"Prefiero dibujar a hablar. Dibujar es más rápido, y deja menos espacio para la mentira."
Discusión y argumentación acerca de la definición y pertinencia del concepto de Estética Digital y sus implicaciones en la comunicación, arte y cultura.
viernes, 10 de junio de 2011
jueves, 9 de junio de 2011
Los 12 edificios (12): La Villa Savoye
El último de las 12 edificios escogidos por mi como trascendentales para la estética de la arquitectura en la historia es una casa. Tan impactante como la Villa Rotonda o la Villa Katsura: la Villa Savoye. Esta residencia ubicada en Poissy, Francia, esprobablemente el edficio más representativo del movimiento moderno y sus ideas, tal vez más aún que los edificios de Frank Lloyd Wright, Walter Gropius o el mismo Mies van der Rohe. Es la obra que convierte a Le Corbusier en el máximo conceptualista de la modernidad.
Charles Edouard Jeanneret-Gris (1887-1965), conocido como Le Corbusier, nacido en Suiza, pero nacionalizado francés, era, para 1929, un joven y destacado arquitecto, que ya tres años antes había públicado un polémico texto, "Los cinco puntos para una nueva arquitectura", y que tenía con su hermano un taller en París que había presentado novedosísimos proyectos. Es por esto que la familia Savoye le encomienda el diseño de una casa de descanso en las afueras de París, en Poissy, a una hora de la capital francesa. Aprovechando los recursos disponibles, y la "luz verde" que le dieran sus propietarios, Le Corbusier va a aplicar todas sus ideas e innovaciones en el proyecto, y entre 1928 y 1929 se dedica a desarrollar el edificio que le daría notoriedad internacional.
La Villa Savoye, o Saboya, en español, tiene como novedad que la parte principal de la vivienda (salón, comedor, cocina, dormitorios y baños) está ubicada en el primer piso, mientras que la planta baja está ocupada por el hall de entrada y las dependencias de servicio. Cuenta con un garaje capaz de albergar 3 automóviles de la época, algo que fue un hito para la historia de la arquitectura y un gran adelanto para su tiempo. La cubierta es lisa y en ella se encuentra un pequeño jardín. La planta baja está determinada en gran parte por el movimiento de un automóvil que entre al edificio. Este movimiento también determina la estructura, basada en una malla octogonal de pilares de hormigón distantes entre sí 4,75 metros unos de otros. Esta red conforma una planta cuadrada de 23,5 m de lado, sobre la que se asienta la casa.
Esa planta baja tiene una forma curva que destaca el movimiento y la influencia de los automóviles en la misma. En un costado, ocupando aproximadamente un 25% de la planta, se encuentra el garaje, sustituyendo el espacio que antiguamente ocupaban las cuadras y caballos. En la parte frontal y próxima a la entrada rodada se encuentra la entrada peatonal, frente a la cual se abre un hall que cuenta con dos elementos principales: una rampa que recorre de abajo a arriba todo el edificio y que constituye su eje conductor, proplongando este movimiento desde fuera hacia dentro, y una escalera de caracol. Todo el interior del recibo se encuentra pintado de blanco, lo que representa el interés de Le Corbusier por la higiene en una época en el que las ciudades sufrían las consecuencias de la sobrepoblación en forma de epidemias, y plasmando el importante descubrimiento de la vida microbiana en todas partes, incluyendo el interior de las viviendas. Este punto también se ve resaltado en la profusión de aseos y retretes en el interior de la casa, aparentemente muy superior a las necesidades, y aprovechando el agua corriente con la que se contaba. Más alejados de la entrada aparecen tres habitaciones para invitados y servicio.
El piso superior, por su parte, es de un gran dinamismo, y el hecho de estar sobre "pilotes" hace que las habitaciones tengan una hermosa vista a los jardines. El lenguaje formal utilizado semeja al de la cubierta de un barco, con barandas blancas metálicas, y aperturas como claraboyas rectangulares. Es una estructura funcional, pero con una gran calidad estética. Le Corbusier hablaba de una "máquina para vivir", pero en este caso es también un sueño para habitar. En su momento fue una expresión de máxima vanguardia.
Terminada a fines de 1929, fue utilizada hasta 1940, cuando al invadir Francia los alemanes, fue abandonada por sus dueños, quedando en manos de los nazis. Luego sufrió un gran deterioro, tanto que hasta se pensó en demolerla, pero afortunadamente en los años 1960 se la declaró de valor histórico y cultural, y se reparó. Durante los años 1980 y 1990 se reacondicionó varias veces, y desde ese entonces es un museo de la obra de Le Corbusier. Dese que las fotografías de la Villa Saboya ocuparon las páginas de los libros de arquitectura del Siglo XX, se convirtió en un referente para las siguientes generaciones de diseñadores. El lenguaje formal, el uso de los materiales, la implantación, su estructura, la combinación de planos y rampas, los ventanales y los servicios, y esa geometría tan especial, inspiró sin duda a todo el movimiento moderno. Por eso para mí, es tan trascendental.
Charles Edouard Jeanneret-Gris (1887-1965), conocido como Le Corbusier, nacido en Suiza, pero nacionalizado francés, era, para 1929, un joven y destacado arquitecto, que ya tres años antes había públicado un polémico texto, "Los cinco puntos para una nueva arquitectura", y que tenía con su hermano un taller en París que había presentado novedosísimos proyectos. Es por esto que la familia Savoye le encomienda el diseño de una casa de descanso en las afueras de París, en Poissy, a una hora de la capital francesa. Aprovechando los recursos disponibles, y la "luz verde" que le dieran sus propietarios, Le Corbusier va a aplicar todas sus ideas e innovaciones en el proyecto, y entre 1928 y 1929 se dedica a desarrollar el edificio que le daría notoriedad internacional.
