El escritor, filósofo y periodista checo-brasileño, Vilém Flusser (1920-1991), en su texto Die Zeit bedenken, interpreta una visión del mundo del filósofo alemán Martin Heidegger (1889-1976), de la siguiente manera:
"El tiempo coloca cada cosa en el lugar que le es debido. Si una cosa se aparta del suyo, entonces el tiempo vuelve a ubicar donde le corresponde: él dirige. Por ello el mundo está lleno de sentido: lleno de dioses. Este dirigir el mundo a través del tiempo es justo, ya que este pone todo en orden una y otra vez"
Esta es una forma de ver el mundo, según Flusser, mítica y dependiente de una imagen simulada por Heidegger, en una visión totalmente más allá de la metafísica.

Así ha sucedido en diversas artes: autores exitosos en su momento pasan al olvido rápidamente, incluso en vida, cuando sus obras no tienen trascendencia y solo dependen de una moda (o en algunos casos recientes, cuando deja de funcionar la maquinaria publicitaria que sostiene su fama). Por el contario, obras y autores poco conocidos se convierten al cabo de un tiempo en referencias universales. Kafka y Van Gogh son dos ejemplos de este proceso.
ResponderEliminarQué interesante la mención de Flusser sobre el orden del tiempo en Heidegger. Esta visión mítica nos invita a cuestionar nuestra propia subjetividad. Desde el desarrollo humano, comprendemos que es importante la visión del mundo de una persona para expandir sus posibilidades y alcanzar su máximo potencial.
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