domingo, 19 de enero de 2020

Índices

La cuarta especie de signo que define Thomas Sebeok ("Seis especies de signos") es el índice. El término viene de indicar, obviamente, así como nuestro segundo dedo de la mano es el índice, porque es el que nos sirve para indicar. Claro, acá no se usa en el sentido de "señalar" sino como "indicativo". Básicamente son signos que representan, a través de la conexión entre hechos, un significado determinado. En el índice existe una relación, a menudo de efecto y causa, en la que no importa la semejanza física o la interpretación del mismo significante con su representación.

Dice Sebeok: "Se dice que un signo es indexical cuando su significante es contiguo a su significado, o a una muestra de él. El término contiguo no tiene por qué ser interpretado literalmente en esta definición con significado de "adjunto" o "adyacente". En este sentido, la estrella polar  puede ser considerada como indicativa del polo norte por cualquier habitante de La Tierra, a pesar de las inmensas distancias que nos separan de ella". El concepto de índice ha sido uno de los más tratados y discutidos por los semiólogos, por lo amplio que puede llegar a ser. 

Un ejemplo clásico es el de Robinson Crusoe. Estando solo en la isla, un día vio la huella en la arena de un pie humano, que sabía no era el suyo. Eso fue índice suficiente para estar seguro de la presencia de otra persona en esa isla. Hay otros ejemplos similares: el humo visto a distancia es indicativo de fuego, una masa humana escapando y corriendo, es indicio de un peligro. Claro, los índices pueden ser naturales o artificiales también, pero según su naturaleza semántica simple y directa, se distinguen de los íconos y de las señales. 

En la siguiente publicación se explica uno de los conceptos más complejos en el campo de la semiótica, que es el de SÍMBOLO. 


sábado, 18 de enero de 2020

Iconos

La palabra "ícono" o "icono" (ambas acentuaciones son válidas) se refiere, en el campo semiótico, a  un signo que representa un objeto o una idea con los que guarda una relación de identidad o semejanza formal. Es la tercera especie de signos que describe Thomas Sebeok (ver aquí). Él lo define así: "Se dice que un signo es icónico cuando una similitud topológica entre un significante y su denotado". Esto es que hay cierta relación comprensible entre lo que se percibe y lo que representa. Una imagen, una fotografía, un diagrama, un dibujo, son buenos ejemplos.

Una aproximación sencilla al concepto, es la de una imagen o representación que sustituye a un objeto o a una idea por analogía o por convención. Claro, no puede decirse que toda imagen o foto sea un ícono. Debe haber una experiencia cognitiva y epistemológica, un conocimiento del significado. No hay una relación simétrica entre forma y contenido. Un signo icónico o un signo convencional independientemente representan a su representado, pero no viceversa.

El asunto se complica cuando se trasvasa el sentido al paradigma. Se dice que algo es icónico cuando es modelo de algo. Por lo tanto, esa imagen adquiere un valor simbólico, que ya es otra especie de signo. Sebeok admite que es un término muy susceptible de interpretaciones diversas, pero mientras haya una claridad respecto a la relación forma-contenido, puede aceptarse el concepto de signo icónico, diferente al de índice, como veremos en la siguiente publicación.

viernes, 17 de enero de 2020

Síntoma

El signo síntoma, es la segunda especie de formas sígnicas que el lingüista estadounidense Thomas Sebeok identifica en su clasificación semiótica de los signos (ver esta publicación aquí). Un "síntoma" es un signo compulsivo, de alguna forma automático y no arbitrario, que es capaz de mostrar, para un perceptor "X", un mensaje propio. 

Afirma Sebeok que en este caso, hay un significado unido a su significante a la manera de un enlace natural. Por su parte, y en el mismo concepto, se tiene al síndrome, que es una configuración de signos-síntoma, regida por normas, con una configuración estable. Si bien estos términos tienen connotaciones médicas, se pueden usar metafóricamente: "El origen de la antropología moderna fue un síntoma del colonialismo". 

En el caso de los síntomas, sus sentidos pueden ser diferentes para el emisor y para el receptor -usando los términos tradicionales-, porque si hablamos de un paciente, éste tiene una percepción subjetiva de un síntoma que el experto puede tratar objetivamente. El asunto es la interpretación. Eso es notable en el caso de la medicina.


