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viernes, 22 de agosto de 2025

Frase de Kant sobre la inteligencia

"Se mide la inteligencia de un individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar".

 Immanuel Kant (1724-1808),  filósofo prusiano de la Ilustración.

viernes, 7 de febrero de 2025

Arte bello y naturaleza, pensamiento de Kant

"En un producto del arte bello hay que tomar consciencia de que es arte y no naturaleza; sin embargo, la finalidad en la forma del mismo debe parecer tan libre de toda violencia de reglas como si fuera un producto de la mera naturaleza". 

Immanuel Kant (1724-1804), en CRíTICA DEL JUICIO 

sábado, 13 de abril de 2024

Una frase de Kant sobre la inteligencia

"Se mide la inteligencia de un individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar". 

Immanuel Kant (1724-1804), filósofo alemán.

domingo, 27 de agosto de 2023

Kant y la estética trascendental (y 2)

En la publicación anterior hice una muy breve, somera y sucinta aproximación a algunas de las ideas que perfilan el concepto de estética trascendental propuesto por el filósofo alemán Emmanuel Kant. Aquí cerraré con algunos otros puntos muy básicos sobre el desarrollo de esta teoría. Algunos de los principales argumentos de la estética trascendental de Kant son los siguientes:

*La intuición sensible es la condición de posibilidad del conocimiento. Sin la intuición sensible, no podríamos tener representaciones de los objetos.

*El espacio y el tiempo son formas a priori de la intuición sensible. Sin el espacio y el tiempo, no podríamos tener representaciones de los objetos.

*El tiempo y el espacio no son propiedades de los objetos en sí, sino que son formas subjetivas de nuestra intuición.

Kant distingue entre dos facultades de conocimiento: la sensibilidad y el entendimiento. La sensibilidad es la facultad de recibir representaciones de los objetos, mientras que el entendimiento es la facultad de pensarlas. Justamente,  la estética trascendental se ocupa de la sensibilidad.

Su tesis de que el espacio y el tiempo son formas a priori de la sensibilidad cambió la forma en que entendemos nuestra relación con el mundo. Estas proposiciones, que figuran fundamentalmente en su libro Crítica de la razón pura, hacen de Kant uno de los pensadores con mayor impacto en la filosofía moderna; esto como parte de su complejo e importante andamio filosófico, que aporta una visión original e impactante para comprender nuestro mundo y su realidad. 

sábado, 26 de agosto de 2023

Kant y la estética trascendental (1)

El tema de la estética, desde el punto de vista de la teoría y la filosofía, de alguna forma o de otra hace alusión a las propuestas del filósofo alemán Emmanuel Kant (1724-1804). Ciertamente sus ideas se han visto reinterpretadas y cuestionadas en el tiempo, pero siguen siendo referencia para el estudio de lo que se relaciona con la belleza, la sensibilidad, la apreciación del arte y hasta la comprensión de las realidades creativas de la actualidad, como en el caso de la ciberestética.

De hecho, aquí en el blog he hecho referencia a las ideas de Kant en varias entradas, lo cual es evidencia de la relevancia que para mi tienen sus propuestas, establecidas en los famosos textos Crítica de la razón pura de 1781, Crítica de la razón práctica de 1788 y Crítica del juicio de 1790. A lo largo de esos libros habla de un concepto relevante que es el de la "Estética Trascendental". La estética trascendental se plantea en la primera parte de la Crítica de la razón pura, donde se analizan las condiciones de posibilidad del conocimiento sensible, es decir, de la forma en que nuestro conocimiento se relaciona con los objetos del mundo.

Kant distingue entre dos facultades de conocimiento: la sensibilidad y el entendimiento. La sensibilidad es la facultad de recibir representaciones de los objetos, mientras que el entendimiento es la facultad de pensarlas. La estética trascendental se ocupa de la sensibilidad, y su objetivo es determinar las condiciones a priori de la intuición sensible. Estas condiciones son el espacio y el tiempo.

