Mostrando entradas con la etiqueta Hegel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hegel. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de septiembre de 2026

Una frase de Hegel sobre el espíritu

"El espíritu tiene que progresar hasta la conciencia de lo que es de un modo inmediato, tiene que superar la bella vida ética y alcanzar, a través de una serie de figuras, el saber de sí mismo". 

Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831) filósofo alemán.

sábado, 6 de junio de 2020

Más de Hegel y el arte

En otras ocasiones he nombrado y citado al filósofo alemán Georg Hegel, quien entre sus muchos aportes a la filosofía, está el de la cuestión estética. Aborda el tema del arte y la belleza como parte de su concepción del mundo. Sobre el arte hizo muchas afirmaciones ("El arte es el que nos ofrece apreciaciones de las formas universales, haciéndolas aparentes y sensibles", por ejemplo), y aquí cito una en especial, muy válida todavía:  
El hombre se ha servido siempre del arte como un medio para tener conciencia de las ideas e intereses más sublimes de su espíritu. Los pueblos han depositado sus concepciones más elevadas en las producciones del arte, las han manifestado y han tomado conciencia de ellas por medio del arte. La Sabiduría y la Religión están concretadas en las formas creadas por el arte, quien nos ha entregado la clave gracias a la cual estamos en condiciones de comprender la sabiduría y la religión de muchos pueblos.

 Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831), filósofo alemán, representante del idealismo. 


jueves, 6 de julio de 2017

El "Geist" en Hegel según John Durham Peters

En su libro de 1999, Hablar al aire: una historia de la idea de comunicación (editado en 2014 por el Fondo de Cultura Económica de México), el comunicólogo estadounidense John Durham Peters aborda una de las ideas del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831) que es clave para entender su pensamiento, y que se conecta con una de las nociones contemporáneas de la comunicación: el Geist, o Espíritu. Ya en otras publicaciones he referido a Hegel, pero aquí transcribo un párrafo del libro de Peters en el que hace un intesante análisis de las posiciones del sabio germano, a la luz de una visión contemporánea. En la página 154 leemos:
Puesto que no hay subjetividad significativa que no esté reconciliada con sus condiciones objetivas, el Geist o Espíritu tiene a la par una forma material y espiritual. Pero no hay nada de fantasmal acerca del Geist. Hegel lo sitúa claramente en las formas culturales. Los logros más altos del Espíritu -la ley, el Estado, el arte, la poesía, la religión y la filosofía- existen en formas materiales (en los textos, las ciudades, las comunidades, la piedra, la pintura, el lenguaje, etc.); pero no existen como Espíritu sin que se reconozca que tienen un significado que trasciende su encarnación. El reconocimiento siempre implica interpretación. Por ejemplo, un animal puede ver una escultura como un pedazo de piedra útil para su cobijo u otros fines, pero no puede reconocerla como "escultura", como un objeto que goza de un prestigio y significado que no se agota en sus usos animales. y que pertenece a una determinada comunidad o momento de la historia de la especie humana. Reconocerla como una obra de arte o expresión humana es ser miembro de un mundo en el que la escultura tiene un sentido, y ser capaz de participación inteligente.
El Geist, entonces, consiste tanto en las inscripciones materiales de la cultura como en la comunidad encarnada de intérpretes. Las obras de arte o filosofía tienen una diensión interna subjetiva, tal como los intérpretes humanos tienen un carácter objetivo.  
Si bien el libro de Peters abarca también otras posiciones filosóficas, este análisis hegeliano aclara mucho lo que él va a considerar como un antecedente a la idea de comunicación actual: el espíritu de lo que se comunica.  


jueves, 5 de julio de 2012

La belleza de los cuerpos vivos según Hegel

En su "Estética", el filósofo aleman Hegel señala que en la naturaleza, todos los cuerpos de alguna manera son bellos, pero la diferencia entre el cuerpo animal y el cuerpo humano reside en que éste es completamente expresivo mientras que, en el animal, el exterior no traiciona ningún interior. Según él, el cuerpo humano ocupa bajo este aspecto un rango mucho más elevado, puesto que manifiesta totalmente que el hombre es un ser unico, animado, sensible. Sin embargo, ello no implica que podamos sacar deducciones respecto al alma humana en relación con esa expresividad, y menos aún con relación a los animales. Y cada hombre o mujer tiene una forma de expresar a través del cuerpo que le hace, de alguna manera, bello, sin que esto signifique apelar a los patrones de belleza. Naturalmente Hegel veía que hay una parte "accidental" o casual en la expresividad que explica las diferencias de aspecto del organismo humano, según las razas, según las familias, las ocupaciones, los oficios, los temperamentos; todas particularidades a las cuales falta el carácter del espíritu. La finitud de la existencia humana se especifica para que tenga lugar, según los azares y fisionomías particulares. Cada una de ellas termina asumiendo una expresión duradera. Esto indudablemente desde la perspectiva del siglo XIX...

jueves, 14 de junio de 2012

La estética y Hegel (3)

Del mismo libro de Hegel que ya he citado anteriormente, "Lecciones de estética", escrito hacia 1819, extraigo este párrafo:

"El arte es una forma particular en la cual se manifiesta el espíritu porque él puede, para realizarse, revestir otras formas. La manera particular en que el espíritu se manifiesta, constituye esencialmente un resultado."