El síntoma también puede identificarse con el indicio -que no es índice-, porque impulsa a la percepción de un contenido implícito no intencional. Pero en todo caso, no puede considerarse como elemento comunicacional, porque no hay ni convención ni intencionalidad, por más que haya significación implícita. Los síntomas pueden figurar en los sistemas paradigmáticos de signos (o sea, que tienen un sentido que puede ser decodificado), pero no en los sistemas lingüísticos, justamente por la ausencia de convención intencional. En la siguiente publicación, los signos icónicos.   

jueves, 16 de enero de 2020

Señales

La primera de las especies de signos que define Thomas Sebeok (ver Seis especies de signos) es la SEÑAL. Se debe entender por "señal" a aquel signo que de manera mecánica (naturalmente) o convencional (artificialmente), provoca alguna reacción en un perceptor. Las señales pueden entonces ser producidas por la naturaleza o por el hombre. Más aún, según Sebeok el perceptor puede ser un receptor artificial (una máquina), un organismo vivo (un ser natural) o una personificación (incluso un ente sobrenatural, como un dios). Esto puede implicar una cierta codificación y una decodificación.

Sebeok señala, aludiendo a una idea del investigador estadounidense C. R. Carpenter especializado en conducta de primates, que el manejo de las señales (cualidades, formas modelos), en líneas generales forma parte de un acontecimiento de estímulos que conforma un todo mayor, que surge de las combinaciones que resultan de una acción prolongada. Una señal es, entonces, un signo de tipo relacional. 

Dice Sebeok: "En mi opinión es esencial, en primer lugar, observar que la relación de la señal con el signo es la de una categoría marcada con una sin marcar, es decir, para ser más exactos la de una especie con un género al que pertenece". Puede haber así, una conexión ocasional entre el significado y la señal que se recibe. Otros autores reducen el espacio semiótico de este concepto, pero es una discusión que no puedo dar aquí. En la próxima publicación veremos siguiente especie de signo, el llamado "Síntoma".


miércoles, 15 de enero de 2020

Signos cero

Antes de describir las seis especies de signos que propone Thomas Sebeok, enumeradas en la publicación de ayer, voy a nombrar una forma sígnica que él llama "signo cero". Cuando un signo puede tener sentido obre la base de su propia ausencia, es un signo cero. El ejemplo más sencillo es el silencio. No decir nada puede significar, según el momento o contexto, una forma de decir algo. Explica Sebeok: "Cuando las condiciones contextuales son apropiadas, un signo puede, a veces, significar por su propia ausencia". Para seguir esta línea conceptual, es bueno entender al signo como una sustitución, como algo que está en lugar de otra cosa, y analizar esto según las dos visiones que el mismo Sebeok acepta: el punto de vista de bifacial de Ferdinand de Saussure y el triádico de Charles Sanders Peirce. 

Según Saussure, un signo es un elemento dual, como una hoja de dos caras, que por una tiene el significante (que es el signo en sí, que percibimos, sea palabra, sonido, imagen o representación) y por la otra el significado (la cosa representada, a la que sustituye y está cargada del sentido del contenido). Según Peirce, en cambio, el signo está compuesto por tres factores: el representamen, que es el signo que se percibe; el objeto, que es lo real a lo que el signo se refiere; y el interpretante, que es la idea que se tiene del objeto en sí, su concepto. En ambas definiciones, la suma de esos componentes, conforman la idea de signo. 

El signo cero entonces es aquel que, sin tener representación como tal, es capaz de tener un significado. No se refiere al número o dígito 0. Se trata de aquello que comunica con la ausencia de una presencia explícita, no tiene significante o representamen obvio. El vacío puede tener significados, por ejemplo, según su contexto y su momento. Incluso la desnudez, no llevar nada, puede tener múltiples sentidos. Por eso a veces, como dijo el político y periodista francés Georges Clemenceau, "manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra".

En las siguientes publicaciones trataré cada una de las especies de signos que definió Thomas Sebeok, sobre la base de diversas teorías semióticas.


martes, 14 de enero de 2020

Seis especies de signos

En su texto de 1994, Signos: una introducción a la semiótica, el lingüista estadounidense de origen búlgaro Thomas Sebeok (1920-2001) analiza los signos y sus derivaciones e implicaciones en el campo de la semiótica, y sus proposiciones teóricas parten de su definición y clasificación de los signos. 

Sebeok parte de la concepción de SIGNO planteada por el filósofo Charles Sanders Peirce, según la cual un signo es todo aquello que determina algo más para referirse a un objeto al que él mismo se refiere y del mismo modo, el signo se convierte en un nuevo signo o representación. La idea de la que parte Peirce es aquella que nos retrotrae a la Edad Media: aliquid stat pro aliquo, esto es, algo que representa a otro algo, una cosa que está en lugar de otra. En semiótica, esa sustitución de una cosa por otra mediante una convención o acuerdo, se entiende como semiosis; esta va de la percepción sensorial a la construcción de sentido, lo cual hace que un ser se vuelva un sujeto social.

