domingo, 4 de octubre de 2026

Sobre la estética por Plazaola

En el libro Introducción a la estética, del profesor español Juan Plazaola, publicado en segunda edición en 1991, leemos el siguiente párrafo inicial: 

Como tantos términos que, a pesar de su impropiedad, han quedado consagrados por el uso, estética, etimológicamente, no expresa el amplio alcance que justamente se pretende hoy atribuir a la ciencia que lleva ese nombre. Estética es un vocablo que se refiere a lo sensible. Baumgarten, que fue el primero que llamó así a su teoría de la percepción y del sentimiento, debió de inspirarse para el título en el tratado aristotélico περί αισοέσεως χάι περί του αισοετού. El término, pues, no se refiere a la belleza en sí, sino a un aspecto del hombre, del vivir humano. 

El texto de Aristóteles al que se refiere al autor es "Sobre la sensación y sobre lo sensible" (Gia tin aisthisi kai to evaisthito), y es una referencia que permite seguir el pensamiento de muchos tratadistas posteriores al siglo XVIII en este sentido. Kant es uno de ellos. Aquí lo interesante es ver cómo la idea de estética, relacionada originalmente a la percepción, a lo sensible y lo sensorial, ha abarcado elementos como la belleza, el estilo y la apreciación, creando un espectro dinámico y amplio, que permite incluir muchos aspectos filosóficos de esa expresión humana que hoy entendemos como arte. 

sábado, 3 de octubre de 2026

El arte digital de Justine Emard

Justine Emard, artista francesa de nacida en 1987, se destaca por crear sus obras usanado la programación, la robótica, la inteligencia artificial y la impresión 3D. Busca reflejar con sus proyectos la interacción entre el mundo humano y el digital y ser un puente comunicacional entre ambos. Es una creadora que se mueve entre el ámbito de la neurociencia, la ciencia y la artesanía, por lo que su inspiración, viene de muchos campos, por lo que puede presentar sus obras tanto en congresos científicos como en museos, ya que contienen elementos de ambos mundos que permite que se mezclen sin perder la esencia de cada área. 

Emard también se destaca por ser un referente del arte generativo y algorítmico debido a que sus creaciones no son estáticas, y busca emplear sus herramientas digitales con reglas que le permitan que sus máquinas generen resultados de forma autónoma. Además, parte de su trabajo se mezcla con el arte de la realidad virtual (RV) y realidad aumentada (RA), ya que sus obras sumergen al espectador en entornos tridimensionales a través de la RV y diademas neuronales, lo permite que el espectador sea parte de la composición.

Así, Justine Emard se presenta como una artista de la estética digital y artista multimedia del siglo XXI ya que su arte no se presenta manualmente sino mediante reglas matemáticas y sistemas computacionales. Igualmente, combina proyección, sonido y entornos interactivos para crear experiencias sensoriales completas que atraigan más al público perceptor. Aquí pongo un video realizado por mis estudiates sobre esta artista.





Gracias a mis estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la UCV, Camila Bueno y Enrique Miranda, por su video y trabajo sobre Justine Emard.

viernes, 2 de octubre de 2026

Imágenes digitales y símbolos por Basel

Este es un ilustrador estadounidense residente en Finlandia, identificado como Baselckily, que elabora sus imágenes apoyado en programas gráficos de inteligencia artificial. Tiene diversas obras con distintos temas, pero destacan sus creaciones basadas en colores metálicos de diferentes signos y simbolos cargados de contenido visual. Se lo encuenta en DeviantArt:  https://www.deviantart.com/baseickily. Aquí algunos de sus trabajos. 






jueves, 1 de octubre de 2026

Ética transcompleja

En la entrada anterior hablé de la trasncomplejidad. Un elemento que surje de este pensamiento es la ética transcompleja. Esta no es un código moral cerrado ni un conjunto de reglas fijas, sino se trata, más bien, de una postura ética que emerge de esa misma transcomplejidad, que como vimos, es una corriente de pensamiento de origen latinoamericano que propone integrar saberes, disciplinas y visiones del mundo que tradicionalmente se mantienen separadas.

La ética transcompleja es la dimensión axiológica (de valores) de este paradigma. No se enfoca en decir "qué está bien o mal" de forma absoluta, sino en cómo actuar y decidir en contextos de complejidad, incertidumbre y pluralidad. Podemos señalar algunos rasgos principales. Por ejemplo, la responsabilidad y la reflexividad profunda. Se exige que el investigador o profesional abandone la pretensión de neutralidad absoluta y asuma una posición reflexiva y responsable sobre sus decisiones, interpretaciones y vínculos con los demás.

Se asume también una ética del diálogo y la diversidad. Aquí se considera la diversidad (cultural, de saberes, de perspectivas) como un valor fundamental. La ética se construye en el diálogo, reconociendo que cada visión del mundo aporta una pieza importante.

Por otra parte, se asume igualmente un compromiso con la transformación y la justicia. El conocimiento no es un fin en sí mismo, sino que debe estar éticamente comprometido con la transformación contextualizada de las realidades y la búsqueda de justicia social.

Finalmente propone la humanización de la tecnología. Frente a la irrupción de la inteligencia artificial, la ética transcompleja actúa como un filtro que integra el trípode hombre-tecnología-moral, buscando humanizar el abrazo de la tecnología y promoviendo una conciencia ética que guíe las decisiones en situaciones de incertidumbre.

Pues bien,  la ética transcompleja es una ética de la integración, la responsabilidad y la reflexividad en un mundo que no admite respuestas únicas ni simples. Se presenta como un enfoque que actúa fuera del fundamentalismo moral, buscando actuar en equipo, integrar métodos, incluir distintos modos de pensar y concurrir disciplinas. Esta visión no solo busca avances científicos, sino que también considera la realidad en movimiento y trasciende lo físico, lo espiritual y lo temporal. La ética transcompleja debe ser más que una serie de imposiciones, sino una guía y un parámetro para desarrollar avances científicos que tomen en cuenta el presente, no el futuro, ni el pasado.