La Villa Savoye, o Saboya, en español, tiene como novedad que la parte principal de la vivienda (salón, comedor, cocina, dormitorios y baños) está ubicada en el primer piso, mientras que la planta baja está ocupada por el hall de entrada y las dependencias de servicio. Cuenta con un garaje capaz de albergar 3 automóviles de la época, algo que fue un hito para la historia de la arquitectura y un gran adelanto para su tiempo. La cubierta es lisa y en ella se encuentra un pequeño jardín. La planta baja está determinada en gran parte por el movimiento de un automóvil que entre al edificio. Este movimiento también determina la estructura, basada en una malla octogonal de pilares de hormigón distantes entre sí 4,75 metros unos de otros. Esta red conforma una planta cuadrada de 23,5 m de lado, sobre la que se asienta la casa.
Esa planta baja tiene una forma curva que destaca el movimiento y la influencia de los automóviles en la misma. En un costado, ocupando aproximadamente un 25% de la planta, se encuentra el garaje, sustituyendo el espacio que antiguamente ocupaban las cuadras y caballos. En la parte frontal y próxima a la entrada rodada se encuentra la entrada peatonal, frente a la cual se abre un hall que cuenta con dos elementos principales: una rampa que recorre de abajo a arriba todo el edificio y que constituye su eje conductor, proplongando este movimiento desde fuera hacia dentro, y una escalera de caracol. Todo el interior del recibo se encuentra pintado de blanco, lo que representa el interés de Le Corbusier por la higiene en una época en el que las ciudades sufrían las consecuencias de la sobrepoblación en forma de epidemias, y plasmando el importante descubrimiento de la vida microbiana en todas partes, incluyendo el interior de las viviendas. Este punto también se ve resaltado en la profusión de aseos y retretes en el interior de la casa, aparentemente muy superior a las necesidades, y aprovechando el agua corriente con la que se contaba. Más alejados de la entrada aparecen tres habitaciones para invitados y servicio.
El piso superior, por su parte, es de un gran dinamismo, y el hecho de estar sobre "pilotes" hace que las habitaciones tengan una hermosa vista a los jardines. El lenguaje formal utilizado semeja al de la cubierta de un barco, con barandas blancas metálicas, y aperturas como claraboyas rectangulares. Es una estructura funcional, pero con una gran calidad estética. Le Corbusier hablaba de una "máquina para vivir", pero en este caso es también un sueño para habitar. En su momento fue una expresión de máxima vanguardia.
Terminada a fines de 1929, fue utilizada hasta 1940, cuando al invadir Francia los alemanes, fue abandonada por sus dueños, quedando en manos de los nazis. Luego sufrió un gran deterioro, tanto que hasta se pensó en demolerla, pero afortunadamente en los años 1960 se la declaró de valor histórico y cultural, y se reparó. Durante los años 1980 y 1990 se reacondicionó varias veces, y desde ese entonces es un museo de la obra de Le Corbusier. Dese que las fotografías de la Villa Saboya ocuparon las páginas de los libros de arquitectura del Siglo XX, se convirtió en un referente para las siguientes generaciones de diseñadores. El lenguaje formal, el uso de los materiales, la implantación, su estructura, la combinación de planos y rampas, los ventanales y los servicios, y esa geometría tan especial, inspiró sin duda a todo el movimiento moderno. Por eso para mí, es tan trascendental.
![]() |
| Vista de la Villa Saboya por Le Corbusier |
![]() |
| La Fachada que da al acceso de la calle |
![]() |
| Vista aérea con su implantación en el terreno actualmente |
![]() |
| El plano de la planta de acceso |
![]() |
| Planta del primer piso |
![]() |
| Plano de la terraza |
![]() |
| La rampa interna |
![]() |
| Interior de la terraza |
![]() |
| Vista de la rampa al techo |
![]() |
| Interior con la escalera de caracol |
![]() |
| Para concluir, una imagen digital de la Villa Savoye, hito de la modernidad vista desde el digitalismo |
miércoles, 8 de junio de 2011
Los 12 edificios (11): El pabellón de Alemania en Barcelona
Esta penúltima selección correspondiente las 12 edificaciones trascendentales también tiene que ver, como la anterior, con una gran exposición. En este caso, la Exposición Internacional celebrada en Barcelona, España, en 1929. Alemania venía saliendo de una debacle económica terrible. Mal que bien, la República de Weimar había estabilizado la economía alemana (pronto se demostró que era un equilibrio ficticio, y con la crisis económica mudial de finales de 1929, volvió a entrar en crisis) y se deseaba mostrar al mundo que la Alemania de la post-guerra estaba floreciendo. Para ello se aprovechó esta gran exposición de manera de demostrar el caracter progresista y de vanguardia del gobierno democrático pre-nazi. En 1928 se escogió a Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969), uno de los más notables arquitectos y profesores jóvenes, para que llevara adelante la realización del pabellón que dentro de esa exposición iba a representar la Alemania en recuperación.