El espacio y el tiempo son formas a priori de la sensibilidad, es decir, son formas que nuestro entendimiento impone a todos los objetos que percibimos. Sin el espacio y el tiempo, no podríamos tener representaciones de los objetos. En consecuencia, afirma Kant, el espacio y el tiempo no son propiedades de los objetos en sí, sino que son formas subjetivas de nuestra intuición. Los objetos en sí son las cosas tal y como son en sí mismas, pero nosotros no podemos conocerlas directamente. Solo podemos conocerlas a través de las formas a priori de nuestra sensibilidad.

Estos planteamientos le va a llevar a distintas conclusiones, ligadas al conocimiento de lo real y de lo sensible, que le llevan a formular sus "críticas" a la razón pura, a la razón práctica y a la facultad de juzgar. En ls siguiente publicación veremos algunos de los argumentos que definen la idea de una estética trascendental. 

jueves, 21 de julio de 2022

Bondad y Kant

En su libro de 1785, Fundamentación de la metafísica de las costumbres (en alemán: Grundlegung zur Metaphysik der Sitten), también conocido como los Fundamentos de la metafísica de la moral, el filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804), explica los conceptos centrales y los principios de una teoría moral y afirma que estas ideas son normativas para agentes racionales, es decir, los seres humanos. Es, de alguna forma, una posición hacia la moral y entre los temas que aborda está el de la bondad, de la que afirma: 

"Ni en el mundo, ni, en general, tampoco fuera del mundo, es posible pensar en nada que pueda considerarse bueno sin restricción, a no ser tan solo una buena voluntad". 

Y más adelante continúa:

"La buena voluntad no es buena por lo que efectúe o realice, no es buena por su adecuación para alcanzar algún fin que nos hayamos propuesto; es buena sólo por el querer, es decir, buena en sí misma". 

La bondad y la buena voluntad son criterios, entonces, para juzgar los actos humanos. Pero en el fondo, en el mundo no hay nada que sea realmente bueno salvo la buena voluntad.

domingo, 15 de mayo de 2022

Lo sublime en Kant según Deleuze

En su libro de 1983, La imagen-movimiento, que es el primero de dos tomos respecto a Estudios sobre el cine (el segundo, del mismo año, es La imagen-tiempo), el estudioso y filósofo francés Gilles Deleuze (1925-1995) comenta una proposición del filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) sobre lo sublime, que es un tema que ya he abordado antes en el blog por su relación con la belleza y la estética. Dice Deleuze:
"Kant distinguía dos especies de sublime, matemático y dinámico, lo inmenso y lo poderoso, lo desmesurado y lo informe.Ambas tenían la propiedad de deshacer la composición orgánica, una desbordándola, la otra quebrándola. En lo sublime matemático, la unidad de medida extensiva cambia tanto que la imaginación ya no logra comprenderla, choca con su propio límite, se anonada, pero da lugar a una facultad pensante que nos fuerza a concebir lo inmenso o lo desmesurado como todo. En lo sublime dinámico, es la intensidad la que se eleva a una potencia tal que ciega o aniquila a nuestro ser orgánico, lo deja aterrorizad, pero suscita una facultad pensante por la cual nos sentimos superiores a aquello que nos aniquila, para descubrir en nosotros un espíritu supraorgánico que domina toda la vida inorgánica de las cosas: entonces ya no tenemos miedo, pues sabemos que nuestra destinación espiritual es lisa y llanamente invencible".
Aclara Deleuze que esta óptica de lo sublime es distinta a la visión francesa contemporánea, centrada en la naturaleza y lo sensible, que a su vez será una visión diferente a la que propongan los expresionistas alemanes doscientos años más tarde.    

lunes, 12 de octubre de 2020

Lo bello y lo sublime (2)

En la segunda mitad del siglo XVIII, se produce en Europa un cambio filosófico y conceptual sobre la apreciación de lo bello y sobe la obra artística. En esta etapa histórica el hombre descubre en la naturaleza una fuerza y un poder vital independiente, como consecuencia de los avances en las ciencias y en la tecnología. Se toma conciencia de las limitaciones humanas ante la realidad, por lo que busca respuestas más allá de lo evidente, En el campo de la estética, eso va a conducir a una nueva idea: lo sublime