De nuevo, se puede resaltar que para Hegel lo bello artístico, es, entonces, superior a lo bello natural. Este punto de vista será uno de los más discutidos a lo largo del siglo XIX, e inclusive en el siglo XX. Lo cual habla de lo importante del pensamiento hegeliano en la formación de la modernidad... 



sábado, 26 de mayo de 2012

Lecciones de estética de Hegel (2)

En una publicación anterior traté una introducción a este importante libro del filósofo aleman Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770 – 1831), editado poco después de su muerte. Aquí veremos otro aspecto tratado por este gran pensador respecto al arte y la ciencia. Hegel trata de resolver lo que parece un dilema o contradicción entre el arte y la ciencia, y sus manifestaciones.

En parte de ese texto, "Lecciones de Estética", dice:
"Si preguntamos ahora por la forma de consideración científica, nos encontramos de nuevo con dos formas opuestas, y parece que cada una excluye a la otra y no nos permite llegar a ningún resultado verdadero. Por una parte, la ciencia del arte se esfuerza por llegar a las obras existentes como rodeándolas desde fuera, las ordena en la historia del arte, hace consideraciones sobre las obras de arte conocidas, o formula teorías que han de proporcionar puntos de vista generales para su enjuiciamiento o para la producción científica de las mismas. Por otra parte, vemos que la ciencia desarrolla autónomamente desde sí misma la idea de lo bello, con lo cual habla solamente de aspectos generales, produce una filosofía abstracta de lo bello, pero sin acertar con la obra de arte en su peculiaridad."
Hace entonces una correlación, concluyendo lo siguiente, más adelante:
"Si comenzamos con el concepto de lo bello artístico mismo, éste se convierte inmediatamente en un presupuesto, en una mera suposición. Ahora bien, el método filosófico no admite meras suposiciones, pues, lo que ha de valer para él debe ser demostrado en su verdad, es decir, mostrarse como necesario. (...) En el objeto de toda ciencia ante todo deben considerarse dos cosas: en primer lugar, que tal objeto existe, y en segundo lugar lo que él es. Sobre el primer existe, y en segundo lugar lo que él es."
Eso le lleva a buscar la idea de lo bello artístico fuera de una metodología científica, para lo cual deberá definir ese concepto, lo que veremos más adelante.

domingo, 8 de mayo de 2011

Hegel y la estética (2)

Como ya vimos anteriormente, Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831) es uno de los filósofos alemanes más importantes de todos los tiempos, con enorme influencia en los pensadores del siglo XIX y del siglo XX, y tal vez el máximo representante del idealismo filosófico decimonónico, que sirvió de inspiración, guía o fuente de crítica a muchos filósofos de las subsiguientes generaciones, incluso dispares, como Marx, Engels, Kierkegaard, Nietzsche, Heidegger, Sarte, Adorno y Derrida. Aquí seguiremos estudiando su pensamiento.

Una de sus obras, la ya señalada "Lecciones de Estética", de 1832 (publicada póstumamente), sirve de gran referencia para el análisis de las obras de arte, y el enfoque del pensamiento epistemológico sobre la estética. Es un libro no muy extenso pero sí muy denso, en el que aborda las ideas de Kant, las cuestiona, y replantea lo que debe ser el estudio de las artes y en particular la comprensión de la belleza. Para Hegel el objeto de la estética es lo bello y su dominio es el arte. Por supuesto, ello implica definir qué es la belleza.

Siguiendo con el análisis comenzado en el post anterior, vemos que Hegel da por sentado los criterios sobre lo bello, y su discusión se vierte sobre la diferencia entre belleza natural y belleza creada. Dice sobre la belleza estética:

"Mediante esta expresión excluimos inmediatamente lo bello natural. Tal delimitación de nuestro objeto puede parecer una determinación arbitraria, tan arbitraria como la facultad que tienen las ciencias de demarcar el propio campo a su antojo. Pero no podemos entender en este sentido la limitación de la estética a la belleza artística. Ciertamente, en la vida cotidiana acostumbramos a utilizar expresiones como color bello, cielo hermoso, bellos arroyos, bellas flores, animales bellos y, sobre todo, hombres bellos. No queremos entrar aquí en la disputa de si puede atribuirse con razón a tales objetos la cualidad de la belleza, situando en consecuencia lo bello natural junto a lo bello artístico. Pero afirmamos ya de entrada que la belleza artística es superior a la naturaleza. En efecto, lo bello del arte es la belleza nacida y renacida del espíritu. En la misma medida en que el espíritu y sus producciones son superiores a la naturaleza y sus manifestaciones, descuella lo bello del arte por encima de la belleza natural."

