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domingo, 8 de febrero de 2026

Otra de Umberto Eco y lo bueno

"Si juzgamos a partir de nuestra experiencia cotidiana, tendremos que considerar bueno aquello que, no solo nos gusta, sino que además querríamos poseer". 

UMBERTO ECO (1932-2016) escritor, filósofo, semiótico y profesor universitario italiano.

martes, 31 de octubre de 2023

Un párrafo de Umberto Eco sobre la estética del siglo XX

En su libro de 1968, La definición del arte, el autor italiano Umberto Eco (1932-2016), afirma sobre la estética del siglo XX en relación con visiones anteriores:

"Parece, en cambio, característico de la estética contemporánea el no pretender ser ciencia normativa ni partir de definiciones apriorísticas, el haber renunciado, en definitiva, a basar las posibilidades de una actividad humana sobre presuntas estructuras inmutables del ser y del espíritu; pretende, por el contrario, una fenomenología concreta y comprensiva de las distintas actitudes posibles, de las múltiples manifestaciones de los gustos y de los comportamientos personales, precisamente para explicar una serie de fenómenos que no pueden ser definidos con una fórmula inmovilizadora, sino sólo a través de un discurso general que tenga en cuenta un hecho fundamental: la experiencia estética está hecha de actitudes personales, de transformaciones del gusto, de adecuaciones de estilos y criterios formativos;  análisis de las intenciones, descripción de las formas a las que dan lugar, constituyen entonces la condición esencial para llegar a conclusiones generales que describan las posibilidades de una experiencia que no puede definirse normativamente".

Esta idea (también expuesta ya en un texto anterior de Eco) puede ser válida hoy ser aplicada a la estética en el siglo XXI, incorporando los elementos del digitalismo. 

domingo, 5 de febrero de 2023

Semiosis ilimitada

¿Qué es la semiosis ilimitada? El primero que propone este concepto es el semiótico y filósofo estadounidense Charles Sanders Peirce (1839-1914), quien de partida define a la semiosis como aquel proceso mediante el cual un sonido, objeto, marca o convenio se convierte en signo, entendiendo a este como "algo que está en lugar de otra cosa". La semiosis entonces se trata de un proceso que involucra una serie de elementos, porque los signos no son objetos dados de antemano, sino que cualquier cosa puede funcionar como un signo si establecen las relaciones pertinentes exigidas, a saber, la referencia a un objeto y su interpretación. No hay que olvidar que Peirce entiende que un signo tiene tres componentes: el representamen, el objeto y el interpretante. En este modelo semiótico para que algo funcione como signo debe ser requisito indispensable la existencia de estos tres elementos que ocupan desde el punto de vista lógico el lugar de un primero, un segundo y un tercero respectivamente (ver https://ciberestetica.blogspot.com/2017/10/el-signo-para-peirce.html). Ahora bien, la semiosis resulta ser, al final, un proceso ilimitado. ¿Qué significa eso?

Peirce dice que la semiosis ilimitada es cuando todo signo interpreta a otro signo y su condición fundamental consiste en esta regresión al infinito. Lo concibe como el fenómeno por el cual un signo da origen a otro. Por ejemplo, una palabra define a otra y esta a otra, y así de manera infinita. O bien una imagen está compuesta de otras imágenes, que a su vez están compuestas de signos, símbolos, señales, que son íconos, que están compuestos por unidades gráficas visuales, que se van sumando y componiendo en otras imágenes. En otras palabras, la semiosis ilimitada implica el dinamismo del modelo que se refleja en la posibilidad de continua referencia de unos signos a otros, aunque efectivamente, en el momento de uso del signo, esa semiosis ilimitada no se realice obligatoriamente. Otro buen ejemplo es el del diccionario: se busca el significado de una palabra y esa definición usa a su vez otras palabras, mismas que tienen también sus propias definiciones, que requieren de otras palabras para ser definidas y así sucesivamente, lo que lleva a una secuencia ilimitada, casi infinita.  