Mies decidió plasmar todas las ideas que se estaban perfilando en ese momento: nueva concepción del espacio, uso de materiales limpios, vidrios, cemento, metal, una nueva geometría volumétrica y el manejo de planos puros. Desde el fin de la Gran Guerra en 1918 en Europa las necesidades estaban cambiando, y esta nueva arquitectura trataba de reflejar eso. Dado que el edificio no tenía una función específica, se pueden mostrar con más libertad las nuevas ideas.
Dentro del conjunto de la Exposición Internacional, el emplazamiento del pabellón de Alemania fue elegido por el propio arquitecto en un lugar un poco apartado, fuera del eje principal de la exposición donde se encontraban los grandes edificios que se construyeron para la ocasión, la mayoría de estos en estilos clásicos, neoclásicos, Art-Nouveau o vernáculos. Sorprende el modesto tamaño del pabellón, ya que es incluso más pequeño que una vivienda unifamiliar. Esto porque la parcela también es relativamente pequeña.
Una cosa interesante es que estaba preparado también para ser desarmado, como de hecho ocurrió, al finalizar la exposicion a principios de 1930. El edificio estaba construido sobre un podium cubierto de mármol travertino, en el que además del edificio había dos estanques. El acceso se producía a través de una pequeña escalera paralela al podium. La estructura poseía ocho pilares de acero con sección en forma de cruz que sostenían una cubierta plana. Completaban la obra unas paredes interiores, separadas de la estructura, hechas de grandes piezas de mármol, así como grandes cerramientos acristalados. La impresión total es la de un espacio limpio y cuidado, con cierto lujo, creado mediante planos perpendiculares en las tres dimensiones. Complementaban la obra una escultura del artista Georg Kolbe: Der Morgen («La Mañana»), un escaso mobiliario formado por sillas, con un diseño del propio arquitecto, llamado luego Silla Barcelona, que terminó siendo un hito importante en la historia del diseño de mobiliario del Siglo XX, una cortina roja y una alfombra negra, que combinados con el color amarillento del mármol ónice de la pared, imitaban los colores de la bandera alemana.
Durante los meses que estuvo en pie, fue muy fotografiado, y despertó admiración, ademas de polémicas. Sin duda se estaba viendo el futuro de la arquitectura... como en efecto fue. Tanta trascendencia tuvo, que durante los años 1980 se decidió recontruirlo en el mismo lugar donde estuvo, y hoy podemos verlo tal cual se presentó hace ya más de 80 años. El Pabellón de Alemania en la Expo de Barcelona es un compendio de muchos de los elementos espaciales, formales, técnicos y de materiales que aún hoy utilizamos. Mies van der Rohe es uno de los más importantes creadores de la modernidad arquitectónica, y esta obra minimalista hace honor al famoso lema: "menos es mas". Así es de consecuente con su estilo. Así lo vemos en sus obras...
Mies decidió plasmar todas las ideas que se estaban perfilando en ese momento: nueva concepción del espacio, uso de materiales limpios, vidrios, cemento, metal, una nueva geometría volumétrica y el manejo de planos puros. Desde el fin de la Gran Guerra en 1918 en Europa las necesidades estaban cambiando, y esta nueva arquitectura trataba de reflejar eso. Dado que el edificio no tenía una función específica, se pueden mostrar con más libertad las nuevas ideas.
Dentro del conjunto de la Exposición Internacional, el emplazamiento del pabellón de Alemania fue elegido por el propio arquitecto en un lugar un poco apartado, fuera del eje principal de la exposición donde se encontraban los grandes edificios que se construyeron para la ocasión, la mayoría de estos en estilos clásicos, neoclásicos, Art-Nouveau o vernáculos. Sorprende el modesto tamaño del pabellón, ya que es incluso más pequeño que una vivienda unifamiliar. Esto porque la parcela también es relativamente pequeña.
Una cosa interesante es que estaba preparado también para ser desarmado, como de hecho ocurrió, al finalizar la exposicion a principios de 1930. El edificio estaba construido sobre un podium cubierto de mármol travertino, en el que además del edificio había dos estanques. El acceso se producía a través de una pequeña escalera paralela al podium. La estructura poseía ocho pilares de acero con sección en forma de cruz que sostenían una cubierta plana. Completaban la obra unas paredes interiores, separadas de la estructura, hechas de grandes piezas de mármol, así como grandes cerramientos acristalados. La impresión total es la de un espacio limpio y cuidado, con cierto lujo, creado mediante planos perpendiculares en las tres dimensiones. Complementaban la obra una escultura del artista Georg Kolbe: Der Morgen («La Mañana»), un escaso mobiliario formado por sillas, con un diseño del propio arquitecto, llamado luego Silla Barcelona, que terminó siendo un hito importante en la historia del diseño de mobiliario del Siglo XX, una cortina roja y una alfombra negra, que combinados con el color amarillento del mármol ónice de la pared, imitaban los colores de la bandera alemana.
Durante los meses que estuvo en pie, fue muy fotografiado, y despertó admiración, ademas de polémicas. Sin duda se estaba viendo el futuro de la arquitectura... como en efecto fue. Tanta trascendencia tuvo, que durante los años 1980 se decidió recontruirlo en el mismo lugar donde estuvo, y hoy podemos verlo tal cual se presentó hace ya más de 80 años. El Pabellón de Alemania en la Expo de Barcelona es un compendio de muchos de los elementos espaciales, formales, técnicos y de materiales que aún hoy utilizamos. Mies van der Rohe es uno de los más importantes creadores de la modernidad arquitectónica, y esta obra minimalista hace honor al famoso lema: "menos es mas". Así es de consecuente con su estilo. Así lo vemos en sus obras...
