sábado, 16 de noviembre de 2019

Más sobre la cibernética

En la publicación anterior hice referencia a una definición de cibernética dada en la década de 1950, aunque ya en 1948 el matemático estadounidense Norbert Wiener (1894-1964) había publicado el libro Cibernética o el control y comunicación en animales y máquinas, donde se la identifica clara y específicamente como ciencia ligada a la electrónica, más allá de la vinculación con la política que este término podía tener desde la época de Platón (kyberneter=gobernador).

En 1966, el profesor francés Aurel David publicó La cibernética y lo humano, libro de divulgación muy novedoso para la época, donde también analiza el sentido del término cibernética. Hace un resumen de los conceptos vertidos hasta la fecha, y luego estudia la relación entre la máquina, su gobierno y el hombre como "piloto". Resalta la importancia que esa relación va a tener en el futuro, y afirma:
"La cibernética no es solamente una técnica de todas las técnicas, sino que establece y desbroza su propio campo de acción, que va quitando al capitán humano para entregarlo a las actividades determinadas. Puesto que, en efecto, el capitán humano no se limita siempre a la mera indicación del objetivo". 
En este sentido, señala Aurel David, la cibernética es la ciencia que ayuda a la guía humana para lograr sus objetivos, supliendo aquellas acciones que pueden ser previstas y programadas, dejando en el piloto sólo la meta y no el derrotero. Naturalmente esta idea posteriormente  ha sido desarrollada desde nuevas ópticas, pero sin duda es una buena noción de partida.
  

viernes, 15 de noviembre de 2019

Una definición de "cibernética"

Ya en este blog he abordado temas que tocan al concepto de lo que se entiende por "cibernética" (ver: https://ciberestetica.blogspot.com/2011/12/concepto-de-cibernetica.html). Por supuesto, para un sitio cuyo contenido es la ciberestética, esta es una definición importante. Además, no hay una única aproximación a este noción, por lo que resulta siempre interesante ver distintas visiones. 

En 1956, el matemático y científico francés Louis Pierre Couffignal (1902-1966), uno de los pioneros en esta área, afirmó: "La cibernética es el arte de hacer eficaz la acción". Esto considerando que es eficaz aquella acción guiada, es decir, la acción controlada hasta el último instante del acto racional. Esto lo podemos aplicar, justamente, al arte en el ciberespacio: arte proveniente de la acción en el campo de la lógica, de manera eficaz, sin perder toda forma de creación, imaginación y sensorialidad. 


jueves, 14 de noviembre de 2019

Semanálisis

La filósofa búlgara Julia Kristeva, nacida en 1941, es teórica de la semiótica, ademas de psicóloga y activista feminista, y desde hace varias décadas ha trabajado en el campo de la lingüística y las significaciones. Una de sus propuestas es el estudio de los textos bajo un modelo que ella llama "semanálisis": una semiótica basada en la lingüística estructuralista y en el psicoanálisis, que intenta demostrar el carácter heterogéneo del lenguaje. Se centra en la materialidad de los lenguajes (sus sonidos, ritmos y distribución gráfica), y no simplemente en su función comunicativa.

Se trata entonces de una ciencia crítica y, al mismo tiempo, una crítica de la ciencia, porque sirve para analizar cualquier texto y cualquier práctica significante desde la perspectiva semiológica post-estructuralista. Esa lógica puede relacionarse con los procedimientos científicos convencionales que, sobre la base del análisis estructural se esfuerzan por eliminar la contradicción entre funcionamiento y convencionalismo del lenguaje. Según ella, la base material del lenguaje no puede explicarse dentro de los límites de una lógica científica convencional.