Varios teóricos de la semiótica has estudiado este fenómeno, notablemente Umberto Eco, quien destaca que la simplicidad de la semiosis, que establece la relación entre representamen, objeto e interpretante, es de una simple apariencia: parte de su complejidad se pone de relieve al indicarse que toda semiosis determina una nueva relación sígnica, al menos en principio, lo cual lleva a una cadena sinfín de posibles relaciones de signos y significados. Eco dice que la categoría de "interpretante" es imprecisa y eso la hace pura. Esta categoría (la posible interpretación) muestra desplazamientos continuos, donde un signo refiere a otros o a cadenas de signos, que pueden no tener fin. Y añade que las unidades culturales se explican a través de entidades semióticas. Existe una circularidad, que es condición normal para el proceso de significación y esto permite que los signos se puedan usar para referirse a cosas. Es decir que la semiosis ilimitada es "circular". Al final, como en una circunferencia enorme, se termina donde se comienza. Solo que ese inicio y final puede ser ilimitado. Esa es la riqueza de nuestros lenguajes humanos.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Lenguajes verbales, comentario de Eco

El gran semiótico italiano Umberto Eco (1932-2016) ha desarrollado muchas teorías sobre el signo, sus tipos y sus relaciones con la cultura y las lenguas. Cito un comentario suyo sobre el lenguaje verbal y el no verbal y su construcción formal respecto a la comunicación y las teorías de la significación: 

"La teoría de la significación y teoría de la comunicación tienen un objeto primario que es la lengua verbal, mientras que todos los llamados lenguajes restantes no son otra cosa que aproximaciones imperfectas, artificios semióticos periféricos, parasitarios e impuros, mezclados con fenómenos perceptivos, procesos estímulo respuesta, etc. Por tanto, podríamos definir el lenguaje verbal como el SISTEMA MODELADOR PRIMARIO del que los demás son variaciones."

Este párrafo está tomado de su libro de 1975, Tratado de semiótica general, en el que unifica sus investigaciones semióticas desarrolladas hasta esa fecha para elaborar una teoría global de todos los sistemas de significación y de comunicación. Comprende dos partes fundamentales, relativamente independientes: una teoría de los códigos, que intenta explicar la organización cultural de cualquier sistema significativo, y una teoría de la producción de signos, que reelabora los planteamientos tradicionales en este campo, sustituyendo la tipología de los signos por una tipología de los modos de producción de signos. 

sábado, 19 de junio de 2021

Una duda formulada por Umberto Eco

En su libro La estructura ausente (1968), el filósofo y semiótico italiano Umberto Eco (1932-2016), se plantea una cuestión que relaciona al código con el lenguaje y el pensamiento. Eco entiende que un código es un sistema de posibilidades y que permite una serie no infinita de sentidos y mensajes. Por esto, afirma:

"Cabe preguntarse si, cuando el hombre habla, es libre de comunicar todo lo que piensa o está condicionado por el código. La dificultad de identificar nuestros pensamientos solamente en términos lingüísticos nos hace sospechar que el emisor del mensaje es hablado por el código. Los mecanismos, los automatismos del lenguaje impulsarían al que habla a decir determinadas cosas y no otras. En este sentido, la verdadera fuente de la información, la reserva de información posible, sería el mismo código".

Esta es la duda: ¿es posible expresar pensamientos más allá del código? Es sabido que el horizonte de nuestro mundo es el de nuestro lenguaje, pero ¿lo será también el del código que sepamos usar? 

domingo, 23 de mayo de 2021

Código y comunicación humana, una observación por Eco

En su libro de 1968, La estructura ausente, que ya he citado antes acá, el filósofo, semiótico y escritor italiano Umberto Eco (1932-2016), aborda, entre otros temas, el problema del código en la comunicación. Y en una apartado del libro, sobre la relación entre el hombre y la comunicación a través de los códigos, afirma lo siguiente:

"Pero cabe preguntarse si, cuando el hombre habla, es libre de comunicar todo lo que piensa o está condicionado por el código. La dificultad de identificar nuestros pensamientos solamente en términos lingüísticos nos hace sospechar que el emisor del mensaje es hablado por el código. los mecanismos, los automatismos del lenguaje impulsarán al que habla a decir determinadas cosas y no otras. En este sentido, la verdadera fuente de la información, la reserva de información posible, sería el mismo código".

