Ya en publicaciones anteriores me referí a los tipos de inteligencia artificial que conocemos, en particular la llamada IA Generativa, que es un tipo de IA que no solo clasifica o predice, sino que crea contenido nuevo a partir de lo que aprende de muchos ejemplos. Es la más comón hoy en día, que de alguna forma aún se relaciona con la llamada IA estrecha o débil (Narrow) cuyo objetivo es simular la inteligencia humana para una función concreta, no poseerla.
Ciertamente esa forma de IA va mejorando día tras día, pero aún está lejos de llegar a la llamada IA General, es un tipo de inteligencia artificial con la idea de que podría entender información de distintos tipos de problemas, aprender y adaptarse a tareas nuevas, razonar y transferir conocimiento de un dominio a otro y funcionar de manera general, como lo hace (o se espera que lo haga) un humano. En pocas palabras: no estaría limitada a una sola tarea, sino que sería “multiuso” y flexible.
Ya hemos visto que este paso es muy avanzado, pero hay muestras de que se va en ese camino con la aparición de las IA semi generales. En la actualidad no se considera que exista una IAG “completa” como la describen los libros con definiciones más estrictas. Lo que tenemos hoy son sistemas muy avanzados pero generalmente especializados o “semi-generales” (por ejemplo, modelos de lenguaje que hacen muchas tareas, pero bajo límites y sin una comprensión humana plena del mundo). Las IA semi generales (a veces llamadas “near-AGI”, “generalistas”, o IA de propósito amplio”) son sistemas que, aunque no llegan a una IAG completa, sí muestran habilidades bastante variadas en muchos tipos de tareas.
Estas semi generales son multitarea, pueden hacer varias cosas (resumir, escribir, traducir, programar, explicar, etc.). Tienen una transferencia limitada, aplican conocimiento aprendido a tareas nuevas, pero no siempre de forma “humana” o perfecta. Poseen un sistema de generalización parcial: entienden patrones y tareas parecidas, aunque con fallos cuando cambia mucho el contexto. Y manejan una alta interacción por lenguaje, pues muchas operan muy bien a través del texto o instrucciones.
Como vemos, la tecnología asociada a la inteligencia artificial avanza a grandes pasos, y aunque aún no veamos andorides con conciencia pronto veremos sistemas capaces de aprender, razonar y, porqué no, establecer nuevas formas de comunicación con los seres humanos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario