domingo, 22 de enero de 2012

Las 12 pinturas (6): Los fusilamientos del 3 de mayo

Este es uno de los cuadros más dramáticos en la historia de la pintura. No sólo por su crudeza, por lo que trasmite y significa, sino también por el uso de las luces y los colores, que generan un intensidad pocas veces vista en el arte occidental hasta ese entonces. Pintado en 1814, representa las acciones del ejército francés en contra de los españoles durante la invasión encabezada por Napoelón Bonaparte contra el rey Carlos IV, entre 1807 y 1808.

El pintor aragonés Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828) vivió los acontecimientos que pintó, y reflejó en esa (y en otras tantas obras más adelante, lienzos, grabados, murales) todo el horror de la guerra y sus masacres. Goya logra en esta pintura un efecto tan impactante que será luego modelo de cientos de pintores en las siguentes décadas, y será referencia para impresionistas, expresionistas, modernistas y hasta romanticistas.

Sin duda Goya es un artista brillante, que resume en su obra no sólo el espíritu de su época, sino que genera una nueva visión del mundo, influenciado además por su los cambios que su vida, carácter y mente fueron sufriendo en el transcurrir de los años. Empezó pintando joven y a los 17 años se fue a Madrid, donde comenzó una obra que en su juventud fue alegre y luminosa. De esta etapa son sus pinturas más "barrocas". Luego los acontecimientos lo van transformando, y apesar de que termina siendo un pintor cortesano, sus realizaciones se van alejando del convencionalismo y la temática ligera. De esta época, en la que vive las tragedias de la guerra, es "Los fusilamientos del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío de Madrid", obra que por su expresividad va a marcar el resto de su carerra.


Esta también es otra pintura sobre la que se ha escrito y analizado en cantidad, y su peso en el mundo artístico es enorme. Como muchas otras de Goya, pero en esta en particular la atmósfera, la composición, el dramatismo, los colores... todo se suma para que haya sido referencia visual durante décadas. Lo escabroso del tema, tenebroso del ambiente, lo que refleja... Sobre todo porque históricamente es un episodio real, y aquí está bien patentizado.

El blanco de la camisa, el rojo de la sangre, el negro de la noche, el ocre del fondo, los grises delos soldados, todo se suma para crear esa tensión trágica del episodio dramático que significó la resistencia española ante el ejército napoléonico. La escala del cuadro, de 2,66 cms. x 3,45 cms. también contribuye a crear el impacto buscado. La anonimia de los soldados contrasta con las expresiones de los fusilados, un hecho que resalta la heroicidad de los protagonistas, el pueblo común. Todo es una suma de resoluciones geniales, que son el pico creativo del pintor.

Con los años Goya se fue quedando sordo, y su obra se fue haciendo más terrible, y aunque su situación social y económica era cada vez mejor. Finalmente terminó aislado, pero consciente de que el mundo estaba cada vez en mayor tensión. Al morir él algunos de sus cuadros fueron criticados fuertemente, pero al poco tiempo, con el cambio de las mentalidades, su creación fue reconocida y apreciada: muchos de sus lienzos están hoy en varios museos, y éste, en particular, ocupa un lugar preponderante en  el Museo del Prado de Madrid, como corresponde a un hito del arte universal.




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