No hay que olvidar que el emisor es un ente parlante, según Eco, sometido a todos los condicionamientos biológicos y culturales que conforman su contexto y establecen su codificación comunicacional.

jueves, 28 de enero de 2021

Cultura y semiótica según Eco

En La estructura ausente, de 1968, el filósofo italiano Umberto Eco (1932-2016) aborda, entre otros muchos temas ligados a la semiótica, la relación entre el campo semiótico y la cultura. Y en un apartado sobre el umbral de la semiótica, afirma:

"En la cultura cada entidad puede convertirse en un fenómeno semiótico. Las leyes de la comunicación son las leyes de la cultura. La cultura puede ser enteramente estudiada bajo un punto de vista semiótico, la semiótica es una disciplina que puede y debe ocuparse de toda la cultura".

Aquí Eco abarca tres factores, la comunicación, la semiótica y la cultura. Y si bien él hace siempre mayor énfasis en las teorías de la semiótica, no pierde de vista que ésta es comprende  elementos interconectados. 

Eso fue escrito hace más de 50 años y sigue vigente con todas estas nuevas formas de comunicación, que son vías de difusión de toda una gama de expresiones que, por ser humanas, integran nuestra cultura contemporánea.  

sábado, 5 de diciembre de 2020

Paralingüística (y 2)

En la publicación anterior hice un breve resumen de la noción de paralingüística; hoy cierro el tema con un aporte del filósofo, escritor y semiótico italiano Umberto Eco (1932-2016), quien en su libro de 1968, La estructura ausente, desarrolla brevemente este concepto, así:  

"La Paralingüística es el estudio de los rasgos suprasegmentales (los tonos de la voz) y de las variantes facultativas que corroboran la comunicación lingüística y se presentan como sistematizables y susceptibles de convencionalización, o que, siendo reconocidos como naturales y  motivados, son sistematizables de alguna manera. Estos fenómenos han sido objeto de estudio minucioso, gracias a los nuevos métodos de registro, que permiten analizar, incluso las variaciones menos perceptibles por observación directa. En general, se asocia a la paralingüística la cinésica, considerada como el estudio de los gestos y de los movimientos corporales que tienen un valor significativo convencional. Pero cada vez se tiene a separar más estos dos sectores".

Realmente algunas de estas ideas han cambiado; el espectro de lo digital y lo cibernético ha ampliado o modificado los límites de la paralingüística y de la cinésica, pero sin duda se siguen estudiando estos fenómenos de la comunicación no verbal, en un mundo signado por la multimodalidad y la multimedia. 

martes, 3 de marzo de 2020

Estructura del mal gusto

En Apocalípticos e integrados, libro de 1964 del filósofo italiano Umbero Eco (1932-2016), que ya he citado aquí, hay un capítulo titulado "Estructura del mal gusto", en el que aborda el tema lo Kitsch y la industria cultural. Una cosa importante es que Eco aplica este término a toda forma de manifestación artística, incluyendo la literatura, la poesía, la arquitectura y la música, además de la pintura y la escultura. Para Eco, de partida, lo más difícil es, justamente, definir el mal gusto. Dice que el mal gusto, como el arte mismo, es complicado para establecerse: "Todo el mundo sabe lo que es, y nadie teme  individualizarlo y predicarlo, pero nadie es capaz de definirlo". Por lo menos sin lugar a dudas.

Para ello se suele recurrir a la opinión de expertos, que al final tampoco coinciden. En ocasiones reconocer aquello que es de mal gusto o es Kitsch, es intuitivo. Todo aquello desproporcionado, fuera de lugar, ridículo o cursi, entra en esta definición. Eco aplica esta idea a cierta literatura excesivamente efectista, a la música vulgar, o al arte prefabricado. Claro, siempre reconoce la subjetividad y parcialidad de estos valores, pero afirma que en esas obras hay una "imposición del efecto", esto es, apelar a lo básico en el campo sensorial. Una forma de "pereza intelectual". Lo Kitsch es una "reafirmación cultural para un público que cree gozar de una representación original del mundo, cuando en realidad goza solo de una imitación secundaria de la fuerza primaria de las imágenes". Imágenes éstas de todo tipo.