![]() |
| El pabellón de Alemania en la Exposición Internacional en Barcelona |
![]() |
| Vista general del pabellón |
![]() |
| Vista aérea con los espejos de agua y los dos elementos volumétricos |
![]() |
| El acceso lateral |
![]() |
| Planta general |
![]() |
| Espejo de agua con la escultura "La Mañana" |
![]() |
| Espacio interior |
![]() |
| El Pabellón de Barcelona por Mies van der Rohe |
martes, 7 de junio de 2011
Los 12 edificios (10): La Torre Eiffel
La escogencia de esta construcción entre los 12 edifcios que considero trascendentes en la historia de la arquitectura se debe a varias razones: es un alarde de osadía, un prodigio de ingeniería, una expresión de gracilidad y un hito que cambió la forma de edificar en el el siglo XIX y en adelante... eso sin decir que es uno de los monumentos más simbólicos que hay en el mundo. La Torre Eiffel es París. Es la expresión de una época, es la demostración de que el mundo industrial estaba deinitivamente afincado, con lo bueno y malo que ello trajese. Ciertamente fue una obra polémica en su momento, y estuvo a punto de no concluirse, y luego de ser desmantelada (incluso por los nazis), pero su imponencia y belleza hicieron que sobreviviera.
Cuando la ciudad de París fue elegida como sede de la Exposición Universal de 1889, la municipalidad decidió que debía hacerse algo destacado, y se cristalizó la idea latente de años atras de levantar una torre de "mil pies" (poco más de 300 metros). Decidido esto, hacia 1884 se comenzó a perfilar lo que iba a ser su diseño, y se encomendó a la empresa de ingeniería de Gustave Eiffel, ya un famoso ingeniero, que desarrollara este proyecto. Junto con Eiffel trabajaron varios ingenieros (notablemente Maurice Koechlin y Émile Nouguier) y el arquitecto Stephen Sauvestre quien finalmente fue el responsable de toda la estética de la torre.
Se eligió un terreno en lo que se conoce como "Campos de Marte", lugar en que la expo iba a realizarse. Y en enero de 1887 se inició su construcción. Dentro de todo hubo pocos contratiempos, aunque durante el camino los fondos se terminaron y el mismo Eiffel tuvo que terminar financiando la obra. El diseño es extraordiñario, no sólo desde el punto de vista de gracilidad y belleza, con una estética totalmente identificada con su momento histórico, sino también desde el punto de vista técnico. La empresa de Eiffel calculó todas las piezas, pernos y demás elementos con increíble precisión. ¡Tanto que la torre estaba pensada para que pudiese ser desmantelada sin problemas una vez terminada la exposición! Ello no sucedió porque Gustave Eiffel logró quedarse con la concesión de su administración por 20 años más, una vez concluida, dado que París le debía el dinero que él había invertido en terminarla.
No vale la pena abundar aquí en detalles técnicos ni anecdóticos. Sólo decir que se concluyó en marzo de 1889, unos meses antes de la apertura oficial de la Exposición Universal, y levantó grandes polémicas. De hecho, una parte de la intelectualidad francesa veía en la torre un monstruo horrendo que distorsionaba todo el perfil y belleza de la ciudad (naturalmente, 312 metros -con el asta de bandera- era de visión obligada en 50 kms. a la redonda). El famoso escritor Guy de Mapaussant a finales del siglo XIX subia casi a diario a la torre y se quedaba en sus restaurantes... ¡porque ese era el único sitio de París donde no veía esa atrocidad! Sin embargo, poco a poco su impactante silueta se fue haciendo querida por los parisinos.
Hasta 1930 fue la construcción más alta del mundo, y demostró cómo debían construirse edificios altos y esbeltos. Sus ascensores fueron una gran innovación, otro de los aportes al diseño contemporáneo, que permitó el desarrollo de los futuros rascacielos. La Torre Eiffel es una suma de aciertos: simbolismo, estética, desarrollo tecnológico y determinación. Todos ellos elementos claves en la arquitectura del siglo XX. La "Tour" es, sin duda, uno de los edificios visualmente más icóncos del planeta.
Sobre la Torre Eiffel hay mucho escrito, y en Internet se consigue cantidad. La entrada en Wikipedia está muy bien y completa: http://es.wikipedia.org/wiki/Torre_Eiffel
Cuando la ciudad de París fue elegida como sede de la Exposición Universal de 1889, la municipalidad decidió que debía hacerse algo destacado, y se cristalizó la idea latente de años atras de levantar una torre de "mil pies" (poco más de 300 metros). Decidido esto, hacia 1884 se comenzó a perfilar lo que iba a ser su diseño, y se encomendó a la empresa de ingeniería de Gustave Eiffel, ya un famoso ingeniero, que desarrollara este proyecto. Junto con Eiffel trabajaron varios ingenieros (notablemente Maurice Koechlin y Émile Nouguier) y el arquitecto Stephen Sauvestre quien finalmente fue el responsable de toda la estética de la torre.
Se eligió un terreno en lo que se conoce como "Campos de Marte", lugar en que la expo iba a realizarse. Y en enero de 1887 se inició su construcción. Dentro de todo hubo pocos contratiempos, aunque durante el camino los fondos se terminaron y el mismo Eiffel tuvo que terminar financiando la obra. El diseño es extraordiñario, no sólo desde el punto de vista de gracilidad y belleza, con una estética totalmente identificada con su momento histórico, sino también desde el punto de vista técnico. La empresa de Eiffel calculó todas las piezas, pernos y demás elementos con increíble precisión. ¡Tanto que la torre estaba pensada para que pudiese ser desmantelada sin problemas una vez terminada la exposición! Ello no sucedió porque Gustave Eiffel logró quedarse con la concesión de su administración por 20 años más, una vez concluida, dado que París le debía el dinero que él había invertido en terminarla.