A partir de allí tenemos distintas formas de signos, que se tipifican en seis especies según Sebeok:

  • Señales
  • Síntomas
  • Íconos
  • Índices
  • Símbolos
  • Nombres

En las próximas publicaciones iré describiendo cada una según el autor, y cómo se entiende en la comunicación contemporánea.


lunes, 13 de enero de 2020

Ilusiones auditivas

Aquí presento un video hallado en la Web, elaborado por el grupo español EnigmaCinco, que demuestra cinco ilusiones que afectan nuestra percepción a través de los oídos, incluyendo la Holofonía, que es, probablemente la más compleja. Es un ejercicio interesante y que tiene que ver con la multimedialidad y multimodalidad sensorial que nos rodea. 



Espero que YouTube no cancele esta cuenta o elimine este video, como tantos otros

domingo, 12 de enero de 2020

El Movimiento Isotipo

Hace casi cien años, comenzó un importante movimiento de diseño gráfico que se consolidó después de la Segunda Guerra Mundial, y que fue fundado por el psicólogo y diseñador austríaco Otto Neurath (1882-1945): el Movimiento Isotipo. El ISOTIPO, que también puede llamarse imagotipo,es un signo gráfico que no incluye el nombre del elemento identificado. Hoy se aplica principalmente en el campo corporativo y de marca, pero su origen viene del espectro de la comunicación visual. El nombre español de "isotipo" deriva de una traducción incorrecta de la sigla en inglés ISOTYPE (International System of TYpographic Picture Education), que es el nombre con el que Otto Neurath -junto con el ilustrador Gerd Arntz-, denominó a su proyecto, previamente llamado Wiener Methode der Bildstatistik (Método Vienés de Estadísticas con Imágenes), desarrollado en Viena entre 1925 y 1934. Lo que buscaba ese proyecto era conseguir una forma de comunicar ideas visualmente, de manera sencilla y universal.

Neurath sintió que los cambios sociales y económicos que se sucedían después de la Primera Guerra Mundial, demandaban una nueva comunicación, clara y eficiente, para ayudar a comprender las situaciones culturales y sociales que se presentaban, sobre todo en el campo de la salud, vivienda y economía. Para presentar datos complejos, y en especial datos estadísticos, desarrolló un sistema de pictogramas elementales. Su concepto era lograr planos e imágenes informativas completamente funcionales, desprovistos de cualidades decorativas. Un ejemplo es el uso de una tipografía limpia y sin rabillos (serifs), como la letra FUTURA, para obtener un texto muy claro.

En 1934  Neurath se mudó a Holanda, donde trabajó con otros diseñadores y creó un sistema visual sintetizado que podía comunicar información a través de un sencillo medio no verbal. Aunque en un principio Neurath tenía la intención de que el isotipo se empleara para fines educativos, acabó teniendo más impacto en la evolución del diseño gráfico, e influyó notablemente el campo de la infografía y la información visual, disciplinas que se encontraban en plena evolución en aquella época. Actualmente se identifica al isotipo como un logotipo, pero esto es incorrecto, ya que por su origen, un isotipo debe comunicar de manera independiente, sin el uso de la palabra escrita, y sin alusiones a marcas o empresas.

En 1940, los integrantes de grupo (Otto Neurath, el ilustrador Gerd Arntz, la diseñadora Marie Reidmeister y el tipografista Rudolph Modley), huyeron a Inglaterra, donde pudieron elaborar mejores formas y modelos, reduciendo al mínimo la información dibujada para poder transmitir los mensajes sin confusión, comprensibles en cualquier idioma y en cualquier parte del mundo. 

La contribución del Movimiento Isotopo a la comunicación visual, es la serie de convenios que se establecieron en las siguientes décadas para formalizar el uso de un lenguaje gráfico universal y simple, con una sintaxis propia, con pictogramas que arman un sistema de imágenes conectadas, que generan una estructura y un significado muy fácil de percibir. Muchos de estos conceptos son aplicados con renovado impulso en la actualidad. 








sábado, 11 de enero de 2020

El museo girado

El museo privado noruego Kistefos, que incluye el parque de esculturas más grande del norte de Europa, ha abierto una nueva extensión dramática diseñada por BIG-Bjarke Ingels Group. El nuevo edificio, llamado The Twist (El Giro) por su forma curva, cruza el río Randselva para conectar los lados norte y sur del complejo existente. Su estructura, basada en programas informáticos, impresiona por su forma inusitada.