Ahora bien, si se admite que el Kitsch puede ser una comunicación que tiende a la provocación de un efecto en un público determinado, es público termina siendo identificado con la masa, por lo que se relaciona con la industria cultural analizada por los teóricos marxistas de la Escuela de Frankfurt. Aquí pueden entrar también dos análisis: el semiótico, que estudia el mal gusto desde el punto de vista simbólico, y el mediático, que entiende la cultura de masas como producto de los medios masivos de comunicación.   

En todo caso, Eco concluye que lo Kitsch a veces se halla en el mensaje, a veces en la intención del que lo ofrece, y a veces, finalmente, en la necesidad de quien lo demanda. El mal gusto también compite con la vanguardia artística, cuando esta pretende burlarse del arte mismo (¿No es el urinario de Marcel Duchamp una obra de "mal gusto"? ¿Y los animales viviseccionados en formol de Damien Hirst?). Finalmente señala, desde su óptica de hace más de 50 años, que el Kitsch es un episodio típico de la sociedad industrial moderna (desde mediados del siglo XIX), llena de rápidos cambios y modificaciones en los patrones estéticos y gustos sociales. Sin embargo, puede decirse hoy que la polémica continúa. Cualquier innovación corre el peligro de convertirse en producción de una costumbre y de un vicio futuros. El mal gusto tiene una estructura propia, que aún sin poder definirse, es claramente perceptible. O por lo menos eso parece...


domingo, 26 de enero de 2020

El hombre como animal simbólico, según Eco

En su libro de 1973, Signo, el filósofo, escritor y semiótico italiano, Umberto Eco (1932-2016), dedica un capítulo (el IV) a los problemas filosóficos del signo. Y empieza con la siguiente afirmación:  
"Se ha llamado al hombre animal simbólico, y en este sentido, no solamente el lenguaje verbal sino toda la cultura , los ritos, las instituciones, las costumbres, etcétera, no son otra cosa que formas simbólicas en las que el hombre encierra su experiencia para hacerla intercambiable; se instaura sociedad cuando hay comercio de signos. Por medio del signo el hombre se aparta de la percepción bruta, de la experiencia del hic et nunc ("aquí y ahora") y abstrae. Sin abstracción no puede haber concepto, pero sin abstracción ni siquiera puede haber signo".
De esto, concluye Eco, que toda discusión sobre las ideas nace porque articulamos signos, y es la creación sígnica, la primera manifestación de cultura y de humanidad. 


sábado, 23 de diciembre de 2017

Una afirmación de Eco

"La civilización democrática se salvará únicamente si hace del lenguaje de la imagen una provocación a la reflexión crítica y no una invitación a la hipnosis".

UMBERTO ECO (1932-2016) escritor, filósofo, semiótico y profesor universitario italiano.



viernes, 24 de marzo de 2017

Aliquid pro aliquo

Esta locución latina, Aliquid pro aliquo, que también se expresa como Aliquid stat pro aliquo, significa literalmente "una cosa en lugar de otra", o que algo se sitúa para alguna otra cosa. Esta es una de las definiciones de signo, o del proceso semiótico, formulada desde los tiempos antiguos. Sabemos que el concepto de SIGNO es, a pesar de su precisión, amplio y complejo, y varía desde el punto de vista filosófico o epistemológico desde es que se aborde. No obstante, parece que una noción de partida es aquella que admite que un signo es una "cosa" que está en lugar de otra, usualmente por convención o por arbitrio.  

Uno de los autores más conocidos que trabaja la idea de signo es el filósofo italiano Umberto eco (1932-2016), quien justamente tiene un libro de 1973 titulado Signo, en el que trata las diversas ópticas con las que se estudia este hecho. En ese texto explica, mediante una historia sencilla, el uso y el significado que le da una persona a los signos, dependiendo del contexto y el lugar donde se encuentre. Los signos pueden variar, en función del lugar, por el significado que le dan las personas; pero siempre funcionan como tales, en toda cultura. Quizá se piense que solo se usan signos en las ciudades y que en zonas aisladas lejanas no, pero no es así. El signo se usa en todos los lugares, desde que el hombre es hombre. Signos podemos ver en todos lados, en las señales de transito, en las tonos del celular, en la manera de hablar de las personas, en la moda. El signo, según Eco, abarca toda manifestación cultural que implique pensamiento. 