No vale la pena abundar aquí en detalles técnicos ni anecdóticos. Sólo decir que se concluyó en marzo de 1889, unos meses antes de la apertura oficial de la Exposición Universal, y levantó grandes polémicas. De hecho, una parte de la intelectualidad francesa veía en la torre un monstruo horrendo que distorsionaba todo el perfil y belleza de la ciudad (naturalmente, 312 metros -con el asta de bandera- era de visión obligada en 50 kms. a la redonda). El famoso escritor Guy de Mapaussant a finales del siglo XIX subia casi a diario a la torre y se quedaba en sus restaurantes... ¡porque ese era el único sitio de París donde no veía esa atrocidad! Sin embargo, poco a poco su impactante silueta se fue haciendo querida por los parisinos.
Hasta 1930 fue la construcción más alta del mundo, y demostró cómo debían construirse edificios altos y esbeltos. Sus ascensores fueron una gran innovación, otro de los aportes al diseño contemporáneo, que permitó el desarrollo de los futuros rascacielos. La Torre Eiffel es una suma de aciertos: simbolismo, estética, desarrollo tecnológico y determinación. Todos ellos elementos claves en la arquitectura del siglo XX. La "Tour" es, sin duda, uno de los edificios visualmente más icóncos del planeta.
![]() |
| La Torre Eiffel desde los Campos de Marte |
![]() |
| Perfil de la torre |
![]() |
| Vista aérea |
![]() |
| La Torre desde la base |
![]() |
| Planta y sistema de cimientos |
![]() |
| Elementos de construcción |
![]() |
| Detalles de los niveles |
![]() |
| Vista de la Torre al amancer desde Trocaderó |
Sobre la Torre Eiffel hay mucho escrito, y en Internet se consigue cantidad. La entrada en Wikipedia está muy bien y completa: http://es.wikipedia.org/wiki/Torre_Eiffel
lunes, 6 de junio de 2011
Los 12 edificios (9): La Villa Katsura
La Villa Imperial en Kyoto, llamada Katsura por la zona donde está construida, es en realidad una casa de campo, un lugar de retiro para el emperador, pero que está tan formidablemente hecha que se ha convertido en uno de los edificios más queridos del Japón, la mejor muestra de la arquitectura nipona y fuente de inspiración para arquitectos y dieñadores del Siglo XIX y sobre todo del Siglo XX. La principal carecterística de la Katsura Rikyū es su combinación maravillosa de jardines y habitaciones, que producen un continuo espacial "adentro-afuera" que la hacen una obra maestra de la arquitectura japonesa, y es considerado un tesoro cultural nacional. Está ubicado en Nishikyo-ku, un suburbio al este de Kyoto, y separado del Palacio Imperial.
La villa incluye un edificio principal (shoin), varios pabellones, casas de té (chashitsu) y un parque de siete hectáreas. Este estilo de arquitectura es el más representativo en las casas de retiro de los príncipes durante el período Edo (1603-1868). La Villa Katsura se comenzó en 1615, con un pequeño pabellón, al que se le fueron añadiendo salas, otros edificios, y los jardines. Se terminó en 1662, cuando toma su forma actual y definitiva.
Esta conformado por tres partes: el Shoin Antiguo, el Shoin Medio y el Nuevo Palacio. Cada uno posee el estilo propio de edificación shoin, con tejados del arbol de caqui. El Shoin Antiguo muestra elementos de varios estilos en algunos lugares como la terraza. Un elemento unificador es la orientación astronómica, así como el respeto a la naturaleza y sus cambios. Notable es la consideración a las cuatro estaciones, que tienen representación en distintos espacios del conjunto. El palacio principal tiene una sola planta y se divide en cuatro pabellones unidos por las esquinas. Todos están elevados sobre pilares y construidos en madera con paredes blancas y puertas deslizantes que conducen al parque circundante. El edificio principal carece de decoración, pero su sencillez es compensada con la textura de los materiales de la edificación y la integración del palacio con un trazado irregular. Esto es lo que hace de esta Villa una referencia en el diseño de hoy: la simplicidad, la geometría limpia, la limpieza y mínima decoración y la integración con la naturaleza.
El principal elemento de la Villa en Katsura es la plataforma de vista a la luna, que se proyecta más allá de la terraza. Los muros del Shoin Medio y del Nuevo Palacio tienen pinturas del período Edo. El lago del parque se nutre del río Katsura. También está rodeado de cuatro casas de té, una colina, arena, un puente y linternas. Existe un salón budista y varias recámaras. Todo combinado con gusto y delicadeza. Nunca el lema "menos es más" ha estado mejor aplicado. Por ello este edificio ha servido de modelo e inspiración a arquitectos modernos e incluso posmodernos, alentados por el minimalismo y sencillez de la obra. Es, sin duda, el legado más importante de la arquitectura japonesa.
La villa incluye un edificio principal (shoin), varios pabellones, casas de té (chashitsu) y un parque de siete hectáreas. Este estilo de arquitectura es el más representativo en las casas de retiro de los príncipes durante el período Edo (1603-1868). La Villa Katsura se comenzó en 1615, con un pequeño pabellón, al que se le fueron añadiendo salas, otros edificios, y los jardines. Se terminó en 1662, cuando toma su forma actual y definitiva.