Kirsteva propone para ello el estudio de la "Intertextualidad": el campo de transposición de diversos sistemas significantes, en el cual el texto es un espacio en el cual se cruzan y se entrecruzan múltiples enunciados tomados de otros textos. Ella aplica este análisis a la poesía, y remplaza la subjetividad con la que usualmente se analiza esta manifestación por una comprensión simbólica, porque el significado de un texto no se transfiere de escritor a lector, sino que es mediado por una serie de códigos que involucran otros textos y experiencias. Como consecuencia, hace distinción entre lo semiótico y lo simbólico, definiendo cada uno como "genotexto" y "fenotexto" respectivamente. El genotexto es un proceso y el fenotexto es el lenguaje de la comunicación. No existen aislados, sino que aparecen juntos en lo que ella llama el proceso de significación.


Finalmente Julia Kristeva aplica un enfoque psicológico al texto y a la comunicación, ya no estructuralista, sino desde el psicoanálisis. Es por esto que resalta la importancia de que el sujeto particular pueda acceder a lo simbólico. Para ello es preciso que se conserve una armonía entre la identidad y los elementos poéticos. El semanálisis implica romper el sentido cerrado de lo simbólico, para entender que vivimos en una sociedad donde el sentido es un proceso abierto, en constante transformación. 


martes, 12 de noviembre de 2019

Fractal en planos

Ya en este blog he nombrado y descrito a las FRACTALES. Una fractal es una figura, que puede ser espacial o plana, formada por componentes infinitos. Su principal característica es que su apariencia y la manera en que se distribuye estadísticamente, no varía aun cuando se modifique la escala empleada en la observación. Eso permite la formación de formas, figuras y superficies sorprendentes por su regularidad, y desarrollo infinito. Aquí muestro una curva fractal que se divide en planos de profundidad, realizada con programas informáticos y hallada en la Web, para su uso libre. 


lunes, 11 de noviembre de 2019

La estética de Signac

Tal día como hoy, 11 del 11, pero en 1863, nace en París, Francia, Paul Victor Signac, pintor neoimpresionista, famoso por su desarrollo de la técnica "puntillista", junto con Georges Seurat (1859-1891). Esta forma de pintar, que conceptualmente se conoce como  Divisionismo, consiste en cambiar la pincelada por el punto, y fundamentar el cuadro no en la forma sino en el color. De esta manera se produce una liberación cromática del objeto respecto a su volumen. 

Fue un estudioso de las ciencias y de las artes, y esto le permitió llevar su trabajo al campo de lo intelectual. Publicó varios libros sobre sus contemporáneos y dejó varias obras importantes sobre teoría del arte. Comenzó en su juventud a pintar, tras algunos viajes por Europa, mientras estudiaba arquitectura. En 1884 conoció a Claude Monet (1840-1926) y a Seurat. Le sorprendieron los métodos de trabajo sistemáticos de este último y su teoría de los colores, y se convirtió en su seguidor, amigo y heredero, con su descripción del método del neoimpresionismo (como dio en llamarse a la segunda ola de impresionistas) y el Divisionismo. Bajo la influencia de Seurat, abandonó las pinceladas cortas del impresionismo con las que había empezado a pintar, para experimentar con pequeños puntos, científicamente yuxtapuestos, de color puro, con la intención de combinarlos y mezclarlos no en el lienzo sino en el ojo del espectador, cosa que sería la característica definitoria del puntillismo.

Paul Signac estuvo entre los fundadores de la Société des Artistes Indépendants ("Sociedad de artistas independientes"), que en 1884 se juntaron para rebelarse ante los patrones estéticos impuestos por los jurados de los Salones de Exposición franceses, notablemente conservadores. En algún momento, Signac abrazó las ideas anarquistas, y decidió también probar con medios no tradicionales en la pintura y escultura. Tras varios años de viajes y experimentación, murió en 1935. Lo más importante es su estilo, que define una manera original de enfrentar las figuras y los temas, y que de alguna manera, sorprendentemente, prefigura el uso del pixel en la creación de imágenes visuales. Aquí pongo una muy pequeña muestra de algunas de sus más trascendentes obras. 