Este proceso de elaboración, estudio, comprensión  y construcción de signos es a lo que se refiere la semiótica. Para Eco, en términos académicos la semiótica no puede ser considerada como una disciplina, ni aun como una división, sino quizás como una escuela, como una red interdisciplinaria, que estudia los seres humanos tanto como ellos producen signos, y no únicamente los verbales. Por lo tanto, el estudio de un sistema específico de signos es usualmente llamado “semiótica de”. Por ejemplo, la lingüística es una semiótica del lenguaje verbal; hay, también, una semiótica de las luces de tráfico y una semiótica de la imagen. esto se refiere entonces al la relación idea-objeto, y su representación o sustitución aliquid pro aliquo. La  de que los conceptos o ideas son signos es muy antigua. Se puede asumir que algo sucede así en nuestra mente, que podemos llamar proceso semiótico. Por lo tanto, la mente ¡es un asunto semiótico!

René Magritte 

martes, 6 de diciembre de 2016

Propiedades del signo icónico por Eco

Umberto Eco (1932-2016) ha propuesto varias aproximaciones a la teoría semiológica, a la comprensión del signo, y al estudio de la comunicación desde el campo semántico. Varias veces lo he citado en este blog, y es siempre fuente de datos y definiciones en los diferentes aspectos que la semiótica conlleva. Si bien es cierto que mucho de su trabajo está enfocado en la lingüística, también es cierto que ha propuesto diversas discusiones sobre la manera de entender otras formas sígnicas, en especial los signos gráficos o visuales. Esos que él llama "signos icónicos".

Para Eco, el signo icónico debe ser visto como un objeto semántico, y como tal tiene tres propiedades ligadas al sentido:

* La propiedad óptica, que es la que tiene el signo en su apariencia visible, y reproduce la forma del estímulo evocado. 

* La propiedad ontológica, que es aquella que se presume, con la que el signo recibe una cualidad conceptual externa. 

  
*La propiedad convencional, que se relaciona con los modelos, que tiene cierta semejanza con el objeto real pero su representación es una convención.



Por supuesto que estos ejemplos aquí son muy relativos, puesto que el signo icónico abarca desde los índices y señales más simples, hasta las imágenes y fotografías más complejas. Más aún, Umberto Eco se preocupa por la elaboración de los signos. En su estudio sobre esto, él vuelve a centrarse en la tensión entre los elementos que pueden ser fácilmente asimilados o previstos por el código (como los símbolos en la terminología semiótica) y los que no pueden asimilarse con facilidad (como el concepto de ícono en la semiología). Eco designa los elementos de la primera categoría como ratio facilis (razón de fácil comprensión) y los de la segunda, como ratio difficilis. Cuanto más nos aproximamos a la ratio difficilis, aquella razón que no es de fácil comprensión, más está el signo del objeto "motivado" por la naturaleza del propio objeto. Los íconos son la categoría de signo que lo expresa con más claridad. Los signos verbales suelen ser de más fácil comprensión, por lo que la imagen pasa a ser un elemento complejo, con múltiples significaciones, que le dan una riqueza semántica grande y de enormes posibilidades.



viernes, 11 de noviembre de 2016

Sistemas de codificación según Umberto Eco

El semiólogo italiano Umberto Eco (1932-2016), muchas veces nombrado en este blog, propone una forma de comprender la producción de los signos y su codificación, sobre la base de cuatro fenómenos diferentes: a) señales reguladas por leyes combinatorias internas; b) una serie de estados considerados como nociones; c) la serie de posibles respuestas de comportamiento, por parte del destinatario, a los signos; y d) una regla que asocia algunos elementos del sistema a) con los del b) o los del c). Esa regla compleja es la que se puede entender como código. 