Esta conformado por tres partes: el Shoin Antiguo, el Shoin Medio y el Nuevo Palacio. Cada uno posee el estilo propio de edificación shoin, con tejados del arbol de caqui. El Shoin Antiguo muestra elementos de varios estilos en algunos lugares como la terraza. Un elemento unificador es la orientación astronómica, así como el respeto a la naturaleza y sus cambios. Notable es la consideración a las cuatro estaciones, que tienen representación en distintos espacios del conjunto. El palacio principal tiene una sola planta y se divide en cuatro pabellones unidos por las esquinas. Todos están elevados sobre pilares y construidos en madera con paredes blancas y puertas deslizantes que conducen al parque circundante. El edificio principal carece de decoración, pero su sencillez es compensada con la textura de los materiales de la edificación y la integración del palacio con un trazado irregular. Esto es lo que hace de esta Villa una referencia en el diseño de hoy: la simplicidad, la geometría limpia, la limpieza y mínima decoración y la integración con la naturaleza.
El principal elemento de la Villa en Katsura es la plataforma de vista a la luna, que se proyecta más allá de la terraza. Los muros del Shoin Medio y del Nuevo Palacio tienen pinturas del período Edo. El lago del parque se nutre del río Katsura. También está rodeado de cuatro casas de té, una colina, arena, un puente y linternas. Existe un salón budista y varias recámaras. Todo combinado con gusto y delicadeza. Nunca el lema "menos es más" ha estado mejor aplicado. Por ello este edificio ha servido de modelo e inspiración a arquitectos modernos e incluso posmodernos, alentados por el minimalismo y sencillez de la obra. Es, sin duda, el legado más importante de la arquitectura japonesa.
![]() |
| La Villa Imperial de campo en Katsura |
![]() |
| Fachada lateral |
![]() |
| Plano del conjunto |
![]() |
| Volumetría general |
![]() |
| Espacios interiores |
![]() |
| Las estancias |
![]() |
| Los jardines de la Villa Katsura |
domingo, 5 de junio de 2011
Los 12 edificios (8): San Carlino de las Cuatro Fuentes
La pequeña iglesia de San Carlos "En las 4 Fuentes", diseñada por Francesco Borromini (1599-1677), es un compendio, más bien una enciclopedia, de lo que es un concepto de diseño coherente y unitario, que refleja perfectamente el espíritu de la época en que es concebido, y sirve de paradigma a todo un movimiento histórico. En este caso, el Barroco. Si se quiere desglosar la concepción, los planteamienos, detalles, espacialidad y modos de ver del movimiento Barroco, basta con estudiar esta edificación.
San Carlo alle Quattro Fontane (también llamada San Carlino por ser pequeña), construida entre 1638 y 1641 en Roma por encargo de la Orden de los Trinitarios Descalzos en Quattro Fontane, se le asignó a Borromini en 1637. Para ese entonces él ya era un arquitecto con experiencia, joven aún pero ya connotado, que habia nacido en la Suiza italiana, y que en Milán comenzó a trabajar con Carlo Maderno, el arquitecto que siguió a Miguel Ángel en la construcción de la basílica de San Pedro en el Vaticano. Luego hacia 1629 trabaja con otro reconocido artista, Gian Lorenzo Bernini, con quien se enemistará unos años más tarde, y marcará una rivalidad que será histórica.
Estas experiencias le abren las puertas a nuevos proyectos, y se hace de contactos con el clero, que comienza a darle trabajos. Justamente uno de esos primeros encargos es ese pequeño convento con su iglesia, ubicado muy cerca del Quirinale en Roma. Borromini había estudiado los componentes geométricos de las formas, y desarrollado fuertes conocimientos matemáticos, que aplica en la construcción de esta obra. Absorbe las tendencias espaciales, volumétricas y conceptuales que se estaban desarrollando en el siglo XVII, y las condensa de manera extraordinaria. El uso de las paredes ondulantes, del óvalo, de las elipses combinadas, las curvas con los planos rectos, el lenguaje de las columnas, arcos, ventanas, tímpanos... Todo combinado de manera armónica, coherente y tan original, que servirá de referencia a todo el Barroco.
San Carlino (dedicada a San Carlos Borromeo) muestra una combinación de espacios diversos, ya que junto con la iglesia se construyó el convento, creando un conjunto de relaciones y contrastes en cuanto a formas geométricas, siendo el claustro del convento rectangular, mientras la iglesia presenta forma elipsoidal. La iglesia presenta una cúpula oval, concebida con una autonomía absoluta, que presenta dos focos de luz, a la luz cenital que se introduce por la parte superior de la cúpula se unen los sistemas lumínicos rasantes que se introducen por la base de ésta.
Borromini evitó la linealidad del clasicismo (retomado en el renacimiento) y eligió un esquema oval, que representa la visión espacial de ese entonces, en lugar de la más simple forma circular, utilizada en los siglos anteriores, bajo una cúpula también ovoidal estructurada mediante un sistema de cruces y octógonos que se van reduciendo hasta la linterna superior, en una combinación tremendamente dinámica de múltiples geometrías. El edificio es pequeño, ya que la fachada entera podría caber en uno de los pilares de la Basílica de San Pedro. Se llama "de las cuatro fuentes" porque hace esquina justamente en una intersección que tiene en sus ángulos fuentes públicas de agua, que durante el siglo XVI y XVII se construyeron abundantemente en Roma. Es sin duda, con su fachada ondulante y sus columnas apoyadas sobre cornisas salientes, uno de los monumentos más revolucionarios de la italia barroca.
