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lunes, 15 de abril de 2013

La "familia estética" según Max Bense

Como también nombré en otras publicaciones anteriores, el aporte que hace Max Bense al estudio de la estética en el siglo XX es muy interesante, porque tiene un enfoque semiótico e informacional. Entre las cosas que plantea está su "teoría de los estados estéticos", y lo que se llama "familia estética". Este es un concepto interesante que contribuye al establecimiento de una clasificación de los hechos estéticos, combinando los valores semiológicos de las formas y su sistema de orden y complejidad.

Por ejemplo, las formas geométricas simples, rectángulos, cuadrados, rombos y polígonos sencillos determinan propiedades "cursantes de orden", como equilibrio y rotación, así como verticalidad y ligereza, que le proporcionan agradabilidad a las figuras. La geometría entonces es importante para entender la semiología estética de las figuras. El cuadrado, el rectángulo y el triángulo, por su conformación son las más equilibradas pero más simples, por lo que representan una estética "burda", en tanto las formas complejas, que logran simpleza y equilibrio con mayor dificultad, son de una estética "fina". Un buen ejemplo es la tipografía, que toma formas simples pero trabajadas de forma compleja, con simetría, equilibrio y orden, y crean figuras claras pero bellas. 

Los polígonos pueden crear patrones que en conjunto arman una superficie visual cuya estética constituye una red que forma parte de una "familia estética"; este es otro ejemplo de lo que es una familia estética: aquel conjunto de formas o de figuras o de elementos que teniendo unas características comunes, se combinan para generar en elemento semántico nuevo, que permite la acepción de un nuevo contenido para su morfología resultante.

Señala Bense que los sistemas de puntos y rectas, como unidades de información estética, conforman planos con propiedades de incidencia. Sin embargo acota que los elementos del repertorio semántico deben ser considerados de modo selectivo. "Naturalmente, 'caos', 'estructura' y 'gestalt' o también 'mezcla', 'simetría' y 'forma' y ´repertorio', 'patrón' y 'configuración' designan clases muy amplias, extensas de estados estéticos. Pero se dan ejemplos inequívocos de su realización artística, sobre todo en el campo de la visualidad. Tanto la pintura clásica como la moderna, con la pintura figurativa, por un lado, y con la pintura concreta, por otro, manifiestan una típica orientación macroestética a las formas, mientras el claroscuro de Rembrandt y posteriormente el impresionismo y expresionismo, el tachismo y el informalismo están constituidos de un modo decididamente microestético, es decir, configurativo". Estas ideas de macrostética y microestética son un aporte interesante que hace Max Bense, como se verá en otra publicación.

domingo, 3 de febrero de 2013

Bense y el "estado estético"

En una publicación anterior me referí a la estética teórico-informacional de Max Bense, que es una teoría analítica y descriptiva. Entendemos esta como una estética abstracta, que implica su aplicación a cualquier campo de objetos estéticos especiales, trátese de arquitectura, escultura, pintura, diseño, poesía, prosa, teatro, cine, música o multimedia. No es una estética filosófica, puesto que no está inserta en un sistema filosófico, sino una estética científica, por cuanto se decanta por la forma en la teoría. Por ello está concebida como investigación, no como interpretación; se orienta más hacia lo tecnológico que hacia lo metafísico. Su interés apunta hacia el tema se lo relativo en la objetivación, más que en una concepción subjetiva absoluta como podría ser la estética kantiana. Por lo tanto es una teoría abierta, susceptible de ampliación y revisable, y no una doctrina cerrada, y definitiva. 

Un concepto central en la teoría de Bense es lo que se llama “estado estético”. Se entiende por ello el estado relativamente extremo y objetivo de todos los objetos y acontecimientos a considerar, de procedencia más o menos artística, en tanto pueda diferenciarse del estado físico y semántico de estos objetos o acontecimientos. El concepto central de la estética abstracta no se da por lo tanto mediante la expresión "belleza" y sus derivados filosóficos o subjetivos, sino mediante una constatación objetivista. En consecuencia, el estado estético no queda determinado como "ideal", sino como "realidad"; se puede observar y describir como un estado real del objeto contemplado.

lunes, 26 de marzo de 2012

La estética teórico-informacional de Max Bense

Max Bense (1910-1990), alemán, matemático y teórico sobre semiótica, propuso a mediados de los años 1950 una aproximación a la estética desde el punto de vista de la información, haciendo referencia a la semiología de los componentes que constituyen las obras creativas humanas. Su mayor aporte viene dado por el enfoque semántico con que relaciona lo estético y lo comunicacional. 

Sus propuestas indagan en el arte y estética, la cibernética y comunicación, la filosofía y semiología. En su obra aparecen rasgos e influencias de autores como Charles Peirce, Charles Morris, Abraham Moles, Norbert Wiener, y algunos teóricos funcionalistas de la comunicación como Claude Shannon. Trata de combinar las ciencias "del espíritu" y las ciencias exactas a través de la dupla arte-tecnología. Vincula la semiótica a la cibernética, a las nuevas teorías de la comunicación. Lejos de los planteamientos filosóficos especulativos, busca una estética numérica desde una perspectiva que se puede decir es neopositivista y estructuralista.

Bense habla de "estética matemática" y "estética tecnológica", que busca ser una estética "objetiva y material", que no opere con medios especulativos, sino racionales. Más que una estética del gusto, Bense plantea una estética empírico-racional de la constatación. Esto sobre la base de los significados y sus estructuras. El arte es información y "estados estéticos", como los llama, observables a través de valores numéricos y distintas clases de signos. La "estética de la información", se basa, pues, en medios semióticos y matemáticos, que permiten analizar la obra creativa.

Dice Max Bense: "En una primera aproximación, la estética es una teoría de los estados estéticos, que, como he dicho, se encuentran realizados en "facticidades" ("portadores") naturales, artísticas y técnicas. Estas facticidades y hechos dados pueden ser tanto objetos como acontecimientos." Así vemos que lo interesante de esta posición es que se aleja de las teorías filosóficas y se acerca a las científicas, tratando de explicar de manera racional, las reacciones intelectuales ante las obras de arte y de comunicación. Los criterios usados son en cierta forma matemáticos: demostrabilidad y verificabilidad. Por esta razón también podemos decir que es una "estética generativa" que se interesa en el campo de la cibernética, que es analítica y descriptiva.