Siendo así, cada uno de esos cuatro factores se relacionan con la estructura del sistema de codificación de los signos como elementos comunicativos, en cualquier ámbito. Según Eco, el CÓDIGO es realmente la regla que asocia los elementos del sistema, tal como se explica en el punto d), siendo el "sistema de códigos" o S-CÓDIGO aquellos que se corresponden con los casos a), b) y c). Por lo tanto, cada S-CÓDIGO se asocia a un espacio semiótico particular.

El primero, que tiene que ver con señales combinadas, es el "Sistema Sintáctico". El que implica nociones, es decir, contenidos, el el "Sistema Semántico". El tercero, que afecta el comportamiento, es el "Sistema de Respuesta", por lo que el cuarto ya no es un sistema propio, sino una asociación de sistemas. En todo caso, siempre se está refiriendo a correlaciones estructurales. Lo interesante es que se establecen interconexiones entre los sistemas (se codifica) para producir efectos comunicacionales. 

Los sistemas de codificación pueden, según Umberto Eco, subsistir independientemente del propósito significativo o comunicativo que los asocie entre sí, puesto que se componen de un conjunto establecido de elementos estructurados en combinaciones, regidos por reglas que generan secuencias finitas e infinitas. Por razones históricas, se ha dado en llamar "código" a todos esos sistemas, pero se debe comprender que son partes de un todo semiótico distinguible, como se ha descrito aquí.  


lunes, 7 de noviembre de 2016

Funciones de los signos (y 3)

Según el lingüista e investigador francés de origen lituano, Algridas Greimas (1917-1992), el signo tiene básicamente dos funciones, ligadas a la comunicación: manipular y persuadir. Ambas relacionadas con dos métodos de construcción en el lenguaje, la lógica y la retórica. Sin embargo, los signos como hechos culturales y de interpretación de la realidad pueden también ser vistos desde múltiples ángulos, sobre la base de sus funciones específicas, tal como hace el filósofo italiano Umberto Eco (1932-2016). Eco propone estas formas sígnicas:

*Huellas: lo que algo deja y puede ser reconocido.

*Síntomas: muestra visible de algo.

*Indicios: permite conocer la existencia o inferencia de algo.

*Ejemplos: modelos, formas típicas.

*Muestras: pruebas, parte representativas

*Vectores: agente transportador de una idea.

*Estilizaciones: formas elaboradas.

*Unidades combinatorias y seudocombinatorias: relaciones vinculatorias y cuasivinculatorias.

*Estímulos programados: aprendizajes, respuestas.

*Invenciones: símbolos, formas ideales, generación inventiva.

El mismo Umberto Eco propone también otras formas de análisis y clasificación a lo largo de sus textos, y cuestiona también las propuestas clásicas (las tipologías, la producción sígnica), buscando una relación entre significación, comunicación y cultura, que haga campo en la semiótica como ciencia general de los signos. En otras publicaciones abordaré estas propuestas.


lunes, 22 de febrero de 2016

Apocalípticos e integrados

Haciendo honor a Umberto Eco, el escritor y pensador italiano que partiera de este mundo hace unos días, hago referencia aquí a uno de sus libros teóricos más reconocidos, en los que hace una propuesta de aproximación a los medios de comunicación de masas de una manera original y novedosa. Apocalípticos e integrados se publicó por primera vez en 1964, y desde ese momento generó un interés por las ideas de Eco, que de alguna manera prefiguraban la aproximación estructuralista que más adelante desarrollaría en sus teorías semiológicas. 

En principio, éste es un libro crítico y sin duda tiene un sesgo revolucionario, pero sus planteamientos está formulados de tal manera que a pesar de enfrentarse dos posiciones, al final pareciera que hay un consenso, o más bien una validación (o cuestionamiento) de ambas posturas: la de los "apocalípticos" y la de los "integrados" ante los medios de comunicación y sus consecuencias en la industria cultural y la cultura de masas.      

Eco realiza aquí un estudio sobre la cultura popular y los medios de comunicación. La obra parte de dos posiciones opuestas ante la cultura: la apocalíptica y la integrada. Dentro de la postura de los aristócratas (apocalípticos) sitúa a aquellos que critican la difusión masiva y la industria cultural. Por otro lado sitúa a los popularistas (integrados), que están a favor de la masificación y el acceso a toda producción mediatizada. Él hace un análisis crítico presentando argumentos a favor y en contra de cada una de las opuestas visiones.