domingo, 10 de noviembre de 2019

"La huida", un corto en animación 3D

Aquí presento un corto de animación digital, realizado en el Ringling College of Art Design, de Sarasota, Florida, en 2013, por Susan Yung, Emily Buchanan and Esther Parobek, alumnos de esa institución. Es una historia sobre un joven llamado Stanley y su apreciada nevera de la década de 1950. Un hecho inesperado hace que Chillie, el refrigerador, huya de su casa; por esto el film se llama "Runaway", esto es, Huida. Si bien la estética es muy sencilla, está muy bien lograda en sus intenciones comunicativas. Aquí hay más información: facebook.com/RunawayChillie.


sábado, 9 de noviembre de 2019

Crudo y cocido

En 1964, el antropólogo francés Claude Lévi-Strauss (1908-2009), publicó un ensayo teórico que formó parte de un volumen de la serie Mythologiques ("Mitológicas" ), titulado Lo crudo y lo cocido (Le Cru et le Cuit, en francés), que significó un aporte fundamental a interpretación antropológica y semiológica de una de las características más identitarias del ser humano: su forma de alimentación. El planteamiento es que, una de las cosas que realmente identifican a la raza humana, es su capacidad de procesar y cocinar sus alimentos, hecho que no sólo le distingue del resto del reino animal, sino que sirve como base a una serie de transformaciones culturales y comunicacionales que sentarán las bases de la cultura y las formas sociales de la humanidad. 

De hecho, Lévi-Strauss parte de una secuencia: curdo, cocinado, podrido. Más aún, reconoce que la alimentación humana incluye formas en los tres estados (hay quesos, pescados y carnes que se comen "podridos", por ejemplo), pero en realidad, lo que hace la diferencia es la capacidad de transformar aquello estrictamente natural, en algo comestible (mucha comida "cruda" también recibe tratamientos: se pela, se lava, se adereza).  Otro punto interesante es que, desde el punto de vista semiótico, la cocción de los alimentos incorpora nuevas terminologías. Los grupos humanos que no cocinaban, no tenían la palabra para decir «cocina» o «cocción». En consecuencia, no tienen además la palabra para decir «crudo», puesto que el concepto mismo no puede diferenciarse. 

Este planteamiento de Lévi-Strauss, que trajo diversas polémicas, inspiró también a muchos otros estudiosos a investigar este fenómeno diferenciador entre crudo y cocido. El filósofo francés Roland Barthes (1915-1980) en sus "Mitologías" también trabaja, casi en paralelo, el tema de la cocción y la significación. Habla de comida básica y necesaria, pero también de comida ornamental y simbólica. No sólo hay una diferenciación entre lo crudo y lo cocido, sino entre lo significativo y lo esencial. ¿Por qué hay tantas clases de vinos, y de quesos y de postres? ¿Qué dice de nosotros lo que comemos?

Por otra parte, el farmaceuta español Faustino Cordón (1909-1999), publicó un libro titulado Cocinar hizo al hombre (1980), que contiene reflexiones en buena medida convergentes y seguramente deudoras de las de Lévi-Strauss. Para Cordón, el dominio del fuego fue lo que permitió al hombre lograr otras conquistas técnicas que con el tiempo le haría le especie que es ahora, empezando, lógicamente, por la tecnología de la transformación de los alimentos crudos en cocidos. Lo más original de la teoría de Cordón es que, según él, el aprendizaje de las técnicas de la cocina debió preceder necesariamente, y motivar o estimular, el aprendizaje de las técnicas de la palabra y de la comunicación oral.

Sin duda la cocina es un factor cultural fundamental, no sólo por lo que significó en la evolución humana, sino porque con el tiempo fue derivando en formas complejas de elaboración y producción. Cada pueblo desarrolla sus maneras culinarias, y eso es también un componente social trascendente. Pasar de lo crudo a lo cocido no sólo nos hace humanos, sino que nos identifica cultural y socialmente, y contribuye a formar un entramado comunicacional complejo y único.


miércoles, 6 de noviembre de 2019

Chip cuántico

Recientemente, un par de científicos singapurenses, profesores de la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU), Liu Ai Qun y Kwek Leong Chuan, desarrollaron un diminuto chip que promete ofrecer más seguridad que el actual sistema de encriptado de datos que usan canales como WhatsApp. Le han llamado "chip de comunicación cuántica" y mide unos tres milímetros, mil veces más pequeño que sus predecesores en uso hoy, y que con seguridad revolucionará la seguridad de las comunicaciones en línea.

