miércoles, 16 de febrero de 2011

Mediamorfosis

En 1990 el periodista, diseñador y experto en nuevas tecnologías, Roger Fidler, de origen checo, acuñó el término MEDIAMORFOSIS para referirse a la evolución que van presentando los diferentes medios de comunicación según van cambiando las necesidades, los públicos y sobre todo las tecnologías. Según su propia definición, que estableció en su libro de 1997, MEDIAMORFOSIS, "es la transformación de los medios de comunicación, que generalmente es resultado de la interacción compleja entre las necesidades percibidas, las presiones políticas y de la competencia, y de las innovaciones sociales y tecnológicas."

En ese sentido, el libro se dedica a explicar históricamente los cambios en los medios de comunicación, con múltiples ejemplos y enfoques: función mediamórfica del lenguaje, la mediamorfosis en el dominio interpersonal, y sobre todo la influencia de las tecnologías en estos cambios. En principio se plantea que hay tres mediamorfosis. La del lenguaje hablado al documental, la del documental al mediático, y la del mediático al digital. Esta última podemos verla como la consolidación de era multimedíatica, en la que la combinación de medios campea, por lo que se obliga a los medios "tradicionales" a adaptarse, en especial a los medios informativos o noticiosos.

Es en este contexto de mediamorfosis digital que tenemos el dominio de internet, que no es sólo la Web sino todo lo que implique interconexión con el ciberespcio. Esto lleva a la aparición de cibermedios, que si bien tienen todos alguna referencia a medios tradicionales, incluso a soportes tradicionales (libros, bitácoras, diarios, periódicos, radios, videos), están completamente re-enfocados, fundamentados en la nueva manera que tiene el público usuario de acceder y utilizar y necesitar de estos medios.

Naturalmente, y como ha sido siempre, estas mediamorfosos no eliminan medios, sólo los transforman, dado que la palabra oral y escrita no desaparece, el libro y la prensa no desaparece, la radio, el cine, la TV no desaparecen, sino que se modifican y adaptan a las nuevas realidades sociales y tecnológicas.

Fidler pone un ejemplo en el teléfono, que es un medio de comunicación interpersonal que ha tenido una serie de cambios en 100 años que lo ha llevado de ser una excentricidad en el siglo XIX a ser el artefacto más omnipresente en el siglo XXI.  Es entonces importante comprender estos cambios y entender cómo los enfrentamos. Cómo estas inevitables verdades generan nuevas formas de relacionarnos, nuevas formas de comunicarnos, nuevas formas de manejar la economía y por supuesto, nuevas formas estéticas y culturales.

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