Consecuentemente para él, como las obras de arte son producto del espíritu humano, son indefectiblemente más bellas que las bellezas de la naturaleza, que son imperfectas, pues no son reflejo de la belleza del espíritu verdadero; porque si el espíritu es el Ser verdadero, lo bello es bello en cuanto es creado por él. Ya vimos en la publicación anterior su relación con el idealismo y con los conceptos que dividen el mundo del pensamiento del mundo sensible. 

Separa entonces las "bellas artes" de las ciencias, reflejando la tendencia de dividir los tipos de conocimiento que se hizo muy característico en el siglo XIX. Así, el arte no puede ser tratado en forma científica porque por su naturaleza no puede someterse a los rigurosos procedimientos de la ciencia. El arte anima las ideas y la ciencia las reduce a pura abstracción y las desvitaliza.

No obstante, y aquí está lo más interesante, Hegel no se queda en estas afirmaciones, sino que él mismo busca cuestionarlas, redefinirlas, justificarlas y establecer una conclusión que permita claramente entender qué es la estética y cuando un objeto artístico es bello. Dado que es un tema no agotado, lo seguiremos viendo aquí en más publicaciones, como continuación de las ya presentadas.


G. W.F. Hegel en 1831

domingo, 13 de marzo de 2011

Lecciones de estética de Hegel (1)

El muy reconocido filósofo alemán G. W. F. Hegel (1770-1831) entre los varios tópicos que desarrolla dentro de su pensamiento llamado Idealista, está el estudio de la estética. Su visión va a influir fuertemente en la manera de pensar sobre el arte y la belleza en el mundo del S. XIX y parte del XX. Dedica un libro justamente a analizar el hecho artístico desde el punto de vista estético que justamente llama "Lecciones de Estética" (Vorlesungen über die Ästhetik, original de 1819 pero publicado en 1832). Una de las cosas interesantes que tienen sus planteamientos es que adversan la idea de "Estética Trascendental" de Kant. Su formulación está basada más en entender la estética como un valor de apreciación, que como instrumento mediador, que es lo que Kant propone.

Hegel dice no puede ser un ente de relación entre la razón y la sensibilidad, sino que debe ser entendido como un valor en sí mismo. En la introducción a las "Lecciones" señala:
"Dedicamos estas lecciones a la estética, cuyo objeto es el amplio reino de lo bello. Hablando con mayor precisión, su campo es el arte y, en un sentido más estricto, el arte bello. Hemos de reconocer que la palabra estética no es totalmente adecuada para designar este objeto. En efecto, «estética» designa más propiamente la ciencia del sentido, de la sensación. Recibió esa acepción como una nueva ciencia o, más bien, como algo que había de llegar a ser una disciplina filosófica, en la escuela de Wolff. Su origen se remonta, pues, a un tiempo en el que las obras de arte se consideraban en Alemania bajo el aspecto de las sensaciones que estaban destinadas a producir, así, por ejemplo, las sensaciones de agrado, de admiración, de temor, de compasión, etc.. Habida cuenta de que este nombre resultaba inadecuado o, más exactamente, superficial, no faltaron intentos de encontrar otras denominaciones, así la de calística. Pero también ésta resulta insatisfactoría, pues la ciencia a la que se refiere no considera lo bello en general, sino solamente lo bello del arte. Por eso nos quedaremos con el término «estética», pues, por tratarse de mera cuestión de nombre, el asunto es indiferente para nosotros. Además, entretanto el vocablo ha pasado al lenguaje cotidiano, de modo que podemos retenerlo como nombre".
Como vemos, Hegel hace una clara relación entre el arte, lo bello y lo estético, y para él esto es independiente de la fidelidad respecto a la naturaleza. La belleza no es, como para algunas filosofías, un reflejo de lo natural, y que aquello que semeja la realidad es lo mas bello. No, la belleza deviene en la idea antes de la percepción. Entonces, si lo bello o la belleza comienza en la Idea, en la Idea "eliminamos al mismo tiempo la dificultad, la molestia que podría crearnos la gran variedad, la infinita multiplicidad de los objetos que se califican de bellos." Podemos hablar de una belleza artística, diferente de aquello que puede ser apreciado en la naturaleza. Lo bello artístico va a ser superior a lo bello natural porque en el primero va a estar presente el espíritu, la libertad, que es lo único verdadero. Lo bello en el arte va a ser belleza generada por el espíritu, por tanto partícipe de éste, a diferencia de lo bello natural que no va ser digno de una investigación estética precisamente por no ser partícipe de este espíritu que es el fin último de conocimiento.

Como parte de este pensamiento, trabaja Hegel los conceptos de idealismo y simbolismo, aspectos que van a hacer compleja la apreciación de la estética desde el punto de vista de las manifestaciones culturales. Sobre esto hay otras cosas que tomar en cuenta. Sin duda estos planteamientos han pesado tan fuertemente que aún se siguen discutiendo. Lo veremos aquí en futuras publicaciones.