Este dispositivo se llama así porque usa una "clave cuántica", es decir, una especie de "contraseña" que está contenida dentro de cada mensaje y que varía en cada envío de información. Esta es una tecnología que lleva algunos años siendo estudiada en los EE.UU., China y el Reino Unido. Este chip, que espera ser comercializado en 2020, puede abrir las puertas a la implementación de sistemas de seguridad y eficiencia más efectivos, en dispositivos compactos como tabletas, teléfonos y relojes inteligentes.

La comunicación cuántica no usa cifrados matemáticos, sino que se basa en los principios de la física cuántica, la ciencia que estudia la materia a nivel de partículas subatómicas. Actualmente existen equipos de comunicación cuántica pero son tan grandes como un refrigerador y ocupan mucho espacio en laboratorios y oficinas. La novedad es que este en mucho más pequeño, lo cual lo hace muy utilizable. Esta tecnología elimina la necesidad de ingresar contraseñas o datos biométricos adicionales. "Este es el futuro de la comunicación segura y nuestra investigación ayudará a impulsar la creación de dispositivos de comunicación de próxima generación, así como a mejorar los servicios digitales de bancos y gubernamentales", dijo el profesor Liu al ser entrevistado por la BBC. Este invento responde a una de las inquietudes más fuertes de hoy: cómo mantener a salvo los datos que enviamos a diario a través de redes de mensajería y comunicación electrónica, o cómo evitar que sean hackeados. Parece que ya hay una respuesta.


Fuente: BBC News

martes, 5 de noviembre de 2019

La caja negra de Charles Morris

El filósofo, semiótico e ingeniero estadounidense Charles Morris (1901-1976), uno de los fundadores de la Teoría de los Signos en la década de 1930, propuso varias ideas novedosas para entender al signo y su funcionamiento en las ciencias experimentales, entre las cuales, curiosamente, incluía la semiótica. La "ciencia de los signos" era, para él, la "metaciencia", dado que no hay ciencia que no pueda elaborarse sin el uso de los signos. 

Fue capaz de conjuntar las teorías semióticas triadistas de Charles Sanders Peirce, con las del positivismo lógico del Círculo de Viena formado por Moritz Schlick. Así, Morris trata de desarrollar una ciencia de los signos sobre una base biológica y específicamente con el marco teórico de la ciencia del comportamiento. Este enfoque determina su visión sobre la semiótica. Fusiona el modelo triádico del signo de Peirce con la propuesta de la caja negra del conductismo, una corriente filosófica con una base biológica muy marcada por un modelo de tipo mecanicista, que guía sus propuestas. 

La caja negra es una metáfora usada por ciertos psicólogos para designar aquel elemento integrador de un modelo abstracto sobre el funcionamiento de un sistema, que se halla entre la entrada (input) y la salida (output). Es decir, esa caja negra es el espacio que se encuentra entre el estímulo y la respuesta (conducta). Un esquema, a todas luces, funcionalista. Morris es positivista y conductista, por lo que abraza las concepciones mecanicistas de la ciencia. 

Entonces concibe la semiótica como una ciencia de dos caras. Por una parte, es una ciencia en sí misma. Afirma que la semiótica puede ser la disciplina unificadora de las ciencias humanas en general. Por la otra, es un instrumento de la ciencia, por cuanto toda ciencia utiliza y se expresa con signos. Pero su proposición para entender la constitución de los signos es triádica, como la había planteado Peirce, esto es, una tripartición en tres dimensiones: la del vehículo sígnico, la del designatum y la del interpretante. La manera como se hace para que el sistema funcione, es una extrapolación de esa caja negra: el signo es algo que alude a algo para alguien. Allí se encuentra la clave, el signo como esa caja negra, y es la base para toda su subsiguiente argumentación.