Se inauguró en octubre de 2019, y está concebido como un segundo puente en el parque de esculturas que ahora existe, formando un circuito continuo a través de ambas riberas del río.  Diseñado por el arquitecto Bjarke Ingels, y con un costo total de casi 23 millones de dólares, The Twist funciona como un espacio de exhibición y una plataforma panorámica para ver el paisaje circundante. Este edificio se sitúa en el distrito de Hadeland, cerca de la capital noruega (Oslo), en el extremo sur del lago Randsfjorden, una zona que se ha convertido en una mezcla de paisaje rural, cultura y arte, con obras de Yayoi Kusama o Fernando Botero, entre otros.

El Museo Kistefos tenía una gran necesidad de un edificio nuevo y moderno para poder albergar nuevas exposiciones de arte contemporáneo. Fundado en 1995 por el empresario y coleccionista de arte noruego Christen Sveaas, el museo ocupa el antiguo sitio del negocio familiar de pulpa de madera, establecido por el abuelo de Sveaas hace 130 años. Kistefos comprende un museo industrial que conserva la fábrica de celulosa original y completamente intacta del siglo XIX, galerías de exhibición y un parque de esculturas con obras específicas de Tony Cragg, Anish Kapoor, Marc Quinn y Lynda Benglis, y varios artistas contemporáneos más. Ahora el objetivo es atraer a 100,000 visitantes al complejo en 2020. Con este nuevo e innovador espacio, seguro lo consigue.









viernes, 10 de enero de 2020

Paisaje fantástico en 3D

Aquí pongo una ilustración creada usando programas digitales, en la que se muestra un paisaje fantasioso, con el tema de una catedral al estilo gótico, con un puente de arcos romano, en un acantilado al borde de una estruendosa catarata durante una puesta de sol, generando una vista muy imaginativa. Es curioso como en el mundo digital se pueden fusionar tantos estilos y tantas estéticas. Es una imagen hallada en la Web, de libre uso. 


jueves, 9 de enero de 2020

Una teoría del hipertexto por George Landow

El profesor de Lengua Inglesa e Historia del Arte en la Universidad de Brown en Rhode Island, EE.UU., George P. Landow, ha desarrollado una línea de investigación que trabaja la idea de una teoría crítica del hipertexto. Los artículos y libros de Landow se han enfocado en el estudio de la evolución de los efectos de las nuevas tecnologías sobre el lenguaje y la literatura, haciendo enlaces con los trabajos de críticos como Jacques Derrida, Roland Barthes, Gilles Deleuze, Paul de Man o Michel Foucault, desde un punto de vista crítico. El análisis de Landow abarca espacios bien definidos: el desarrollo conceptual del "hipertexto", las implicaciones que tiene para la teoría e instituciones literarias, las aplicaciones educativas y los aspectos políticos de esta técnica.

Se entiende por hipertexto a las estructuras no secuenciales (lineales) que permiten crear, agregar, enlazar y compartir información de diversas fuentes por medio de enlaces asociativos y redes sociales. El hipertexto es texto que contiene enlaces a otros textos. Según Landow, el efecto básico de la irrupción de los hipertextos en la vida cultural es el de hacer manifiesto que muchas de las facetas que consideramos naturales, en los textos que hasta hoy manejamos, son fruto de unas convenciones socio-culturales. El hábito tiende a convertir en natural aquello que no lo es. En el caso de los textos, la tecnología de lo impreso se ha superpuesto a lo estrictamente literario y se ha confundido hasta constituir una amalgama que casi no se puede diferenciar.

En su momento, la tecnología de lo impreso supuso una revolución que afectó de forma radical al concepto de creación literaria, al de obra de autor y, por supuesto, al de público. Se pasó de lo oral a lo visual (el texto leído). Ahora todas estas instancias del sistema literario se ven redefinidas dentro del marco que crea la tecnología tipográfica. Ya no hay una linealidad sino una multitemporalidad. 

Por supuesto, esto se debe ver más allá de la tecnología y lo utilitario, y es aquí donde Landow hace su crítica y su aporte. La hipertextualidad, que ya se convierte en hipermedialidad, permite superar aquellos límites que los formatos tradicionales imponen. De hecho, según él, los límites que la obra literaria tenía trazados no eran en su totalidad propios, sino que estaban determinados por el medio en que se desarrollaba. Ahora podemos (y debemos) olvidarnos de las restricciones y crear literatura multiforme. 