En 1750 Alexander Baumgarten publica su Estética, libro en el que va a definir su concepto de estética, pasando de la valoración del gusto a la valoración cognoscitiva de la belleza, antes de que Immanuel Kant hablara de una Estética Trascendental como la ciencia de todos los principios a priori de la sensibilidad, en su famosa Crítica de la razón pura (1781) y más extensamente en su Crítica del Juicio de 1790. Es el mismo Kant quien escribe años antes, en 1764, un ensayo titulado Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime, en el que aborda asuntos varios sobre la belleza, la moral, la psicología y la descripción de distintos caracteres individuales y nacionales, donde se entiende que lo sublime es un sentimiento que va más allá de la apreciación de  lo bello, afectando nuestras emociones profundas. 

La experiencia de lo sublime se va a prefigurar con los cambios que durante esa centuria se producen. Hay una nueva manera de ver la belleza, y varios filósofos la abordan. La palabra sublime viene del término latino sublimis, que a su vez se relaciona con sublevo, que significa levantarse, y en una acepción particular, "alzar vuelo". En ese texto de 1764, Kant dice:

"Lo sublime ha de ser siempre grande; lo bello puede ser también pequeño. Lo sublime ha de ser sencillo; lo bello puede estar engalanado. Una gran altura es tan sublime como una profundidad; pero a ésta acompaña una sensación de estremecimiento, y a aquélla una de asombro; la primera sensación es sublime, terrorífica, y la segunda, noble".

Y más adelante afirma: "La inteligencia es sublime; el ingenio, bello; la audacia es grande y sublime; la astucia es pequeña, pero bella". Como se pude ver, aún él maneja allí ideas más ligadas a lo moral que a lo estético. No va a ser sino en en el último tercio del siglo XVIII en que la idea de lo sublime se haga específica en el campo de lo artístico, como veremos en la siguiente publicación.

lunes, 3 de agosto de 2020

Kant, estética y razón (y 4)

El filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804), incluye el tema de la estética en sus libros dedicados a la crítica de la razón y del juicio (la Crítica de la razón pura de 1781, la Crítica de la razón práctica de 1788 y la Crítica del juicio de 1790), y donde define lo que él llama la "estética trascendental" y la "reflexión sobre la estética". Ya en las publicaciones anteriores desarrollé brevemente estas ideas, y hay que añadir que Kant tiene, sobre el concepto de reflexión estética, tres posiciones, que son válidas según las circunstancias en las que se apliquen. Quien mejor las explica el el profesor alemán Christoph Menke (1958), en su libro de 2011, Estética y negatividad. Allí nos dice que estos tres conceptos llevan a relaciones específicas entre lo estético, lo simbólico y lo ético. 

El primer significado de "reflexión estética" tiene que ver con el gusto de los sentidos. Aquí no hay juicios personales sino colectivos. Se razona sobre  un objeto sólo en consideración a las relaciones de su representación con el sentimiento de placer y dolor. Así lo pone Menke: "De todos modos, el gusto estético que emite el juicio 'este objeto es bello', exige para su sensación de placer que todos deberían compartir, y con ello supone que todos pueden compartirlo". Esta es la primera reflexión estética, porque dado que el gusto se relaciona con todos (es universal), todos podemos apreciarlo. Kant explica así el gusto, como una especie de sensus communis, "sentido común" que se entiende como una sensibilidad colectiva. Menke, concluye que el hecho de que un juicio estético sea reflexivo, implica, en su primera significación, una exigencia de universalidad que proviene de la comparación de todos los juicios de una comunidad. Es un sentido social de la reflexión estética.  

Kant utiliza, como segundo nivel analítico, el concepto de "reflexión" en un significado discriminatorio. Lo emplea para separar los juicios universalmente válidos sobre el placer en lo bello, de los juicios individuales que se basan en el placer de lo agradable, y a la vez para separarlos de los juicios morales universalmente válidos. El placer de lo bello no es una actividad conforme a ninguna ley, ni una contemplación razonada, sino una reflexión estética, no supeditada a juicios determinantes. "El aspecto decisivo de la reflexión estética en su segundo sentido -afirma Menke, -no es que en la contemplación estética no lleguemos a determinaciones del objeto, sino que nuestras facultades  estén activas de modo animado y unánime".  El concepto kantiano de reflexión estética se refiere aquí a un desarrollo en forma de "juego", es decir, un desarrollo no determinante de nuestras facultades de juicio y razón.