Otras obras notables de Borromini son la iglesia de Sant'Ivo alla Sapienza, Santa Agnese in Agone, el Oratorio de los Filipinos y el edificio de Propaganda Fide, en Roma. Y en todas dejó una huella que es fundamental en la arquitectura de su época. Escribió mucho, pero él mismo destruyó sus textos, quedando sólo su obra teórica "Opus Arquitectonicum", y algunos dibujos y bocetos. Fué un hombre de fuerte pesonalidad, melancólico y a veces huraño, pero de una inspiración inagotable, inspiración a su vez de varias generaciones de arquitectos.
San Carlo alle Quattro Fontane (también llamada San Carlino por ser pequeña), construida entre 1638 y 1641 en Roma por encargo de la Orden de los Trinitarios Descalzos en Quattro Fontane, se le asignó a Borromini en 1637. Para ese entonces él ya era un arquitecto con experiencia, joven aún pero ya connotado, que habia nacido en la Suiza italiana, y que en Milán comenzó a trabajar con Carlo Maderno, el arquitecto que siguió a Miguel Ángel en la construcción de la basílica de San Pedro en el Vaticano. Luego hacia 1629 trabaja con otro reconocido artista, Gian Lorenzo Bernini, con quien se enemistará unos años más tarde, y marcará una rivalidad que será histórica.
Estas experiencias le abren las puertas a nuevos proyectos, y se hace de contactos con el clero, que comienza a darle trabajos. Justamente uno de esos primeros encargos es ese pequeño convento con su iglesia, ubicado muy cerca del Quirinale en Roma. Borromini había estudiado los componentes geométricos de las formas, y desarrollado fuertes conocimientos matemáticos, que aplica en la construcción de esta obra. Absorbe las tendencias espaciales, volumétricas y conceptuales que se estaban desarrollando en el siglo XVII, y las condensa de manera extraordinaria. El uso de las paredes ondulantes, del óvalo, de las elipses combinadas, las curvas con los planos rectos, el lenguaje de las columnas, arcos, ventanas, tímpanos... Todo combinado de manera armónica, coherente y tan original, que servirá de referencia a todo el Barroco.
San Carlino (dedicada a San Carlos Borromeo) muestra una combinación de espacios diversos, ya que junto con la iglesia se construyó el convento, creando un conjunto de relaciones y contrastes en cuanto a formas geométricas, siendo el claustro del convento rectangular, mientras la iglesia presenta forma elipsoidal. La iglesia presenta una cúpula oval, concebida con una autonomía absoluta, que presenta dos focos de luz, a la luz cenital que se introduce por la parte superior de la cúpula se unen los sistemas lumínicos rasantes que se introducen por la base de ésta.
Borromini evitó la linealidad del clasicismo (retomado en el renacimiento) y eligió un esquema oval, que representa la visión espacial de ese entonces, en lugar de la más simple forma circular, utilizada en los siglos anteriores, bajo una cúpula también ovoidal estructurada mediante un sistema de cruces y octógonos que se van reduciendo hasta la linterna superior, en una combinación tremendamente dinámica de múltiples geometrías. El edificio es pequeño, ya que la fachada entera podría caber en uno de los pilares de la Basílica de San Pedro. Se llama "de las cuatro fuentes" porque hace esquina justamente en una intersección que tiene en sus ángulos fuentes públicas de agua, que durante el siglo XVI y XVII se construyeron abundantemente en Roma. Es sin duda, con su fachada ondulante y sus columnas apoyadas sobre cornisas salientes, uno de los monumentos más revolucionarios de la italia barroca.
Otras obras notables de Borromini son la iglesia de Sant'Ivo alla Sapienza, Santa Agnese in Agone, el Oratorio de los Filipinos y el edificio de Propaganda Fide, en Roma. Y en todas dejó una huella que es fundamental en la arquitectura de su época. Escribió mucho, pero él mismo destruyó sus textos, quedando sólo su obra teórica "Opus Arquitectonicum", y algunos dibujos y bocetos. Fué un hombre de fuerte pesonalidad, melancólico y a veces huraño, pero de una inspiración inagotable, inspiración a su vez de varias generaciones de arquitectos.
![]() |
| San Carlo Borromeo alle Quattro Fontane |
![]() |
| San Carlino fachada |
![]() |
| Planta de la iglesia y el convento |
![]() |
| Planta de la iglesia con su geometría |
![]() |
| Corte y volumetría |
![]() |
| El espacio interior |
![]() |
| San Carlino y sus espacios internos |
![]() |
| La cúpula ovoidal |
![]() |
| San Carlino de las 4 fuentes |
sábado, 4 de junio de 2011
Los 12 edificios (7): La Villa Rotonda
Andrea de Pietro Della Gondola, Palladio (1508-1580) es seguramente el más famoso, respetado y estudiado arquitecto del Renacimiento italiano. Nacido en Venecia, diseñó y supervisó la construcción de gran cantidad de villas, palacios, iglesias y teatros a lo largo del siglo XVI. Notables son el Palazzo Chiericati, la Villa Badoer, la Villa Barbaro, La Villa Maser, la Villa Foscari, la Iglesia del Rendentor en Venecia, el Teatro Olímpico... y la Villa Capra: La Rotonda.
