, donde buscamos nada más que estímulos simulados. Esto es aún más notable en la sociedad digitalizada, donde los mundos virtuales copan los procesos perceptivos. 

El modelo virtual de nuestra sociedad actual, construido por la sucesión de simulacros, llega a suplantar a la realidad, dando lugar a una sustitución. Según esto, y dado que la realidad se diluye en las formas del modelo virtual, ya sólo quedan los simulacros: de aquí en adelante, los simulacros precederán a cualquier acontecimiento, o, más exactamente, a cualquier suceso que ocurra en la hiperrealidad. 

Finalmente, Jean Baudrillard establece una distinción fundamental entre “Disimular” y “Simular”. Mientras que el primer concepto implica fingir no tener lo que se tiene, el segundo es fingir tener lo que no se tiene. Uno remite a una presencia, el otro a una ausencia. Con esto, se salta a un punto irreversible, puesto que estamos inmersos en una realidad falsa, que crece exponencialmente y de manera ilimitada, en la que todo se desarrolla en el vacío, hasta el infinito, alejándose de la dimensión humana, donde se pierde simultáneamente la memoria del pasado, la proyección del futuro y la posibilidad de integrar ese futuro en una acción presente.  Así, el sujeto ya no sabe lo que es, ni cual es su realidad, su principio y su final. Esa falsa infinitud está presente en el fantasma de nuestras tecnologías. 


miércoles, 22 de julio de 2020

Signo y simulacro (1)

Jean Baudrillard (1929-2007), es un sociólogo, escritor y filósofo francés, reconocido por su pensamiento crítico, enfocado en el análisis de la posmodernidad y encuadrado en el postestructuralismo. Tuvo diversas posiciones políticas e ideológicas, pero en esencia fue un neomarxista rebelde. De hecho, afirmó que las teorías marxistas habían quedado desactualizadas, porque, en su opinión, la nueva base del orden social era el consumo y no la producción. En su libro Crítica a la economía política del signo, de 1974, buscó explicar el surgimiento de la sociedad de consumo y la economía a través de la aplicación de las teorías del signo y la semiótica estructuralista, característica de la escuela francesa de ese período. Fue afín a Roland Barthes, a Jacques Derrida y a Gilles Delleuze, estos últimos asociados con la teoría de la deconstrucción, con la que Baudrilliard estuvo conectado. 

En Cultura y Simulacro, libro de 1978, aborda una propuesta interesante respecto a la relación entre los símbolos, la cultura y el consumo. Baudrillard destaca que en el consumo se presenta un código abstracto, que organiza y distingue los objetos en tanto signos, no como expresiones individuales de necesidad y placer en el objeto o por el objeto, sino como partes de un sistema. Es decir, el consumo no es placentero, no cubre una necesidad, sino que es simbólico. Más aún, en las sociedades actuales, el consumo no tiene que ver con el disfrute sino con el deber, no surge del individuo sino de la obligación social. El consumidor debe luchar por la felicidad y el placer. Es una forma contradictoria de entender el mecanismo de producción.

El enfoque estructuralista le permitió describir la dinámica del consumo, que estaría basada en la adquisición de signos antes que de objetos. De esta forma, no se le ofrece al consumidor un objeto en relación a su función empírica, sino a través de su significado colectivo: prestigio, opulencia económica, estar a la moda, pertenecer a cierto grupo social, entre otros. 

Para Baudrillard el objeto de consumo consiste en: a) una lógica funcional de valor de uso, como por ejemplo un cuchillo que corta carne (instrumento); b) una lógica económica del valor de cambio, aquello que puede ser intercambiado por otra cosa o por dinero (como una mercancía); c) una lógica del intercambio simbólico, como por ejemplo una alianza de casamiento que es única para dos personas, de manera recíproca y simboliza una ocasión, un momento y un lugar; d) una lógica del valor del cambio del signo, algo que que se usa como demostración simbólica: un anillo que se pone como signo para otros, es reemplazable y forma parte del sistema de la moda. Todo este análisis se irá haciendo extenso y complejo, para generar lo que luego Baudrillard estudia como signo y simulacro, que veremos en la siguiente publicación.


martes, 21 de julio de 2020

El arte fractal multidimensional de Jen Stark

Nacida en 1983, en la ciudad de Miami, EE.UU., Jen Stark  es una artista contemporánea cuya mayor parte del trabajo consiste en la creación de esculturas de papel que se originan en patrones fractales y digitales. Produce animaciones sobre sus ejercicios visuales, y obras en 3D, 2D y videos. Su obra se inspira en diversos patrones de la naturaleza, así como en los agujeros de gusano y las curvas fractales. 