El tercer significado que Kant le da a la reflexión estética tiene que ver con la manera en que llegamos a ser conscientes de una concordancia subjetiva entre la facultad de conocer y el juicio del gusto. Según Menke, esto significa que "el placer estético es el medio de una autorrelación o de una autoconciencia". Aquí el concepto de reflexión estética no se refiere más que a una manera específicamente estética de autorreflexión. 

En resumen, el concepto de reflexión estética, idea clave en la noción de "estética trascendental" presente en Kant, tiene estros tres significados: en primer lugar, el gusto estético es reflexivo, debido a su relación universal; en segundo lugar, es reflexionante, en su relación con los objetos (a modo de juego); y en tercer es autorreflexivo, en cuanto a su relación autoplacentera con el sujeto estético. Finalmente, la contemplación estética se relaciona de manera reflexionante con los objetos, es decir, como desarrollo a modo de juego de las facultades racionales. ¡No son concepciones sencillas!

domingo, 2 de agosto de 2020

Kant, estética y razón (3)

El profesor alemán de filosofía, Christoph Menke (1958), en su libro Estética y negatividad (2011) -que ya cité aquí en el blog con anterioridad-, aborda el tema de la reflexión estética propuesta por Kant, y aunque él la lleva al campo de la teoría crítica, estudia, como partida de ese análisis, las ideas kantianas de estética reflexiva, que señalé en la publicación anterior. Sobre la base de su texto, se puede continuar esta línea de posts acá. 

Dado que Kant ve la estética como algo más allá de lo bello sensorial, porque para él lo bello es lo bueno, y lo bueno es lo que es moralmente bueno, es importante ver que su definición implica otros elementos que van más allá de lo sensible. Para él, un factor fundamental es la "reflexión". La reflexión, el pensamiento reflexivo, es una condición estructural, una determinación sobre el proceso mismo de lo estético. Dice Menke:
"Cuando Kant habla de reflexión estética, con ello no se refiere a una reflexión sobre o en referencia a lo estético, sino a una reflexión en lo estético. A pesar de que el significado del concepto de reflexión sea fundamental para la comprensión de lo estético en Kant, este concepto no es para nada unívoco. Se pueden diferenciar, por lo menos, tres significados distintos que conducen hacia comprensiones totalmente diferentes de la relación analógica o simbólica entre lo estético y lo ético".
Sobre esta relación entre simbolismo y estética hice el comentario en la entrada anterior, pero queda por entender cuáles son esos tres enfoques de los que Menke habla para comprender el concepto de reflexión estética kantiano. Este es el tema de la siguiente publicación. 


sábado, 1 de agosto de 2020

Kant, estética y razón (2)

En la publicación anterior comencé a describir brevemente lo que el filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) define como "estética trascendental" y sus derivaciones. Es de resaltar que en principio, Kant entiende la estética no sólo como una valoración sensible de lo bello, sino que lo lleva al campo del juicio valorativo por el entendimiento. En su libro de 1790, Crítica de la facultad de juzgar, se plantea un cuestionamiento sobre el gusto estético y su relación con lo bello y lo moral. Por una parte, Kant está en contra de las preocupaciones estéticas solo enfocadas en el capricho y la vanidad, que nada más buscan mostrar una supuesta superioridad en el gusto. Y por otra parte, quiere resaltar la relación entre la belleza y el valor moral: "lo bello es el símbolo del bien moral".

De alguna manera esto remite a una tradición que se basa en Platón, donde lo estético se relaciona con lo ético. Aquí entonces tenemos que lo bello se relaciona no tanto con el gusto o la valoración placentera, sino con los valores de ética y moralidad. Algo que juzgamos como éticamente bueno también se nos aparece como bello, y que un fenómeno o presentación que juzgamos como bella también contiene una sustancia que apreciamos como éticamente buena. 
De esta forma, existe una relación de semejanza entre aquello que se entiende como bueno y lo que se aprecia como bello. 