Si la tecnología determina las formas del pensamiento y su expresión, la llegada de una nueva tecnología dará lugar a nuevas formas culturales. Así, el hipertexto, con sus redes de nodos y enlaces permite superar las jerarquías de lo impreso, y al no ser un sistema cerrado, permite desplazar la responsabilidad de la decisión de lectura y secuencia en el destinatario. El hipertexto es un sistema abierto que permite al receptor construir sus propios caminos de lectura saltando contenidos conforme a sus intereses. El texto tradicional tiene un principio y un final; en el hipertexto esto no está dado, sino que se crea en cada lectura conforme a los recorridos que establezca cada lector. El texto se termina; el hipertexto, en cambio, continúa creciendo gracias a la posibilidad de añadir nuevos mensajes por parte de sus autores o, incluso, sus lectores, generando una interacción que sólo es propia de estas nuevas plataformas. 

Estos son los libros de George P. Landow:

Hipertexto 3.0: Teoría crítica y nuevos medios en una era de globalización, 2005
Hipertexto 2.0: La convergencia de la teoría y tecnología crítica contemporánea, 1997
Hipertexto: la convergencia de la teoría y tecnología crítica contemporánea, 1991
Hiper / Texto / Teoría, 1994
Hipermedia y estudios literarios, 1994 (con Paul Delany)
La palabra digital: computación basada en texto en las humanidades, 1993 (con Paul Delany)


miércoles, 8 de enero de 2020

Un cuento antes de dormir

Este es un corto de animación realizado en 2008, que combina la técnica 3D con 2D, en un film muy bien logrado, con una trama muy original. Titulado "La bella durmiente de la abuela O'Grimm" (Granny O'Grimm's Sleeping Beauty), muestra a una abuela poco común que le cuenta un cuento a su nieta, en una versión muy particular. Escrito y realizado por Kathleen O´Rourke, y dirigido por Nicky Phelan, con música de Gregory Magee, fue producido en Irlanda con el patrocinio del Irish Film Board. Más información en www.brownbagfilm.com.  






martes, 7 de enero de 2020

Sobre el Art Deco (y 4)

El Art Deco, del cual he estado comentando en las últimas publicaciones, tiene unas características que le hacen diferente en su momento histórico, porque a pesar de ser visto como un estilo que resalta lo "decorativo", resulta de la fusión de varias tendencias de principios del siglo XX. Y si bien es en la arquitectura internacional donde más se identifica, no estuvo limitado a edificios; máquinas, muebles, barcos, automóviles y hasta vestuario se diseñó con los elementos estilísticos propios de este arte. 

Por ejemplo, el transatlántico SS Normandie, cuyo viaje inaugural tuvo lugar en 1935, fue diseñado incorporando muchos diseños Art Deco en su interior, incluso un salón comedor cuyo techo y decoración estaba realizada con vidrio de Lalique, un material típico de este movimiento. Otros buques con influencia Art Deco en su decoración fueron el Île de France, el Queen Mary y el Nieuw Amsterdam. El Art Deco también se aplicó en el algunos ferrocarriles, como en el famoso Orient Express;​ y en la aviación, como en el avión 1000E Manhattan. Incluso el famoso puente Golden Gate entre Oakland y San Francisco está construido con elementos estéticos de este estilo. La estatua del Cristo Redentor en Río de Janeiro está también diseñada bajo esos patrones.  

A pesar del eclecticismo de sus influencias formales y estilísticas, el Art Deco es consistente y posee una clara identidad propia. No se trata de un historicismo ni de un anacronismo; es fiel a su época y deja entrever la noción futurista de la Revolución Industrial. Su simbolismo gira en torno al progreso, el ordenamiento, la ciudad y lo urbano, y la maquinaria. Elegante, funcional y modernista, representó una concepción representativa del mundo entre la Primera y la Segunda Guerra mundial. Aún ahora, en este mundo digital, se valoran los aportes que el Art Deco nos dejó.










lunes, 6 de enero de 2020

Sobre el Art Deco (3)

Si bien el Art Deco surge en Francia a mediados de los años 1920, y casi como combinación del Art Nouveau y el Modernismo europeos, va a ser en América, y en particular en los Estados Unidos, donde tenga más relevancia durante la década de 1930. En correspondencia con sus influencias maquinistas, se caracterizó por los materiales utilizados, tales como aluminio, acero inoxidable, laca, madera embutida, y texturas de imitación a pieles animales. En el campo del diseño gráfico, el uso de tipografía en negrita, sans-serif o palo seco, el facetado y la línea recta o quebrada (opuesto a las curvas sinuosas y naturalistas del Art Nouveau), fueron típicos. 