Muchas de sus ideas se basan en la replicación y el infinito, haciéndose eco de patrones y diseños reiterativos que se encuentran en el mundo natural. Sus creaciones pasan de su mente al papel o al ordenador, y de ahí, muchas veces, de vuelta al papel o al video. Ella expresa su espiritualidad través de hipnóticas configuraciones tipo mandala, de gran colorido. Sus trabajos son multidimensionales, porque los piensa y realiza en 2D y 3D, llevándolos al espacio real en papel o pintura. De hecho, sus obras en papel son tan impactantes como si fuesen vistas en computadora. Tan es así, que a veces en una imagen, es difícil distinguir si lo que se muestra es digital o real. Sobre todo, porque su temática es generalmente abstracta.

Ella ha expuesto en diversas galerías, y ha trabajado para empresas de comunicación. En su sitio Web https://www.jenstark.com/ hay una muestra extensa de lo que ha realizado, y aquí pongo algunos ejemplos, sin distinguir si es en papel, en pantalla tridimensional o en dos dimensiones, aunque sin duda sus papiroflexias son las más difundidas. 












lunes, 20 de julio de 2020

Blockchain y comunicación

Las Blockchains son, básicamente, cadenas de información y control digital, distribuidas por varios nodos en la red. Esta "cadena de bloques" es un registro único, consensuado y funcional, cuya estructura de datos de información se agrupa en conjuntos (bloques), a los que se les añade otras informaciones relativas a otros bloques de la cadena anterior, en una línea temporal. Se usa mayoritariamente en la Web para el manejo de criptomonedas y otros valores financieros.

Gracias a técnicas de codificación criptográfica, la información contenida en un bloque solo puede ser eliminada o editada modificando todos los bloques posteriores, lo cual garantiza que haya un sistema de seguridad muy eficiente. No se puede acceder a los datos de manera abierta o directa. Esta tecnología, que tiene sus orígenes a principios de la década de 1990, cuando Stuart Haber y W. Scott Stornetta describieron el primer trabajo sobre una cadena de bloques asegurados criptográficamente. Sin embargo, no fue sino hasta 2008 que se desarrolló completamente como un sistema encadenado de seguridad que permitía el uso de información confidencial valiosa bajo parámetros de seguridad inviolables. Desde ese entonces se ha usado en el campo de las finanzas, pero su potencial se ha ampliado con los años.

Al ser una tecnología de contenido distribuido, donde cada nodo de la red almacena una copia exacta de la cadena, se garantiza la disponibilidad de la información en todo momento. En caso de que un atacante quisiera provocar una interrupción, alteración o violación del servicio, debería anular todos los nodos de la red, ya que basta con que al menos uno esté operativo para que la información esté disponible. Siendo así, es útil en muchos campos donde se requiera flujo preservado de los datos. Como se basa en un registro consensuado, donde todos los nodos contienen la misma información, resulta casi imposible alterarlos, asegurando su integridad.

En el campo de la medicina, los registros de salud pueden ser unificados y almacenados en blockchain. De esta forma, la historia médica de cada paciente estaría segura y a la vez disponible para cada médico autorizado, independientemente del centro de salud donde se haya atendido el paciente. Incluso la industria farmacéutica puede utilizar esta tecnología para verificar medicamentos y evitar falsificaciones. Es muy útil para la gestión de bienes y documentos digitales. Hasta ahora el problema de lo digital es que todo es fácil de copiar, pero blockchain permite registrar compras, escrituras, documentos o cualquier tipo de bien digital y que no pueda ser falsificado.

Finalmente, en el campo de la comunicación, Blockchain permite verificar, validar, rastrear y almacenar todo tipo de información, desde certificados digitales, sistemas de votación democráticos, servicios de logística y mensajería, y puede servir como controlador para la internet de las cosas, que aún está centralizado -lo cual le hace vulnerable-, para que trabaje con total eficiencia. Por supuesto que tampoco es 100% seguro, pero sus debilidades son mínimas en relación con otros mecanismos de difusión y preservación con los que cuenta la internet hoy en día. 


domingo, 19 de julio de 2020

Pragmática y semántica

Entre las diferentes dualidades propuestas para la lingüística, la semiología y la semiótica, muchas de las cuales fueron definidas por el profesor suizo Ferdinand de Saussure (1857-1913) -como signficante-significado, diacronía-sincronía o denotación-connotación-, se encuentra la de pragmática-semántica, clave para entender el funcionamiento de las lenguas y lenguajes (ver: https://ciberestetica.blogspot.com/2020/06/los-dualismos-de-saussure.html).