Esta relación se une al concepto que Kant da a la idea de "símbolo", que es un signo que no surge de la intuición sino de la representación. Una relación simbólica proviene no de la forma sino del contenido. Más aún, proviene de la reflexión que ese contenido nos produce. Ello implica una crítica al racionalismo, en contra de la valoración de esencial sobre lo fenomenológico. Para entender la relación entre lo bello y lo bueno hay que comprender que esa analogía no es ni evidente ni inmediata, sino que requieren de un proceso de reflexión. Ese proceso facilita la identificación moral entre lo bello y lo bueno. Aquí Kant pasa a otra aproximación analítica, que luego va a servir de base a muchas otras interpretaciones en los siguientes dos siglos, que es la "reflexión estética" -ya tratada aquí en otros posts de este blog-, pero que veremos también desde la óptica kantiana en las siguientes publicaciones.  


El caminante sobre el mar de nubes (1818) de Caspar David Friedrich (1774-1840)

viernes, 31 de julio de 2020

Kant, estética y razón (1)

Ya en otras entradas me he referido al pensamiento del filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) sobre la estética. Pero siempre hay más cosas que comentar sobre sus ideas al respecto. Por supuesto, desarrollar algunos de los extensos y profundos postulados de Kant en un espacio tan pequeño como el de este blog, no es posible. Pero sí quiero mostrar apenas algunas palabras de este filósofo, para asomar en algo sus conceptos sobre el tema de la estética. Como ya escribí en algunos posts anteriores, identificados con la etiqueta de Kant, el asunto de lo estético es tratado por él en tres importantes obras: la Crítica de la razón pura (1781),  la Crítica de la razón práctica (1878) y la Crítica del juicio (o Crítica de la facultad de juzgar, 1790); en esta última es donde más profundamente aborda el tema de la estética, aunque el concepto de "estética trascendental" está definido ya en la primera de sus "críticas". 

Lo interesante es que aquello que Kant define como estética, difiere un poco de lo que había establecido como "estético" el filósofo alemán, Alexander Gottlieb Baumgarten (1714-1762), en 1750, que se centraba en la percepción sensible de lo bello. Kant se enfoca, en cambio, en la percepción sensible de la experiencia. Para él, la capacidad de recibir representaciones es la "sensibilidad", que es una receptividad, pues los objetos vienen dados por su percepción. En tanto que la capacidad que tenemos de pensar los objetos dados por la sensibilidad se llama entendimiento. Finalmente, un "objeto sensible" está conformado por intuiciones, sensaciones y representaciones. De esto se deriva que el estudio y la ciencia de la sensibilidad puede verse como una estética trascendental, que forma parte de la Doctrina Trascendental de los Elementos en la Crítica de la razón puraAsí, la estética trascendental es la capacidad que tenemos de conocer, mediante el entendimiento, que a pesar de la naturaleza receptiva de la sensibilidad, existen en ella unas condiciones previas que nos permiten conocer los objetos dados, por el sentido externo (intuición). Estas condiciones son el espacio y el tiempo.

Por lo tanto, las intuiciones son parte de la construcción estética. Para poder entender los objetos como exteriores los unos a los otros, como situados en lugares diversos, es necesario que tengamos antes la representación del espacio, que servirá de base a las intuiciones. Pero a su vez, la representación del espacio no es un producto de la experiencia, sino que es una condición de posibilidad necesaria que sirve de base a todas las intuiciones externas. Dice Kant: "La capacidad de recibir representaciones, al ser afectadas por los objetos, se llama sensibilidad. La ciencia de todos los principios de la sensibilidad a priori la llamo estética trascendental". Esas representaciones provienen de nuestra capacidad receptiva; y más adelante afirma: "Todas nuestras intuiciones no son más que una representación fenoménica. Permanece para nosotros absolutamente desconocido qué sean los objetos en sí, independientemente de toda esa receptividad de nuestra sensibilidad". Esta es la relación entre fenómeno y sensación. Pero su desarrollo no queda aquí. Más adelante, sigue ampliando y especificando los alcances de su estética trascendental, tema recurrente en sus "críticas", cosa que veremos en las siguientes publicaciones de este blog. 