La Villa Capra, llamada así porque la familia Capra del Véneto la adquirió a medio construir, luego de que su dueño original, el clérigo Paolo Alemerio falleciera repentinamente, es la obra cumbre de la arquitectura del alto Renacimiento, que sirvió de inspiración a múltiples modelos edilcios en las siguientes centurias. La construcción, iniciada en 1566, consiste de un edificio cuadrado, completamente simétrico e circunscrito a un círculo. Sin embargo, describir la villa como "Rotonda" (redonda) es técnicamente incorrecto, ya que la planta del edificio no es circular, sino que puede ser definida como la superposición de un cuadrado y una cruz. Se le dice Rotonda por la cúpula central que sirve de centro de toda la composición. Curiosamente es la primera vez que una cúpula es integrada a un edificio residencial, y además Palladio enfrenta directamente el tema de la planta central, reservada hasta aquel momento a la arquitectura religiosa. La Villa Rotonda permanece como ejemplo único de la arquitectura de todos los tiempos, paradigmático, que ha servido como modelo ideal reconocido por cientos de arquitectos, diseñadores y constructores en los últimos 400 años.
Palladio murió antes de verla terminada, y fué Vittorio Scamozzi quien la concluyera, siguendo casi todas las indicaciones del diseño original. Palladio pensaba cubrir la sala central con una cúpula semiesférica, pero Scamozzi proyectó una cúpula más baja, con un óculo (que debía ser a cielo abierto) inspirándose en el Panteón romano y aportó otras modificaciones menores al proyecto, como la altura de la escalinata, que permitía un acceso directo del exterior a los locales de servicio sobre el nivel del terreno. El interior fue decorado durante décadas con frisos y muebles lujosos, y las fachadas adornadas con estatuas y jarrones. Todo está rítmica y simétricamente distrubuido.
El resultado es un palacete sumamente ordenado, elegante y limpio. Palladio escribió un famoso texto en 1570 ("Los cuatro libros de la arquitectura") y allí explica detalles de elaboración, diseño y construcción de sus edificios, y ahí se expresan las motivaciones e ideales que se reflejan en sus obras, y que en la Villa Rotonda están claramente expresados: orden, estética clásica y manierista, rito, escala, proporción... y fundamentalmente geometría. Esta construcción, que se finalizó hacia 1620, ha servido de inspiración y referencia para casas, palacios, templos, edificios civiles y monumentos en todo el mundo, y es un modelo que aún hoy se estudia y representa un hito en la historia de la arquitecura.
La Villa Capra, llamada así porque la familia Capra del Véneto la adquirió a medio construir, luego de que su dueño original, el clérigo Paolo Alemerio falleciera repentinamente, es la obra cumbre de la arquitectura del alto Renacimiento, que sirvió de inspiración a múltiples modelos edilcios en las siguientes centurias. La construcción, iniciada en 1566, consiste de un edificio cuadrado, completamente simétrico e circunscrito a un círculo. Sin embargo, describir la villa como "Rotonda" (redonda) es técnicamente incorrecto, ya que la planta del edificio no es circular, sino que puede ser definida como la superposición de un cuadrado y una cruz. Se le dice Rotonda por la cúpula central que sirve de centro de toda la composición. Curiosamente es la primera vez que una cúpula es integrada a un edificio residencial, y además Palladio enfrenta directamente el tema de la planta central, reservada hasta aquel momento a la arquitectura religiosa. La Villa Rotonda permanece como ejemplo único de la arquitectura de todos los tiempos, paradigmático, que ha servido como modelo ideal reconocido por cientos de arquitectos, diseñadores y constructores en los últimos 400 años.
Palladio murió antes de verla terminada, y fué Vittorio Scamozzi quien la concluyera, siguendo casi todas las indicaciones del diseño original. Palladio pensaba cubrir la sala central con una cúpula semiesférica, pero Scamozzi proyectó una cúpula más baja, con un óculo (que debía ser a cielo abierto) inspirándose en el Panteón romano y aportó otras modificaciones menores al proyecto, como la altura de la escalinata, que permitía un acceso directo del exterior a los locales de servicio sobre el nivel del terreno. El interior fue decorado durante décadas con frisos y muebles lujosos, y las fachadas adornadas con estatuas y jarrones. Todo está rítmica y simétricamente distrubuido.
El resultado es un palacete sumamente ordenado, elegante y limpio. Palladio escribió un famoso texto en 1570 ("Los cuatro libros de la arquitectura") y allí explica detalles de elaboración, diseño y construcción de sus edificios, y ahí se expresan las motivaciones e ideales que se reflejan en sus obras, y que en la Villa Rotonda están claramente expresados: orden, estética clásica y manierista, rito, escala, proporción... y fundamentalmente geometría. Esta construcción, que se finalizó hacia 1620, ha servido de inspiración y referencia para casas, palacios, templos, edificios civiles y monumentos en todo el mundo, y es un modelo que aún hoy se estudia y representa un hito en la historia de la arquitecura.
![]() |
| La Villa Rotonda |
![]() |
| Vista exterior de la Villa Capra o Rotonda |
![]() |
| Plano general de la villa |
![]() |
| Planta y corte en relación geométrica |
![]() |
| Sección longitudinal |
![]() |
| Interior de la rotonda |
![]() |
| Espacios interiores y decoración |
![]() |
| Acceso a la villa |
![]() |
| Vista exterior |
![]() |
| Villa Rotonda |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





















