Estos dos conceptos han sido propuestos y discutidos por diferentes autores en distintas épocas. La Semántica (del griego semantikos), “lo que tiene significado”, es el estudio del significado de
los signos lingüísticos, esto es, palabras, expresiones y oraciones. La semántica estudia la relación entre los sonidos y estructuras y los significados y conceptos que se comunican. 

Por su parte, la pragmática estudia el modo en que el contexto influye en la interpretación del significado. La pragmática toma en consideración los factores extralingüísticos que condicionan el uso del lenguaje, esto es, todos aquellos factores externos que no forman parte del significado formal de los signos. Se entiende como la relación de los signos con sus intérpretes o usuarios.

En el Curso de Lingüística General (1916) de Saussure, se encuentran esbozados los pilares de estos conceptos. La semántica y la pragmática lingüística son consideradas como parte capital de la reflexión sobre la lengua y el habla. La semántica es el significado, el sentido, lo que los signos representan per se. La pragmática es la apropiación, el uso, la interpretación que hacen los seres humanos de sus propios signos. En este sentido, la diferencia entre lengua y habla se aplica igualmente. Lo que no hay que perder de vista es que Saussure no separa ambos elementos, sino que los considera complementarios. No hay lengua sin habla, no hay pragmática sin semántica.  

Los signos tienen, sin duda, una dimensión social. Son usados por las personas dentro de un contexto determinado, razón por la cual todos estos aspectos no pueden ser obviados a la hora de estudiar los signos. La pragmática se ocupa, entonces, de las circunstancias en que se produce el proceso de expresión, comunicación e interpretación de los signos, en un tiempo, un espacio y una cultura determinados, trascendiendo, de esta forma, el propio texto; al contrario de la semántica, que son aspectos fundamentalmente propios e inmanentes al texto o al lenguaje, como la sintaxis o la gramática. Ese es el fundamento de todos los lenguajes.


sábado, 18 de julio de 2020

Angelus Novus

En 1921, el filósofo alemán Walter Benjamin (1892-1940), estaba en Berlín y adquirió un cuadro pintado en 1920, que le había llamado la atención, del pintor holandés Paul Klee (1879-1940), que se titulaba Angelus Novus. El título de la obra, Ángel Nuevo en latín, remite a una leyenda judía originaria del Talmud, y hoy el cuadro forma parte de la colección del Museo de Israel, en Jerusalén. Esta pintura tendría una importante repercusión en la vida de Benjamin, representando una fuente de inspiración constante y un catalizador de su pensamiento filosófico. Tan es así que en su ensayo Sobre el concepto de Historia, de 1940, dedica un segmento a esta pintura, que le lleva a una reflexión sobre la idea del progreso y sus consecuencias dentro del concepto de historia. Un segmento de ese apartado, es muy famoso, porque es un importante señalamiento a lo que se vivía en su momento. Este es el texto: 
"Hay un cuadro de Paul Klee llamado Angelus Novus. En este cuadro se representa a un ángel que parece a punto de alejarse de algo a lo que mira fijamente. Los ojos se le ven desorbitados, tiene la boca abierta y además las alas desplegadas. Pues este aspecto deberá tener el ángel de la historia. Él ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde ante nosotros aparece una cadena de datos, él ve una única catástrofe que amontona incansablemente ruina tras ruina y se las va arrojando a los pies. Bien le gustaría detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo destrozado. Pero, soplando desde el Paraíso, una tempestad se enreda en sus alas, y es tan fuerte que el ángel no puede cerrarlas. Esta tempestad lo empuja incontenible hacia el futuro, al cual vuelve la espalda mientras el cúmulo de ruinas ante él va creciendo hasta el cielo. Lo que llamamos progreso es justamente esta tempestad".
Walter Benjamin, Tesis XI, en Tesis sobre la filosofía de la historia, publicado en 1942.

Angelus Novus, Paul Klee, 1920

viernes, 17 de julio de 2020

Horizonte virtual

Aquí pongo una imagen realizada con programas informáticos, hallada en la Web, y es un "horizonte virtual", abstracto y colorido. Otra muestra de estética digital, de uso libre en el ciberespacio. 


jueves, 16 de julio de 2020

Una recomendación de Alejo Carpentier

"Cuidémonos de las palabras hermosas; de los mundos mejores creados por las palabras. Nuestra época sucumbe por un exceso de palabras. No hay más Tierra Prometida que la que el hombre puede encontrar en sí mismo".

Alejo Carpentier (1904-1980), escritor y periodista cubano, en El siglo de las luces (1963).