Algunos patrones de ornamento se usaron en aplicaciones bien diferentes: desde el diseño de zapatos para señora hasta las parrillas de radiadores en los autos, así como en el diseño de interiores y rascacielos como el Edificio Chrysler o el Empire State Building. Estos dos son ejemplos muy notables, pero en la arquitectura estadounidense hay muchos más. De hecho, la ciudad de Miami, en Florida, es casi un muestrario de edificios Art Deco de la década de 1930. Se pueden enumerar decenas de edificios en ciudades como Los Ángeles, Kansas City, Dallas y Nueva York. Claro, en ciudades de Francia, Bélgica, España, Portugal y Europa en general hay aún muestras de este estilo, así como en diversas ciudades de Latinoamérica. 

Pueden ponerse muchos ejemplos; el Palais de Chaillot y el Palais de la Porte Dorée, en París, la Basilique du Sacré-Coeur de Koekelberg en Bruselas, la Finca Roja y el Rectorado de la Universidad en Valencia, la Battersea Power Station y algunas estaciones del Underground de Londres, el Teatro Capitolio de Lisboa; en Estados Unidos, además de cantidad de edificios en Miami, están el Wiltern Centre y el Bullocks Wilshire Building en Los Angeles, el Union Terminal de Cincinatti, el famoso Rockefeller Center en NYC, el Empire State y el Chrysler Building; y en latinoamérica el Edificio Bacardí en La Habana, El Edificio Kavanagh en Buenos Aires, la Iglesia de Santa Terezinha en Río de Janeiro y en Caracas el Edificio Manhattan, entre muchas obras en todo el mundo. Aquí pongo algunas imágenes, y en la siguiente publicación mostraré algunas otras manifestaciones del Art Deco. 

Palais de Chaillot en Trocadero

Palacio de la Porte Dorée en París

Basílica Sagrado Corazón en Koekelberg

La Finca Roja

Universidad de Valencia

Battersea Power Station

Estación Metro de Londres

Teatro Capitolio de Lisboa

Wiltern Centre

Bullocks Wilshire Building

Estación Terminal Union en Cincinatti

Rockefeller Center

Empire State

Torre Chrysler

Edificio Bacardí

Edificio Kavanagh

Santa Terezinha

Edificio Manhattan

Distrito Art Deco en Miami Beach

domingo, 5 de enero de 2020

Sobre el Art Deco (2)

El llamado Art Deco, surgido en la segunda década del siglo pasado, tuvo cierta repercusión en su momento por rescatar y renovar algunos aspectos clásicos de los criterios decorativos tradicionales, pero con un aire moderno. Geometrización, racionalismo y dinamismo son elementos claves en su estética. 

Este movimiento es, de cierta forma, una amalgama de muchas tendencias y condiciones diversas propias de principios del siglo XX y, a diferencia del Art Nouveau, toma como referencia las vanguardias que le preceden: constructivismo, cubismo, futurismo, modernismo y racionalismo Bauhaus. Si inspira también en expresiones historicistas, de Egipto y Asiria, asumiendo ciertas líneas duras, afines a la monumentalidad clásica, con elementos decorativos limpios, de fuerte presencia en sus composiciones.

También reflejó la evolución de las máquinas: utilizó las innovaciones de la época para sus formas, tales como líneas aerodinámicas, producto de la aviación moderna, la iluminación eléctrica, la radio, el revestimiento marino y las estructuras metálicas. Eso le permitió la construcción de rascacielos con una estética muy identificable. Estas influencias del diseño se expresaron en formas fraccionadas, cristalinas, con presencia de bloques cubistas o rectángulos y el uso de la simetría. 

Si bien al Art Deco se dejó ver en casi todas las ramas del diseño, fue en la arquitectura donde se hizo más notable. Una cosa curiosa es que, como reflejo de la incipiente globalización, fue un estilo que se internacionalizó, por lo que hay obras Art Deco en muchas ciudades del mundo. Si bien hoy ya no es actual, sigue siendo inspiración para algunas manifestaciones digitales de las llamadas "retro", y su valor está reconsiderado. En la siguiente publicación mostraré varios ejemplos interesantes.