martes, 24 de marzo de 2020

De Kant y el genio

En su libro Crítica del juicio (título también traducido como Crítica de la facultad de juzgar) de 1790, Immanuel Kant (1724-1804), filósofo alemán que ya otras veces he citado aquí, aborda -entre otros tópicos- el tema del genio y del arte. Escribe acerca de los conceptos de arte y belleza, y cómo el talento se conecta con la creación y sus resultados artísticos:  
"Genio es el talento (don natural), que le da la regla al arte. Dado que el talento, como facultad productiva innata del artista, pertenece, él mismo, a la naturaleza, podría uno expresarse entonces también así: genio es la innata disposición del ánimo (ingenium) a través de la cual la naturaleza le da la regla al arte".
Esta definición (Sección Primera, punto 46) está ligada, sin duda, a sus otras concepciones, como las de arte y belleza, que Kant ha desarrollado en muchos otros de sus textos, y que siempre son polémicos y brillantes. Más adelante haré otras citas sobre ello. 

lunes, 4 de marzo de 2019

Kant sobre el gusto

Una de las ideas que el filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) tocó, para ayudar a definir sus conceptos de estética, fue la del "gusto". Dice Kant, en Crítica del juicio (1790): 

"La definición de gusto en la que nos fundamos, es la siguiente: el gusto es la facultad de juzgar lo bello. El análisis de los juicios de gusto tiene que descubrir qué se requiere para llamar bello a un objeto. Investigué los factores a que atiende en su reflexión esta facultad de juzgar, guiándome por las funciones lógicas para juzgar (pues en el juicio de gusto se conserva siempre una referencia al entendimiento). Los de la cualidad serán examinados en primer lugar porque es lo primero que tiene en cuenta el juicio estético sobre lo bello". 

Curiosamente, esas cualidades van a servir, de una nueva manera, para definir las características de una estética, según los planteamientos de Etienne Souriau: son las qualias, que determinan esas cualidades perceptivas, más allá del mismo gusto.
   

martes, 2 de diciembre de 2014

Kant, estética y música, por David De Los Reyes

Sin duda el filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) es uno de los más grandes pensadores de todos los tiempos. Como ya he referido en este blog, es uno de los primeros que aborda la idea y concepto de estética como objeto de estudio en sí por lo que forma parte de muchos de sus planteamientos. Una de esos planteamientos es el que tiene que ver con la estética y la música.

Sobre esta aproximación el profesor venezolano David De Los Reyes hace un muy ineteresante análisis, en el que establece aquellos aportes que hace Kant al análisis del arte musical en relación con el goce estético y las emociones. Aquí está el enlace a su blog sobre Filosofía Clínica en su edición del 1ro de diciembre de 2014.




Kant o la música 

como juego de emociones

David De los Reyes





domingo, 26 de agosto de 2012

Más de la estética kantiana

Como se vio con anterioridad, uno de los primeros filósofos de lo que podríamos llamar modernidad, que aborda el tema de le estética como suceso intelectual, más allá de la técnica y de la imitación de lo real, es Immanuel Kant. Naturalmente discute el tema de lo bello y lo bueno, así como el entendimiento sensible de lo real, a la manera de Baumgarten, pero con un enfoque crítico. Es una forma de pensar compleja, que ve más allá de la belleza.

Este pensamiento implica la concepción de lo justo, de lo moral, de lo trascendente. Kant afirma que el único ideal de lo bello es el hombre, puesto que es un ser, en principio, libre y moral. A su vez, el hombre creador puede hacer belleza. Entonces podemos deducir que el arte como creación da la misma satisfacción desinteresada que la belleza natural, pero resulta paradójico que el arte pueda cumplir un destino que la naturaleza no puede: puede ofrecer belleza y fealdad a través de un objeto. Una hermosa pintura de un rostro feo puede incluso llegar a ser bella. Esto es explicable gracias a que Kant no separa la obra de arte de la razón y sin embargo, le da a la obra de arte la categoría de sujeto.