Dentro de su análisis toca patrones culturales colectivos (en particular destaca el personaje de Superman, héroe dotado con poderes superiores a los del hombre común, que constituyen la más alta realización de un poder natural: la astucia, la rapidez, la habilidad bélica o la inteligencia superior), y señala otras formas de representación cultural, que son criticadas por los apolcalípticos, que acusan a estas expresiones de alienadoras y sin méritos. Los integrados por su parte, hacen una interpretación benévola sobre los resultados que provoca la cultura de masas (como lo es el acceso de todos a la cultura general), y en esa categoría incluye a los místicos intelectuales, a los descorredores de la realidad, que no pertenecen a una definida religión u organización, pero se consideran miembros de la humanidad, aprenden mediante símbolos aceptados que son el principio unificador de las sociedades.

En conclusión, destaca Eco que los medios masivos proponen modelos y situaciones humanas que no tienen conexión con los consumidores, pero que sin embargo los entretienen. Para los apocalípticos esta cultura de masas y sus medios de difusión, destruyen las características de cada grupo étnico, así el público no expresa sus preferencias y por consiguiente se mantienen conformes a lo que les ofrecen. Los medios masivos fueron creados para el entretenimiento y la subordinación. Por otro lado, los integrados tienen una visión más optimista ante esta situación y nos hablan de una cultura de masas en donde los ciudadanos participan y se les toma en cuenta. La cultura de masas sin embargo es producida por grupos con poder económico,  para la obtención de beneficios, y lo único que desea lograr es la creación de un mercado en el que se generen ganancias. Es por eso que sólo crea contenidos simples, entretenidos y que llegan a la mayoría de los hogares de cada país. Como se puede resumir, ambas posiciones tienen su argumentación: el elitismo contra la alienación, y al final ninguna es totalmente cierta o absoluta.   



domingo, 21 de febrero de 2016

Una despedida a Umberto Eco

El pasado 19 de febrero falleció en Milán, Italia, a los 84 años de edad, el gran escritor, filósofo, comunicador y sobre todo semiólgo, Umberto Eco. Muchas veces lo he citado en este blog. Hoy solo coloco una de sus más hermosas frases, en la que se refiere a los libros y su fragilidad. Adiós a uno de mis gurús.
"El libro es una criatura frágil. Sufre el paso del tiempo, el acoso de los roedores y las manos torpes, así que el bibliotecario protege los libros no sólo contra el género humano sino también contra la naturaleza, dedicando su vida a esta guerra contra las fuerzas del olvido" (De El nombre de la rosa, 1980).
UMBERTO ECO (1932-2016)

miércoles, 11 de junio de 2014

Una frase de Eco sobre la cultura

"Cada cultura absorbe elementos de las culturas cercanas y lejanas, pero luego se caracteriza por la forma en que incorpora esos elementos".

UMBERTO ECO (1932) semiólogo y escritor italiano.



viernes, 9 de agosto de 2013

Teoría estética por Umberto Eco

En su libro "Arte y belleza en la estética medieval" de 1967, Umberto Eco hace esta definicón preliminar para abordar su problema de análisis sobre las ideas estéticas que prevalecian en la Europa del medioevo, esto es entre el siglo VI y el XV. Dice en la introducción: 


"Entenderemos pues, por Teoría Estética, cualquier discurso que, con algún intento sistemático, y poniendo en juego conceptos filosóficos, se ocupe de fenómenos que atañen a la belleza, al arte y a las condiciones de producción y apreciación de la obra artística; a las relaciones ente el arte y otras actividades, y entre el arte y la moral; a la función del artista; a las nociones de agradable, de ornamental, de estilo; a los juicios de gusto así como a la crítica sobre estos juicios y a las teorías y las prácticas de interpretación de textos, verbales o no, es decir a la construcción hermenéutica."


Esta aproximación es hoy completamente válida, de igual forma, para analizar las estéticas digitales del siglo XXI. 


lunes, 29 de abril de 2013

Arte y medios masivos por Eco

"El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas."

Umberto Eco, escritor, semiólogo y filósofo italiano, nacido en 1932