Por otra parte, la analítica del juicio estético se divide, según Kant, en analítica de lo bello y analítica de lo sublime, siendo “analítica” la descomposición o análisis de nuestro conocimiento a priori hasta llegar a los elementos no empíricos o puros del entendimiento. Así pues lo bello, resumiendo a Kant, se refiere a la forma del objeto. La estética debe someterse, por su parte, a ciertas reglas que concilien la facultad del entendimiento y las facultades del alma: imaginación y sublimación. Y lo sublime implica un concepto de infinito…

jueves, 2 de agosto de 2012

Una frase de Kant

"Todo nuestro conocimiento arranca del sentido, pasa al entendimiento y termina en la razón."

Immanuel Kant (1724-1804), filósofo alemán.

viernes, 25 de febrero de 2011

Estética según Kant

Uno de los pensadores más notables e importantes que formó parte (indirectamente) de la llamada Ilustración Europea del siglo XVIII fue Inmanuel Kant. Nacido en 1724 en la antigua Prusia (hoy Alemania), destacó como científico y filósofo, y es probablemente la figura más destacada del Idealismo Alemán. Escribió la “Crítica de la Razón Pura”, “Crítica de la Razón Práctica”, y “Crítica del Juicio”, entre otros textos claves de la filosofía occidental.

Justamente en su “Crítica de la Razón Pura” desarrolla el concepto de Estética Trascendental, que trata justamente sobre lo que puede llamarse “ciencia de la sensibilidad”. El empleo del término Estética en Kant difiere del uso que hizo Baumgarten del mismo término, en cuanto a ciencia de lo bello. El uso de Kant es en realidad más fiel a la etimología (aisthetike, que viene del griego aisthesis, que significa sensación, sensibilidad) pero el de Baumgarten tuvo mejor aceptación.

En todo caso podemos ver que ambos pensadores se refieren a una ciencia de las sensaciones, que tienen que ver con las percepciones, los valores y las idealizaciones, aunque en el caso de Kant hay una inclinación hacia los procesos individuales, en tanto para Baumgarten hay siempre una valoración colectiva de la belleza. La Estética Trascendental supone que, a pesar de la naturaleza receptiva de la sensibilidad, existen en ella unas condiciones previas que nos permiten conocer, mediante el entendimiento, los objetos dados por el sentido externo (intuición). Estas condiciones son el espacio y el tiempo. Esta concepción no está ligada necesariamente a las ideas de belleza.

La Estética Trascendental es entonces una forma de comprensión de los fenómenos, relacionados con la capacidad sensible de cada individuo. Naturalmente esta concepción se desarrollará más profundamente a lo largo del libro. Dice Kant: “El concepto trascendental de los fenómenos en el espacio es una advertencia crítica de que en general nada de lo percibido en el espacio es una cosa en sí, que el espacio es además una forma de las cosas; los objetos en sí nos son completamente desconocidos y lo que llamamos cosas exteriores no son más que representaciones de nuestra sensibilidad”. Es así como la Estética Trascendental constituye el primer estadio de conocimiento del sujeto, y que tiene directa relación con la percepción sensible de objetos de la experiencia.

jueves, 13 de enero de 2011

Concepto de Estética

ESTÉTICA, estético, provienen del griego aithensios, que significa “sensible”. No es una palabra de uso clásico, pues fue acuñada durante el siglo XVIII por los pensadores de la Ilustración, particularmente Inmanuel Kant, quien le dio un primer significado filosófico. Quien realmente le da el uso que va a ser común es Alexander Baumgarten, hacia 1750. Este concepto estaba ligado al arte, pasando de la valoración del gusto a la valoración cognoscitiva de la belleza. Immanuel Kant desarrolla la idea de Estética Trascendental como parte de su libro "Crítica de la razón Pura". Adjuntamos aquí justamente ese libro en formato PDF, en  http://www.general-search.net/fileinfo/gs6180cb8h82i0. En futuras publicaciones de este blog se estarán desarrollando los diversos conceptos de estética que estos filósofos propusieron y los que de éstos se derivaron.